Panna cotta de vainilla con frutos rojos

Panna Cotta de Vainilla con Frutos Rojos. Postre italiano sedoso, suave y elegante. Fácil y sin horno. ¡Descubre el secreto!
Type: Platos navideños,Postres
Cuisine: International
Palabras clave: Platos navideños,Postres
Recipe Yield: 4
Calories: 320 kcal
Preparation Time: 15 min
Cooking Time: 0 min
Total Time: 15 min
Recipe Ingredients:
- 500 ml de crema para batir
- 50 ml de leche
- 60 g de azúcar
- 1 vaina de vainilla (o 1 cdita de extracto)
- 7 g de grenetina (gelatina sin sabor) en polvo
- 2 cucharadas de agua fría
- Mermelada o coulis de frutos rojos para servir
Recipe Instructions:
Hidratar grenetina :
Calentar crema :
Mezclar y moldear :
Cuajado y servicio:
4.8
Receta de Panna cotta de vainilla con frutos rojos
¡Hola! Hoy vamos a descubrir cómo preparar una panna cotta de vainilla con frutos rojos, un postre italiano que se distingue por su textura cremosa y un suave sabor que combina a la perfección con la frescura y leve acidez de las frutas. Es ideal para quienes buscan un dulce sencillo pero elegante que se puede disfrutar en cualquier momento.
- Receta de Panna cotta de vainilla con frutos rojos
- Tiempo de preparación
- Ingredientes
- Utensilios que usaremos
- Preparación
- 1. Hidratar la gelatina
- 2. Preparar la mezcla de crema y vainilla
- 3. Incorporar la gelatina a la mezcla
- 4. Verter y enfriar
- 5. Preparar la salsa de frutos rojos
- 6. Para terminar y servir
- Información Nutricional
- 5 claves para que tu panna cotta de vainilla con frutos rojos quede perfecta
- ¿Cuándo es ideal disfrutar la panna cotta de vainilla con frutos rojos?
- Recetas similares a la panna cotta de vainilla con frutos rojos
- Panna cotta de vainilla con frutos rojos
- Ingredientes explicados y posibles sustituciones
- Más sobre la textura y el punto justo de la panna cotta
- Variaciones populares para esta panna cotta
Tiempo de preparación
El tiempo que dediques a preparar la panna cotta variará según la cantidad y el tipo de molde que uses, pero aquí te dejo una guía práctica:
- Preparación: 15 minutos
- Cocción: 10 minutos
- Reposo y cuajado: Al menos 4-5 horas
- Total: 5 horas y 25 minutos aproximadamente
- Porciones: Para 4-6 personas
- Dificultad: Sencilla
Ingredientes
Para la panna cotta
- 500 ml de nata para montar
- 200 ml de leche entera
- 100 g de azúcar
- 1 vaina de vainilla (o equivalente en extracto de vainilla)
- 6 hojas de gelatina
Para la salsa de frutos rojos
- 200 g de frutos rojos (fresa, frambuesa, arándanos)
- 50 g de azúcar
- Jugo de medio limón
En caso de no contar con vaina de vainilla, puedes usar extracto de vainilla natural o polvo de vainillina; si optas por frutas congeladas para la salsa, simplemente descongélalas antes de cocinarlas para obtener una textura adecuada.
Utensilios que usaremos
- Cacerola mediana
- Bol para hidratar la gelatina
- Cuchara de madera o espátula
- Colador fino
- Moldes para panna cotta o vasos pequeños (ramequines)
- Cuchillo y tabla para abrir la vaina de vainilla
Preparación
1. Hidratar la gelatina
- Remoja las hojas de gelatina en un bol con agua fría por al menos 10 minutos para que se ablanden y actúen eficientemente al usarlas.
2. Preparar la mezcla de crema y vainilla
- Calienta en una cacerola a fuego medio la nata, la leche y el azúcar, removiendo suavemente para que el azúcar se disuelva completamente sin dejar que hierva la mezcla.
- Abre la vaina de vainilla a lo largo y con la parte trasera del cuchillo extrae las semillas; agrégalas a la mezcla para impregnar el sabor.
