Ingredientes
Para las manzanas
- 4 manzanas firmes, como Pink Lady o Granny Smith
- 1 cucharada de mantequilla derretida
- 1 cucharada de azúcar mascabado
- ½ cucharadita de canela molida
Para el arroz con leche
- ½ taza de arroz blanco
- 2 tazas de leche entera
- ½ taza de agua
- ¼ de taza de azúcar
- 1 raja de canela
- 1 tira de cáscara de naranja, sin la parte blanca
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
- 1 pizca de sal
Para la costra de nuez
- ¼ de taza de nuez picada
- 3 cucharadas de harina de trigo
- 2 cucharadas de azúcar mascabado
- 1 cucharada de mantequilla fría, cortada en cubitos
Preparación
- Empieza el arroz. Pon el arroz y el agua en una olla pequeña. Cocina a fuego medio hasta que el agua se absorba casi por completo. Añade la leche, el azúcar, la raja de canela, la cáscara de naranja y la sal.
- Déjalo cremoso. Cocina a fuego bajo de 20 a 25 minutos, moviendo con frecuencia, especialmente al final para que no se pegue. Apágalo cuando el grano esté suave y todavía veas leche cremosa alrededor: espesará al reposar. Retira la canela y la cáscara de naranja, e incorpora la vainilla.
- Prepara las manzanas. Precalienta el horno a 375 °F / 190 °C. Corta una tapa delgada de la parte superior de cada manzana. Con una cuchara pequeña, retira el corazón y un poco de pulpa para formar un hueco, dejando paredes de aproximadamente 1 cm. Cuida de no perforar la base.
- Hornéalas. Mezcla la mantequilla derretida, la cucharada de azúcar mascabado y la canela molida. Barniza con esta mezcla el interior y el exterior de las manzanas. Colócalas en un refractario con 2 cucharadas de agua en el fondo y hornéalas de 18 a 22 minutos. Deben empezar a suavizarse, pero conservar su forma.
- Haz la costra. Mezcla la nuez, la harina y las 2 cucharadas de azúcar mascabado. Integra la mantequilla fría con las yemas de los dedos hasta formar migas. Extiéndelas en una charola pequeña y hornéalas de 8 a 10 minutos, hasta que estén doradas. Déjalas enfriar unos minutos para que se vuelvan crujientes.
- Rellena y sirve. Pon arroz con leche tibio dentro de cada manzana asada. Espolvorea generosamente la costra de nuez y sirve de inmediato.
La clave está en no hornear la manzana hasta que se deshaga. Debe poder cortarse fácilmente con la cuchara, pero mantenerse de pie para lucir el relleno. Si el arroz con leche se espesa demasiado mientras espera, devuélvele su textura con un chorrito de leche caliente.
Montaje
Sirve cada manzana en un plato pequeño, con algunas migas de nuez alrededor. Para el reel, abre una con la cuchara y deja que se vea el arroz cremoso junto a la pulpa suave de la manzana.

