Ingredientes
- 4 muslos grandes de pollo, con hueso y piel (aproximadamente 1 kg)
- 2 tazas de uvas rojas sin semilla
- 1 cebolla morada grande, cortada en gajos
- 4 dientes de ajo, ligeramente aplastados y con cáscara
- 2 ramitas de romero fresco
- 2 cucharadas de aceite de oliva
- 1 cucharada de jugo de limón
- 1 cucharadita de sal
- ½ cucharadita de pimienta negra
Preparación
- Precalienta el horno a 425 °F / 220 °C. Seca muy bien el pollo con papel de cocina; esto ayuda a que la piel se dore. Sazónalo por todos lados con la sal y la pimienta.
- Empieza a rostizar el pollo. Coloca los muslos en un refractario amplio, con la piel hacia arriba. Úntalos con 1 cucharada de aceite de oliva y hornéalos 15 minutos.
- Prepara las uvas y la cebolla. Mientras tanto, mezcla las uvas y los gajos de cebolla con la cucharada restante de aceite. Saca el refractario del horno y acomódalos alrededor del pollo, junto con los ajos y el romero. Procura no cubrir la piel.
- Termina la cocción. Regresa al horno de 20 a 30 minutos más, hasta que la piel esté dorada, la cebolla suave y el pollo alcance 165 °F / 74 °C en la parte más gruesa, sin tocar el hueso con el termómetro.
- Forma la salsa. Pasa el pollo a un plato y déjalo reposar 5 minutos. Retira las ramitas de romero. Presiona unas cuantas uvas rostizadas contra el fondo del refractario y mézclalas con los jugos de cocción y el limón. Prueba la salsa y ajusta la sal.
- Sirve. Regresa el pollo al refractario o acomoda una pieza en cada plato con cebolla, uvas y una cucharada de sus jugos.
Tip
Deja espacio entre las piezas de pollo. Si el refractario está muy lleno, los ingredientes soltarán vapor y la piel no quedará dorada. Añadir las uvas después de los primeros 15 minutos permite que se rosticen sin deshacerse todas.