3. Incorporar la gelatina a la mezcla
- Escurre la gelatina hidratada sin apretarla demasiado para evitar exceso de agua.
- Apaga el fuego y añade las hojas de gelatina a la mezcla caliente, removiendo bien hasta que se disuelvan completamente.
4. Verter y enfriar
- Vierte la mezcla en moldes individuales o en uno grande según prefieras.
- Deja enfriar a temperatura ambiente por unos minutos antes de colocar en la nevera para que tome consistencia; refrigera mínimo 4 horas para que cuaje bien.
5. Preparar la salsa de frutos rojos
- En una cacerola, coloca los frutos rojos, el azúcar y el jugo de limón.
- Cocina a fuego medio durante 15 minutos, removiendo de vez en cuando para que los frutos suelten su jugo.
- Cuela la salsa con un colador para eliminar semillas y obtener una textura suave.
- Deja enfriar a temperatura ambiente antes de usar.
6. Para terminar y servir
Cuando la panna cotta esté bien firme, desmóldala sumergiendo el fondo de los moldes en agua tibia durante unos segundos sin dejar que entre agua en el postre. Coloca un plato encima y voltea con cuidado. Sirve cada panna cotta con una porción generosa de salsa de frutos rojos y decora con algunas frutas frescas y unas hojas de menta si gustas. Este postre se disfruta mejor frío y recién servido.
Información Nutricional
- Calorías: 320 kcal
- Proteínas: 4 g
- Grasas: 22 g
- Carbohidratos: 28 g
- Fibra: 3 g
Estos valores corresponden a una porción estándar y son aproximados.
5 claves para que tu panna cotta de vainilla con frutos rojos quede perfecta
Conseguir que esta panna cotta se mantenga con la textura ideal no solo depende de los ingredientes, sino también de ciertos detalles en su preparación. Aquí te comparto cinco puntos fundamentales:
- Gelatina hidratada correctamente: Debe estar blanda pero no demasiado empapada para evitar exceso de agua que afecte la textura del postre.
- No dejar hervir la mezcla de nata y leche: Solo caliéntala hasta que el azúcar se disuelva para preservar el sabor y la textura cremosa.
- Mezclar la gelatina en la crema caliente pero fuera del fuego: Así se disuelve sin que hierva y pierda propiedades.
- Refrigeración suficiente: La panna cotta necesita al menos 4 horas para cuajar bien y lograr ese punto de cremosidad que la caracteriza.
- Desmoldar con agua tibia: Sumergir el molde pocos segundos ayuda a que la panna cotta se desprenda sin romperse, manteniendo una superficie lisa y atractiva.
Con estos consejos, te irá mucho mejor y verás cómo obtienes un postre digno de cualquier menú especial.
¿Cuándo es ideal disfrutar la panna cotta de vainilla con frutos rojos?
Este postre es una opción versátil que puedes ofrecer en muchas ocasiones. Es perfecto para cenas en familia o encuentros con amigos porque es elegante pero sencillo de preparar. Su frescura y dulzura lo hacen ideal para celebraciones en primavera o verano cuando predominan las frutas frescas, aunque también funciona muy bien en invierno si usas frutos congelados. Además, combina excelentemente como postre en fiestas navideñas o aniversarios, aportando un toque refinado sin complicaciones.
Recetas similares a la panna cotta de vainilla con frutos rojos
| Receta | Ingredientes clave | Diferencia/ventaja |
|---|---|---|
| Panna cotta de vainilla con frutos rojos | Nata, gelatina, vainilla, frutos rojos | Textura cremosa y equilibrio dulce-acidulado |
| Panna cotta con mango | Nata, gelatina, mango | Tropical y más frutal, con sabor dulce más fresco |
| Crème brûlée | Nata, yemas, azúcar caramelizado | Cremoso con capa de azúcar quemada y textura más firme |
| Mousse de chocolate y Baileys | Chocolate, nata, licor Baileys | Sabor intenso a chocolate y bebida, aireado y ligero |
| Duraznos con crema | Duraznos, crema, azúcar | Postre frutal sin gelatina, más ligero y rápido |
| Gelatina de frutas variada | Gelatina, jugos naturales, frutas | Menos cremoso, más fresco y ligero, sin lácteos |
Panna cotta de vainilla con frutos rojos
La panna cotta es un postre clásico italiano conocido por su cremosidad y sabor sutil a vainilla, que aquí se amplifica con una refrescante salsa de frutos rojos como fresa, frambuesa y arándanos. Esta preparación respeta la tradición, usando crema y gelatina para lograr una textura firme pero delicada. Para los amantes del dulce, este postre es un deleite en cada bocado, ideal para quienes quieran ofrecer algo especial sin complicarse.
