Pollo en salsa de almendras y vino blanco

Gina Whitley
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Gina Whitley
Gina Whitley, chef privada con 25+ años de experiencia, creadora de "Sabores de mi Cocina", madre y emprendedora gastronómica. Especialista en cocina mexicana tradicional y contemporánea,...
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Receta de Pollo en salsa de almendras y vino blanco

¡Hola! Vamos a preparar un plato que es puro confort y tradición: el pollo en salsa de almendras y vino blanco. Es una receta clásica de la cocina española que transforma ingredientes sencillos en un guiso espectacular, con una salsa trabada y llena de sabor gracias al majado, perfecta para esos días en los que buscas comida casera de verdad.

Tiempo de preparación

Organizarse en la cocina es fundamental para disfrutar del proceso. Aquí tienes el desglose de tiempos para que planifiques tu cocinado sin prisas.

  • Preparación: 20 minutos
  • Cocción: 45 minutos
  • Total: 65 minutos
  • Porciones: 4 personas
  • Dificultad: Sencilla

Ingredientes

  • 8 piezas de pollo (muslos y contramuslos son ideales por su jugosidad)
  • 100 g de almendras crudas peladas (enteras)
  • 2 dientes de ajo grandes
  • 1 rebanada de pan del día anterior (de hogaza o barra)
  • 1 cebolla grande
  • 150 ml de vino blanco seco
  • 500 ml de caldo de pollo (preferiblemente casero)
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal fina
  • Pimienta negra recién molida
  • Perejil fresco picado para decorar
  • Hebras de azafrán (Opcional)

Sustituciones y notas

En la cocina de casa siempre podemos adaptarnos a lo que tenemos en la despensa. Si no consigues muslos o contramuslos con hueso, puedes usar pechuga troceada en dados grandes, aunque el tiempo de cocción será menor para evitar que se seque; si buscas una opción diferente con pechuga, quizás prefieras revisar cómo hacer pechugas de pollo rellenas para otra ocasión. Si no tienes caldo de pollo a mano, un caldo de verduras suave funciona bien, o incluso agua en último caso, aunque tendrás que ajustar más el punto de sal. Respecto al pan, si eres celíaco, utiliza una rebanada de pan sin gluten para freír y espesar la salsa sin problemas.


Utensilios que usaremos

  • Cazuela ancha y baja o sartén profunda
  • Tabla de cortar
  • Cuchillo de chef bien afilado
  • Pinzas de cocina
  • Espumadera
  • Mortero (o vaso de batidora si prefieres rapidez)
  • Cuchara de madera o espátula de silicona

Preparación

  1. Preparación previa y sellado de la carne

    • Limpieza y sazón: Revisa las piezas de pollo para retirar excesos de grasa o plumas sueltas. Seca bien la carne con papel de cocina; esto es vital para un buen dorado. Salpimenta generosamente por todos lados.
    • Sellado en caliente: Pon la cazuela a fuego medio-alto con un fondo de aceite de oliva. Cuando esté caliente, introduce el pollo. No lo amontones; si es necesario, hazlo en dos tandas.
    • El punto dorado: Deja que se dore bien por cada lado, unos 4 o 5 minutos, hasta que la piel tenga un color tostado bonito. No buscamos cocinarlo por dentro, solo sellar los jugos y crear sabor en el fondo de la olla. Retira el pollo y resérvalo en un plato.
  2. Limpieza y sazón: Revisa las piezas de pollo para retirar excesos de grasa o plumas sueltas. Seca bien la carne con papel de cocina; esto es vital para un buen dorado. Salpimenta generosamente por todos lados.
  3. Sellado en caliente: Pon la cazuela a fuego medio-alto con un fondo de aceite de oliva. Cuando esté caliente, introduce el pollo. No lo amontones; si es necesario, hazlo en dos tandas.
  4. El punto dorado: Deja que se dore bien por cada lado, unos 4 o 5 minutos, hasta que la piel tenga un color tostado bonito. No buscamos cocinarlo por dentro, solo sellar los jugos y crear sabor en el fondo de la olla. Retira el pollo y resérvalo en un plato.
  5. Elaboración del majado y el sofrito

