Ingredientes
Para la gelatina
- 2 tazas de leche entera
- 1 taza de crema para batir
- ⅓ de taza (65 g) de azúcar
- 2 rajas de canela
- 2 sobres (14 g en total) de grenetina sin sabor
- ¼ de taza de agua fría
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
Para servir
- ⅓ de taza de cajeta
- 2 cucharadas de leche
- ¼ de taza de almendras tostadas y picadas
Preparación
- Hidrata la grenetina. Vierte el agua fría en un tazón pequeño. Espolvorea la grenetina sobre toda la superficie y déjala reposar 10 minutos, hasta que absorba el agua.
- Infusiona la leche. Pon la leche, la crema, el azúcar y las rajas de canela en una olla. Calienta a fuego medio, moviendo para disolver el azúcar. Cuando esté muy caliente y apenas empiece a soltar vapor, baja el fuego y deja infusionar 10 minutos. Evita que hierva con fuerza.
- Disuelve la grenetina. Retira la canela. Agrega la grenetina hidratada a la mezcla caliente y bate hasta que se disuelva por completo. Incorpora la vainilla y pasa todo por un colador fino.
- Refrigera. Reparte la mezcla entre seis moldes pequeños, ligeramente engrasados con una capa casi imperceptible de aceite neutro. Deja que pierdan el calor y refrigera al menos 5 horas, hasta que estén firmes.
- Prepara la salsa. Justo antes de servir, calienta la cajeta con las 2 cucharadas de leche a fuego bajo, moviendo hasta que tenga consistencia de salsa.
- Desmolda. Pasa un cuchillo delgado por la orilla de cada molde y sumérgelo unos segundos en agua tibia, sin que entre agua a la gelatina. Voltea sobre un plato y termina con cajeta tibia y almendras tostadas.
Tip
Añade la grenetina a la leche caliente, pero sin hervirla después. Así se disuelve bien y la gelatina conserva una textura suave. Espera a que la cajeta esté tibia, no hirviendo, antes de ponerla encima.
Montaje
Sirve cada gelatina en un plato claro con la cajeta cayendo por un solo lado y unas almendras encima.