La clave para un resultado exitoso está en el manejo cuidadoso de la gelatina y en no dejar que la mezcla hierva para conservar la suavidad de la nata y el aroma de la vainilla. Estos puntos hacen que una panna cotta sea perfecta y evitan que se convierta en un postre duro o quebradizo.
Cómo elegir los frutos rojos para la salsa
Lo ideal es usar frutos frescos para que la salsa mantenga su sabor vibrante, pero también puedes recurrir a frutos congelados sin problema. Mezclar fresas, frambuesas y arándanos le da complejidad y variedad en su sabor que equilibra la cremosidad del dulce principal.
Si deseas una alternativa más original, existen versiones como la panna cotta con sirope de arce y higos asados, que aunque cambia la cobertura, mantiene el espíritu cremoso y suave del postre.
Ingredientes explicados y posibles sustituciones
La nata para montar es crema de leche con un contenido graso alrededor del 35%, esencial para la textura cremosa de la panna cotta. Si no tienes acceso a ella, una crema con menor porcentaje no dará el mismo resultado, pero es posible usarla con un poco menos de leche para compensar.
La gelatina en hojas es la encargada de dar firmeza al postre sin afectar su suavidad. En su defecto, puede usarse gelatina en polvo, pero su poder de gelificación varía, por lo que hay que ajustar las cantidades recomendadas. También existen alternativas veganas, como el agar-agar, que tiene un mecanismo distinto y necesita tiempos y métodos específicos para lograr textura.
Respecto a la vainilla, la más clásica es la vaina, pues aporta un aroma natural y delicado. Si no cuentas con vainas, el extracto de vainilla es más accesible y práctico, aunque algo menos intenso.
Los frutos rojos —fresa, frambuesa, arándano— son fáciles de encontrar pero también puedes jugar con otros frutos ácidos o dulces según temporada.
Más sobre la textura y el punto justo de la panna cotta
El secreto mayor para lograr esa textura suave pero que mantenga la forma está en la cocción y reposo. Delicadamente, la mezcla debe calentarse sin hervir para no destruir la crema ni la gelatina, que podría perder su efectividad si se expone a temperaturas muy altas.
El reposo en frío debe ser exhaustivo; sin él, la panna cotta no cuajará correctamente, como explica en preparaciones especializadas como las de creme brûlée, donde también la textura firme y suave es primordial aunque con técnicas distintas.
Un error común es intentar desmoldar la panna cotta demasiado pronto: sin un buen tiempo de frío, el postre se rompe o se derrite. Además, mojar el fondo del molde con agua tibia unos segundos antes de desmoldar facilita el proceso y ayuda a mantener la presentación impecable.
Variaciones populares para esta panna cotta
Más allá de la vainilla y los frutos rojos, esta receta es una base que invita a experimentos culinarios ajustados al gusto. Por ejemplo, puedes probar con un mousse de chocolate y Baileys para un postre con más cuerpo y sabor a licor, o sustituir la vainilla por almendra para un toque diferente.
Frutas tropicales como mango o piña también son alternativas válidas si buscas algo fresco y exótico, tal como sugiere la receta de panna cotta con mango. En cuanto al método, la base con gelatina se mantiene, pero hay que considerar el líquido de las frutas y su acidez para ajustar la textura.
Para quienes prefieren opciones con menos azúcar o menos lácteos, existen versiones con edulcorantes naturales o leche vegetal, aunque esto puede afectar intensidad de sabor y consistencia, y requiere pruebas hasta encontrar el equilibrio.