    • Fritura de aromáticos: En el mismo aceite donde doraste el pollo (si hay mucho, retira un poco), echa los dientes de ajo pelados enteros y la rebanada de pan. Fríelos hasta que estén dorados. Vigila el ajo, si se quema amarga. Retíralos al mortero o vaso batidor.
    • Tostado de almendras: En ese mismo aceite aromatizado, añade las almendras crudas. Muévelas constantemente para que se tuesten de forma pareja y no se quemen. Cuando tengan un color miel oscuro, retíralas y júntalas con el pan y el ajo.
    • El sofrito base: Baja el fuego a temperatura media-baja. Añade la cebolla picada en cubos pequeños (brunoise). Deja que se cocine lentamente, rascando el fondo de la cazuela para levantar los restos del dorado del pollo (esto es puro sabor). Cocina unos 10-12 minutos hasta que la cebolla esté transparente y tierna.
    • Creación del majado: Mientras la cebolla se pocha, tritura o machaca en el mortero los ajos, el pan frito, las almendras y unas hebras de azafrán si decidiste usarlas. Puedes añadir un chorrito del caldo para facilitar el proceso. Debe quedar una pasta, no hace falta que sea un puré fino, encontrar trocitos de almendra es delicioso.
  6. Fritura de aromáticos: En el mismo aceite donde doraste el pollo (si hay mucho, retira un poco), echa los dientes de ajo pelados enteros y la rebanada de pan. Fríelos hasta que estén dorados. Vigila el ajo, si se quema amarga. Retíralos al mortero o vaso batidor.
  7. Tostado de almendras: En ese mismo aceite aromatizado, añade las almendras crudas. Muévelas constantemente para que se tuesten de forma pareja y no se quemen. Cuando tengan un color miel oscuro, retíralas y júntalas con el pan y el ajo.
  8. El sofrito base: Baja el fuego a temperatura media-baja. Añade la cebolla picada en cubos pequeños (brunoise). Deja que se cocine lentamente, rascando el fondo de la cazuela para levantar los restos del dorado del pollo (esto es puro sabor). Cocina unos 10-12 minutos hasta que la cebolla esté transparente y tierna.
  9. Creación del majado: Mientras la cebolla se pocha, tritura o machaca en el mortero los ajos, el pan frito, las almendras y unas hebras de azafrán si decidiste usarlas. Puedes añadir un chorrito del caldo para facilitar el proceso. Debe quedar una pasta, no hace falta que sea un puré fino, encontrar trocitos de almendra es delicioso.
  10. Cocción y reducción de la salsa

    • Desglasado: Cuando la cebolla esté lista, sube el fuego y vierte el vino blanco. Deja que hierva con alegría durante 2 o 3 minutos para que se evapore todo el alcohol y solo quede la esencia aromática de la uva.
    • Unión de elementos: Reincorpora el pollo que tenías reservado a la cazuela, junto con los jugos que haya soltado en el plato. Añade el majado de almendras que preparaste y mezcla con cuidado para impregnar la carne.
    • El guiso a fuego lento: Cubre todo con el caldo de pollo. Lleva a ebullición y, en cuanto rompa a hervir, baja el fuego al mínimo. Tapa la cazuela y deja cocinar unos 30 o 35 minutos.
    • Control de textura: Pasado este tiempo, destapa. La salsa debe haber reducido y espesado gracias al pan y la almendra. Si la ves muy líquida, deja cocer destapado 5 minutos más a fuego medio. Si está muy espesa, añade un chorrito de agua o caldo.
    • Rectificación: Prueba la salsa. Este es el momento de ajustar la sal si hace falta.
  11. Desglasado: Cuando la cebolla esté lista, sube el fuego y vierte el vino blanco. Deja que hierva con alegría durante 2 o 3 minutos para que se evapore todo el alcohol y solo quede la esencia aromática de la uva.
  12. Unión de elementos: Reincorpora el pollo que tenías reservado a la cazuela, junto con los jugos que haya soltado en el plato. Añade el majado de almendras que preparaste y mezcla con cuidado para impregnar la carne.
  13. El guiso a fuego lento: Cubre todo con el caldo de pollo. Lleva a ebullición y, en cuanto rompa a hervir, baja el fuego al mínimo. Tapa la cazuela y deja cocinar unos 30 o 35 minutos.
  14. Control de textura: Pasado este tiempo, destapa. La salsa debe haber reducido y espesado gracias al pan y la almendra. Si la ves muy líquida, deja cocer destapado 5 minutos más a fuego medio. Si está muy espesa, añade un chorrito de agua o caldo.
  15. Rectificación: Prueba la salsa. Este es el momento de ajustar la sal si hace falta.

Información Nutricional

Los siguientes valores son estimaciones aproximadas por porción.

  • Calorías: 480 kcal
  • Proteínas: 36 g
  • Grasas: 32 g
  • Carbohidratos: 10 g
  • Fibra: 3 g

5 claves para que quede perfecto

Para conseguir que este plato principal destaque y tenga ese sabor auténtico de la cocina española, hay pequeños detalles que marcan una gran diferencia. No se trata solo de mezclar ingredientes, sino de tratarlos con mimo.

