Molde: refractario de aproximadamente 20 × 20 cm
Ingredientes
Para la fruta
- 600 g de frutos rojos variados, frescos o congelados
- ⅓ de taza (65 g) de azúcar
- 1½ cucharadas de fécula de maíz
- 1 cucharada de jugo de limón
- ½ cucharadita de canela molida
Para la cubierta
- 1½ tazas (190 g) de harina de trigo
- ¼ de taza (50 g) de azúcar
- 2 cucharaditas de polvo para hornear
- ¼ de cucharadita de sal
- 75 g de mantequilla fría, cortada en cubitos
- ½ taza de leche fría
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
- 1 cucharada de azúcar para espolvorear
Para servir
- Helado de vainilla, al gusto
Preparación
- Prepara la fruta. Precalienta el horno a 375 °F / 190 °C. Mezcla los frutos rojos con el azúcar, la fécula de maíz, el limón y la canela directamente en el refractario. Si usas fruta congelada, no hace falta descongelarla.
- Haz la cubierta. En un tazón mezcla la harina, el azúcar, el polvo para hornear y la sal. Agrega la mantequilla fría y trabájala con las yemas de los dedos hasta obtener migas de distintos tamaños.
- Añade la leche. Mezcla la vainilla con la leche fría y viértela sobre la harina. Integra con una cuchara solo hasta formar una masa espesa y algo irregular. No necesita quedar lisa.
- Arma el cobbler. Coloca cucharadas grandes de masa sobre la fruta, dejando pequeños espacios entre ellas para que salgan los jugos al hornearse. Espolvorea la cucharada de azúcar por encima.
- Hornea. Cocina de 40 a 50 minutos, hasta que la cubierta esté dorada y veas la fruta burbujear con fuerza también cerca del centro. Deja reposar 15 minutos; los jugos espesarán mientras se entibia.
- Sirve. Pon una porción tibia en cada plato y agrega una bola de helado de vainilla.
