Receta de Enchiladas Mineras Auténticas
¡Hola! Qué alegría tenerte aquí para cocinar juntos. Vamos a preparar unas enchiladas mineras espectaculares, un platillo que es puro corazón de Guanajuato. Si alguna vez has paseado por las calles de esa hermosa ciudad colonial, seguro que el aroma de esta salsa te trae recuerdos imborrables. Es una receta que nació para alimentar a los trabajadores de las minas, llena de energía, sabor y esa calidez de la comida mexicana que tanto nos gusta. No te preocupes si eres principiante, te guiaré paso a paso para que te queden como hechas por una abuela experta.
- Receta de Enchiladas Mineras Auténticas
- Tiempo de preparación
- Ingredientes
- Utensilios que usaremos
- Preparación
- Preparación de la salsa de chile guajillo
- Preparación de la guarnición de patatas y zanahorias
- Montaje de las enchiladas mineras
- Para terminar y servir
- Información Nutricional
- 5 claves para que quede perfecto
- ¿Cuándo es ideal disfrutarlo?
- Tabla comparativa
- Frequently asked questions
- Comparte tu experiencia
- Glosario culinario
Tiempo de preparación
Organizarse en la cocina es la clave para disfrutar el proceso. Aquí tienes los tiempos estimados para que calcules tu jornada culinaria sin prisas.
- Preparación: 25 minutos
- Cocción: 30 minutos
- Total: 55 minutos
- Porciones: 4 personas
- Dificultad: Sencilla/Intermedia
Ingredientes
Para lograr ese sabor auténtico, respetaremos los ingredientes clásicos. La magia de este plato radica en la calidad de los chiles y el queso.
- 12 tortillas de maíz
- 400 g de queso ranchero
- 12 chiles guajillo
- 1 diente de ajo
- 1/2 cebolla (para la salsa)
- 1 cucharadita de orégano seco
- 1/4 de cucharadita de comino molido
- 400 g de patatas
- 400 g de zanahorias
- Aceite de girasol (cantidad necesaria para freír)
- Sal al gusto
Para acompañar
- Lechuga romana picada
- Chile jalapeño en rodajas o en vinagre
Si en tu localidad es complicado conseguir queso ranchero, no te preocupes. Puedes sustituirlo perfectamente por queso cotija, que aporta ese toque salado y seco, o cualquier queso fresco que se pueda desmoronar fácilmente. Respecto a los chiles, si no encuentras guajillo, el chile ancho o el pasilla son alternativas viables; cambiarán ligeramente el tono de la salsa roja, pero mantendrán la esencia del plato tradicional. Aunque la receta original es vegetariana en su base, algunos cocineros creativos añaden un toque ahumado con salsas molcajeteadas o incluso una pizca de chilpotle en el adobo para dar profundidad.
Utensilios que usaremos
No necesitas equipo sofisticado para esta receta, con tus básicos de cocina es suficiente. Lo importante es tener todo a mano antes de encender el fuego.
- Sartén amplia (para freír las enchiladas y las verduras)
- Cacerola mediana (para cocer los chiles y las verduras)
- Bol o tazón (para reservar ingredientes)
- Cuchillo afilado y tabla para cortar
- Licuadora o procesador de alimentos
- Colador (para la salsa si es necesario)
- Cuchara o espátula resistente al calor
Preparación
Vamos a disfrutar el proceso. Sigue estos pasos con calma y verás cómo los aromas empiezan a transformar tu cocina.
Preparación de la salsa de chile guajillo
La salsa es el alma de este antojito. Primero, lava los chiles guajillo bajo el grifo para quitar el polvo. Ábrelos con cuidado y retira las semillas y las venas; esto es importante para controlar el picante y evitar amargor.
- Coloca los chiles ya limpios en una cacerola con agua y déjalos cocer durante unos 15 minutos. Sabrás que están listos cuando los veas suaves y con un color rojo intenso.
- Lleva los chiles a la licuadora. Agrega aproximadamente medio vaso del agua de cocción, la media cebolla, el diente de ajo, el orégano, el comino, un chorrito de aceite y una pizca de sal.
- Tritura todo muy bien hasta obtener una mezcla tersa. Si notas que la piel del chile no se molió bien, puedes pasar la salsa por un colador, pero buscamos una textura con cuerpo.
- Calienta un poco de aceite en una sartén a fuego medio y vierte la salsa. Cocínala durante 10 minutos moviendo constantemente. Este paso, conocido como «sazonar la salsa», es vital para que no sepa a chile crudo y los sabores se unifiquen. Reserva.
- Coloca los chiles ya limpios en una cacerola con agua y déjalos cocer durante unos 15 minutos. Sabrás que están listos cuando los veas suaves y con un color rojo intenso.
- Lleva los chiles a la licuadora. Agrega aproximadamente medio vaso del agua de cocción, la media cebolla, el diente de ajo, el orégano, el comino, un chorrito de aceite y una pizca de sal.
- Tritura todo muy bien hasta obtener una mezcla tersa. Si notas que la piel del chile no se molió bien, puedes pasar la salsa por un colador, pero buscamos una textura con cuerpo.
- Calienta un poco de aceite en una sartén a fuego medio y vierte la salsa. Cocínala durante 10 minutos moviendo constantemente. Este paso, conocido como «sazonar la salsa», es vital para que no sepa a chile crudo y los sabores se unifiquen. Reserva.
