Ingredientes
- 400 g de guayabas maduras, lavadas y partidas a la mitad
- ½ taza (60 g) de harina de maíz nixtamalizado para tortillas
- 5 tazas de agua, divididas
- 80 g de piloncillo, troceado
- 1 raja de canela
- 1 tira de cáscara de naranja, sin la parte blanca
- 1 pizca de sal
Preparación
- Cuece las guayabas. Pon las guayabas en una olla pequeña con 2 tazas de agua. Cocina a fuego medio de 10 a 12 minutos, hasta que estén muy suaves. Déjalas entibiar.
- Cuela la fruta. Machaca las guayabas con parte de su agua de cocción y pásalas por un colador, presionando con una cuchara para extraer la pulpa. Desecha las semillas. Reserva la pulpa y el líquido.
- Disuelve la masa. En un tazón, mezcla la harina de maíz con 1 taza de agua fría. Bate hasta que no queden grumos.
- Prepara la base. Pon las 2 tazas de agua restantes en una olla con el piloncillo, la canela, la cáscara de naranja y la pizca de sal. Calienta hasta que el piloncillo se disuelva. Retira la cáscara de naranja.
- Espesa el atole. Vierte la mezcla de masa en la olla mientras bates constantemente. Cocina a fuego medio-bajo de 10 a 12 minutos, moviendo hasta el fondo para que no se pegue. La masa debe cocerse y el líquido empezar a tomar cuerpo.
- Añade la guayaba. Incorpora la pulpa colada con su líquido y cocina de 5 a 8 minutos más, sin dejar de mover, hasta que el atole esté caliente y tenga una textura suave. Retira la raja de canela antes de servir.
Tip
Disuelve siempre la masa en agua fría antes de llevarla a la olla caliente: así evitarás grumos. Cuela también la guayaba; sus semillas son duras y le quitarían esa textura aterciopelada al atole.
Este atole se prepara con agua para que el sabor de la guayaba quede al frente. Si se espesa al reposar, agrega un poco de agua caliente y vuelve a moverlo a fuego bajo.