Primero, el tostado de la almendra es crucial. No uses almendras fritas de bolsa con sal; compra crudas y tuéstalas tú mismo en el aceite del pollo. El sabor es mucho más profundo y fresco. Si te pasas de tostado, sabrá a quemado, y si te quedas corto, la salsa será insípida. Busca ese color dorado «miel».

Segundo, el majado. Aunque la batidora es rápida, el mortero extrae los aceites esenciales del ajo y la almendra de una forma que las cuchillas no consiguen. Si tienes tiempo, hazlo a mano. Esa textura rústica es parte del encanto de los sabores mediterráneos. Si buscas sabores intensos pero diferentes, tal vez te interese probar un pollo curry coco, pero para esta receta, mantengámonos en lo tradicional.

Tercero, la calidad del vino. No uses un vino «para cocinar» que no te beberías en una copa. Un vino blanco seco de mala calidad aportará una acidez agresiva al guiso. Un buen Verdejo o un Albariño sencillo elevarán la categoría de tu salsa.

Cuarto, la paciencia con la cebolla. El sofrito es la cama del guiso. No tengas prisa. Pochar la cebolla lentamente aporta un dulzor natural que equilibra la fuerza del ajo y el vino. Si la quemas o la dejas cruda, el guiso perderá equilibrio.

Y quinto, el reposo. Como todos los guisos tradicionales, este pollo gana con las horas. Si puedes prepararlo la noche anterior, los sabores se habrán amalgamado y la salsa tendrá más cuerpo. Es una de esas recetas agradecidas que te facilitan la vida.


¿Cuándo es ideal disfrutarlo?

El pollo en salsa de almendras y vino blanco es un plato tremendamente versátil, pero tiene su momento estrella. Es el almuerzo perfecto para un domingo familiar, cuando tienes tiempo para dejar que la cazuela haga «chup-chup» sin mirar el reloj. Su carácter reconfortante lo hace ideal para los meses de otoño e invierno, cuando el cuerpo pide platos de cuchara y salsas calientes.

Sin embargo, también es una excelente opción si tienes invitados y no quieres estar esclavizada en la cocina hasta el último minuto. Al ser un guiso que mejora con el reposo, puedes tenerlo listo con antelación y simplemente calentar antes de servir. Es más formal que unas fajitas de pollo, pero igual de acogedor. Si buscas algo para una cena de verano más ligera, quizás te convenga más un pollo al limón y romero, pero para una comida contundente, este guiso es el rey.


Tabla comparativa

A veces confundimos recetas o buscamos alternativas según lo que tenemos en la nevera. Aquí te muestro cómo se compara nuestro plato con otros clásicos.

RecetaIngredientes claveDiferencia/ventaja
Pollo en salsa de almendrasAlmendras, pan frito, vino blancoSalsa espesa, sabor a frutos secos y textura rústica.
Pollo en PepitoriaAlmendras, huevo duro, azafránLa salsa se liga con yema de huevo cocida, sabor más suave.
Pollo a la CaccitoreTomate, pimientos, hierbasBase de tomate y verduras, perfil italiano más ácido y fresco.
Pollo al AjilloMucho ajo, vino/vinagreSin salsa cremosa, es un frito con aceite aromatizado y potente.
Pollo al CurryLeche de coco, especias curryPerfil aromático asiático, picante y dulce, muy diferente al guiso español.
Pollo al ChilindrónPimiento rojo, tomate, jamónDestaca por el sabor del pimiento y el jamón serrano en el sofrito.
Pollo a la CervezaCerveza rubia o negra, cebollaSabor más amargo y maltoso, salsa más ligera y oscura.

Preguntas frecuentes (FAQ)


Comparte tu experiencia

La cocina es para experimentar y compartir. Me encantaría saber cómo te ha quedado este guiso. ¿Le has dado tu toque personal? ¿Quizás añadiste un poco más de ajo o lo acompañaste con una guarnición diferente como una ensalada de pasta integral? ¡Deja tu comentario y comparte tus propios trucos para que todos aprendamos!


Glosario culinario

  • Majado: Técnica que consiste en machacar ingredientes en un mortero (ajo, perejil, especias, pan frito, frutos secos) hasta obtener una pasta que se añade a los guisos para dar sabor y espesar la salsa.
  • Desglasar: Añadir un líquido (como vino o caldo) a una cazuela caliente donde se ha cocinado carne o verduras, para disolver y recuperar los jugos caramelizados adheridos al fondo.
  • Pochar: Cocinar un alimento, generalmente cebolla o verduras, a fuego lento en grasa o aceite hasta que se ablande y pierda su color crudo, sin llegar a dorarse en exceso.
  • Sellar: Cocinar la carne a fuego fuerte brevemente por el exterior para cerrar los poros y mantener los jugos en el interior antes de una cocción más larga.
  • Reducir: Cocinar una salsa o líquido destapado para que se evapore parte del agua, concentrando así los sabores y espesando la textura.
Pollo en salsa de almendras y vino blanco
Pollo en salsa de almendras y vino blanco

Pollo En Salsa De Almendras Y Vino Blanco: receta paso a paso cremoso y muy suave. Ideal para compartir. Sirve al momento y ajusta picor y sal a tu gusto.

