Ingredientes
- 4 muslos grandes de pollo con hueso y sin piel
- ¾ de taza de pepitas de calabaza peladas, sin sal
- 400 g de tomatillos verdes, sin cáscara y lavados
- 1 chile serrano
- ¼ de cebolla blanca
- 2 dientes de ajo
- ½ taza de hojas de cilantro
- 2 cucharadas de aceite vegetal
- Sal al gusto
- Arroz blanco y tortillas de maíz para servir
Preparación
- Cuece el pollo. Pon los muslos en una olla con agua suficiente para cubrirlos y una pizca de sal. Lleva a hervor suave, retira la espuma y cocina 25 minutos. Saca el pollo y reserva 2 tazas de su caldo.
- Tuesta las pepitas. Ponlas en un sartén seco a fuego medio y muévelas constantemente de 3 a 5 minutos, hasta que empiecen a inflarse y soltar aroma. Retíralas enseguida para que no se quemen.
- Cuece los tomatillos. Hierve los tomatillos y el serrano de 7 a 8 minutos, solo hasta que cambien de color. Escúrrelos.
- Licúa el pipián. Licúa las pepitas tostadas con los tomatillos, el serrano, la cebolla, los ajos, el cilantro y 1 taza del caldo reservado. Procesa bien, hasta obtener una salsa tersa. Agrega un poco más de caldo si la licuadora lo necesita.
- Fríe la salsa. Calienta el aceite en una cazuela y vierte el pipián con cuidado. Cocina a fuego medio-bajo de 8 a 10 minutos, moviendo con frecuencia para que las pepitas no se peguen al fondo. Añade caldo poco a poco hasta que la salsa cubra la cuchara y caiga suavemente.
- Termina el pollo. Incorpora los muslos a la salsa y cocina a fuego bajo 10 minutos más, hasta que el pollo esté completamente cocido y haya tomado el sabor del pipián. Prueba y ajusta la sal.
Tip
Tuesta las pepitas solo hasta que suelten aroma. Si se oscurecen demasiado, el pipián puede amargar. Mantén un hervor suave después de añadirlas: la salsa espesa conforme se cocina y puedes aligerarla con el caldo de pollo reservado.