Ingredientes
Para la crema
- 800 g de zanahorias, peladas y cortadas en trozos
- ½ cebolla blanca, cortada en gajos
- 3 dientes de ajo, con cáscara
- 2 cucharadas de aceite de oliva
- 3 tazas de caldo de pollo o de verduras
- 1 cucharadita de jengibre fresco rallado
- ¼ de taza de crema para batir
- Sal y pimienta al gusto
Para las migas
- 1 taza de bolillo del día anterior, desmoronado en trozos pequeños
- 1 cucharada de mantequilla
- 1 diente de ajo picado finamente
- 1 cucharada de perejil picado
Preparación
- Rostiza las verduras. Precalienta el horno a 425 °F / 220 °C. Pon las zanahorias, la cebolla y los ajos en una charola. Mézclalos con el aceite, sal y pimienta, y extiéndelos sin encimarlos. Hornea de 25 a 35 minutos, volteando una vez, hasta que la zanahoria esté tierna y tenga orillas doradas.
- Prepara la base. Retira la cáscara de los ajos rostizados. Pasa las verduras a una olla con el caldo y el jengibre. Cocina a hervor suave durante 10 minutos para unir los sabores.
- Licúa. Procesa la sopa hasta que quede muy tersa. Si usas licuadora, hazlo por tandas y deja salir el vapor. Devuélvela a la olla, agrega la crema y calienta a fuego bajo. Prueba y ajusta la sal. Si está demasiado espesa, añade un poco de caldo caliente.
- Dora las migas. Derrite la mantequilla en un sartén a fuego medio. Agrega el bolillo y muévelo de 4 a 6 minutos, hasta que esté dorado y crujiente. Incorpora el ajo durante el último minuto para que no se queme. Apaga el fuego y mezcla el perejil.
- Sirve. Reparte la crema caliente en platos hondos y termina cada uno con migas al ajo justo antes de llevarlo a la mesa.
Tip
No pongas las migas con anticipación. Agrégalas al final para que sigan crujientes. Rostizar la zanahoria hasta ver pequeñas partes doradas es lo que le da carácter a la sopa; no necesitas agregarle azúcar.