Tipo: Recipe

Cocina: Mexicana

Palabras clave: pollo, salsa, almendras, vino, blanco, mexicana, ensaladas, receta, fácil, casera

Rendimiento de la receta: 4 porciones

Calorías: 200 kcal

Tiempo de preparación: PT15M

Tiempo de cocción: PT20M

Tiempo total: PT35M

Ingredientes de la receta:

  • 2 pechugas de pollo
  • Sal al gusto
  • Pimienta negra al gusto
  • Aceite de oliva virgen extra
  • 1/2 taza de almendras fileteadas
  • 1/2 cebolla
  • 1/2 taza de vino blanco
  • 1 taza de caldo de pollo

Instrucciones de la receta:

Preparación: :

Preparación: 15 minutos

Pollo en salsa de almendras y vino blanco

Cocción: :

Cocción: 20 minutos

Pollo en salsa de almendras y vino blanco

Total: :

Total: 35 minutos

Pollo en salsa de almendras y vino blanco

Porciones: :

Porciones: 4

Pollo en salsa de almendras y vino blanco

Dificultad: :

Dificultad: Sencilla

Pollo en salsa de almendras y vino blanco

Preparación inicial: :

Preparación inicial: Secar las pechugas con papel de cocina para eliminar humedad, esto ayuda a que se doren uniformemente.

Pollo en salsa de almendras y vino blanco

Condimentar: :

Condimentar: Salpimiéntalas a gusto, asegurando que cada pieza tenga una capa uniforme de condimentos para potenciar el sabor.

Pollo en salsa de almendras y vino blanco

Sofreír: :

Sofreír: En una sartén con aceite de oliva caliente, dorar las pechugas a fuego medio-alto hasta que tengan un color dorado y crujiente. Este proceso debe durar unos 4-5 minutos por lado para mantenerlas jugosas. Reservar.

Pollo en salsa de almendras y vino blanco

Sofreír cebolla y almendras: :

Sofreír cebolla y almendras: En la misma sartén, reducir la temperatura y añadir la cebolla picada finamente junto con las almendras fileteadas. Mover constantemente hasta que la cebolla esté transparente y las almendras ligeramente tostadas, unos 3-4 minutos.

Pollo en salsa de almendras y vino blanco

Agregar vino y reducir: :

Agregar vino y reducir: Incorporar el vino blanco y elevar un poco la temperatura. Dejar reducir a la mitad, esto concentrará los sabores y aportará ese toque aromático inconfundible.

Pollo en salsa de almendras y vino blanco

Incorporar caldo y cocinar: :

Incorporar caldo y cocinar: Agregar la taza de caldo de pollo y cocinar por 5 minutos a fuego medio, permitiendo que la salsa tome una consistencia cremosa y aromática.

Pollo en salsa de almendras y vino blanco

Licuado y unión del plato: :

Licuado y unión del plato: Llevar la mezcla a la licuadora, procesar hasta obtener una salsa homogénea y volver a la sartén.

Pollo en salsa de almendras y vino blanco

Finalizar el plato: :

Finalizar el plato: Añadir las pechugas de pollo dorado, reducir el fuego y cocinar unos 10 minutos, permitiendo que el pollo absorba los sabores y la salsa se integre perfectamente.

Pollo en salsa de almendras y vino blanco

Selecciona pollo fresco :

Selecciona pollo fresco : preferiblemente de origen local o de confianza para garantizar calidad y sabor en cada bocado.

Pollo en salsa de almendras y vino blanco

Evita quemar las almendras :

Evita quemar las almendras : mantén el fuego medio y remueve constantemente para resaltar su aroma sin que se tornen amargas.

Pollo en salsa de almendras y vino blanco

Equilibrio en la reducción :

Equilibrio en la reducción : controla el tiempo de cocción al reducir el vino y el caldo; lograrás una salsa cremosa sin perder suavidad.

Pollo en salsa de almendras y vino blanco

No sobrecargar la sartén:

No sobrecargar la sartén : trabaja en lotes si es necesario, para que las piezas de pollo se doren uniformemente y no se cocinen al vapor.

Pollo en salsa de almendras y vino blanco
Puntuación del editor:
4.6
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Gina Whitley, chef privada con 25+ años de experiencia, creadora de "Sabores de mi Cocina", madre y emprendedora gastronómica. Especialista en cocina mexicana tradicional y contemporánea, con reconocimientos internacionales.
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