Ingredientes
Para el caldo
- 4 muslos de pollo con hueso y sin piel (aproximadamente 900 g)
- 8 tazas de agua
- ½ cebolla blanca
- 2 dientes de ajo
- 2 zanahorias cortadas en medias lunas
- 1 papa grande cortada en cubos
- 1 calabacita cortada en medias lunas gruesas
- 1 ramita de epazote
- Sal al gusto
- Limón y cilantro picado para servir
Para los chochoyotes
- 1 taza (115 g) de harina de maíz nixtamalizado para tortillas
- ⅔ a ¾ de taza de agua tibia
- 1 cucharada de manteca de cerdo o mantequilla suave
- ½ cucharadita de sal
Preparación
- Empieza el caldo. Pon el pollo, el agua, la cebolla y los ajos en una olla amplia. Calienta hasta que comience a hervir y retira con una cuchara la espuma que suba a la superficie. Baja el fuego, tapa parcialmente y cocina suavemente 25 minutos.
- Prepara la masa. Mezcla la harina de maíz con la sal y la manteca. Agrega primero ⅔ de taza de agua tibia y amasa. Incorpora un poco más de agua si hace falta: la masa debe sentirse suave y poder formar bolitas sin agrietarse ni pegarse a las manos.
- Forma los chochoyotes. Divide la masa en unas 16 porciones y haz bolitas. Presiona el centro de cada una con la yema del dedo para formar una pequeña hendidura. Esa forma ayuda a que se cuezan de manera uniforme.
- Añade las verduras. Retira la cebolla y los ajos del caldo. Agrega la zanahoria y la papa, sazona con sal y cocina 10 minutos a hervor suave.
- Cuece los chochoyotes. Incorpóralos uno por uno al caldo, junto con la calabacita y el epazote. Mantén un hervor suave, sin revolver durante los primeros minutos para no romper la masa. Cocina 12 a 15 minutos, hasta que los chochoyotes estén cocidos por dentro y las verduras tiernas. Comprueba que el pollo esté bien cocido.
- Sirve. Retira el epazote. Coloca una pieza de pollo, verduras y tres o cuatro chochoyotes en cada plato hondo. Añade abundante caldo y termina con cilantro y unas gotas de limón.
Tip
El caldo debe hervir suavemente cuando entren los chochoyotes. Un hervor fuerte puede deshacerlos; si apenas está caliente, tardarán más en cocerse. Prueba uno antes de apagar el fuego: el centro ya no debe saber a masa cruda.