Preparación de la guarnición de patatas y zanahorias
El relleno y la cobertura de verduras son lo que distingue a las mineras de otras enchiladas. Deben quedar tiernas por dentro pero firmes por fuera.
- Lava muy bien las patatas y las zanahorias. Pélalas para tener una textura suave al paladar.
- Corta ambas verduras en cubos pequeños, de aproximadamente un centímetro. Un corte uniforme asegura una cocción pareja.
- En una cacerola con agua hirviendo y sal, añade primero la zanahoria (que es más dura). Pasados 3 o 4 minutos, incorpora los cubos de patata.
- Cocina por unos 10 minutos en total o hasta que al pincharlas con un tenedor las sientas tiernas, pero sin que se deshagan.
- Escurre bien las verduras para quitar el exceso de agua. Luego, en una sartén con aceite de girasol caliente, fríelas hasta que se doren ligeramente. Este paso les da un sabor delicioso y esa textura crujiente característica.
- Retira del fuego y colócalas sobre papel absorbente para eliminar el exceso de grasa.
- Lava muy bien las patatas y las zanahorias. Pélalas para tener una textura suave al paladar.
- Corta ambas verduras en cubos pequeños, de aproximadamente un centímetro. Un corte uniforme asegura una cocción pareja.
- En una cacerola con agua hirviendo y sal, añade primero la zanahoria (que es más dura). Pasados 3 o 4 minutos, incorpora los cubos de patata.
- Cocina por unos 10 minutos en total o hasta que al pincharlas con un tenedor las sientas tiernas, pero sin que se deshagan.
- Escurre bien las verduras para quitar el exceso de agua. Luego, en una sartén con aceite de girasol caliente, fríelas hasta que se doren ligeramente. Este paso les da un sabor delicioso y esa textura crujiente característica.
- Retira del fuego y colócalas sobre papel absorbente para eliminar el exceso de grasa.
Montaje de las enchiladas mineras
Llegó el momento de armar nuestro plato. Ten todo listo cerca de la estufa porque esto se hace rápido para servir caliente.
- En una sartén con aceite caliente a fuego alto, pasa cada una de las tortillas de maíz por unos segundos. Solo queremos ablandarlas («pasarlas por aceite»), no que se pongan duras como tostadas.
- Inmediatamente después, con ayuda de unas pinzas (para no quemarte), sumerge la tortilla frita en la salsa roja caliente que preparaste. Asegúrate de que se impregne bien por ambos lados.
- Coloca la tortilla en el plato, pon una porción generosa de queso rallado o desmenuzado en el centro. Si te gusta, puedes añadir un poco de cebolla picada fina aquí también.
- Dobla la tortilla por la mitad (como una quesadilla) o enróllala, según tu preferencia. Repite el proceso con el resto de las tortillas, acomodando 3 o 4 por plato.
- En una sartén con aceite caliente a fuego alto, pasa cada una de las tortillas de maíz por unos segundos. Solo queremos ablandarlas («pasarlas por aceite»), no que se pongan duras como tostadas.
- Inmediatamente después, con ayuda de unas pinzas (para no quemarte), sumerge la tortilla frita en la salsa roja caliente que preparaste. Asegúrate de que se impregne bien por ambos lados.
- Coloca la tortilla en el plato, pon una porción generosa de queso rallado o desmenuzado en el centro. Si te gusta, puedes añadir un poco de cebolla picada fina aquí también.
- Dobla la tortilla por la mitad (como una quesadilla) o enróllala, según tu preferencia. Repite el proceso con el resto de las tortillas, acomodando 3 o 4 por plato.
Para terminar y servir
Para el toque final, cubre las enchiladas ya montadas con los cubos de patata y zanahoria que freímos anteriormente. Esparce más queso rallado por encima para que con el calor remanente se suavice un poco. Decora el plato con hojas de lechuga romana fresca a un lado y unas rodajas de chile jalapeño para quien quiera morder un poco de picante extra. Sirve inmediatamente mientras están bien calientes; es un plato que pierde encanto si se enfría. Si buscas una comida completa, puedes iniciar con una sopa de tortilla ligera antes del plato fuerte.
Información Nutricional
Aquí tienes un desglose aproximado de lo que aporta este delicioso plato por porción. Recuerda que es una comida energética, pensada originalmente para trabajos pesados.
- Calorías: 450 kcal
- Proteínas: 18 g
- Grasas: 15 g
- Carbohidratos: 52 g
- Fibra: 6 g
Nota: Los valores son estimaciones por porción y pueden variar según el tamaño de las tortillas y la cantidad de aceite utilizado en la fritura.
5 claves para que quede perfecto
A veces los pequeños detalles hacen la gran diferencia entre un plato bueno y uno memorable. Aquí te comparto mis secretos para que tus enchiladas mineras sean un éxito rotundo en la mesa.
1. La temperatura de la tortilla: Es vital que las tortillas no estén frías de nevera al freírlas. Si están muy frías, absorben más aceite y se rompen. Te recomiendo dejarlas fuera un rato o calentarlas ligeramente en el comal antes de pasarlas por el aceite. Esto garantiza que mantengan su estructura al bañarlas en la salsa.
2. El punto de la salsa: No queremos una salsa aguada que deshaga la tortilla, ni una pasta espesa imposible de manejar. La consistencia debe ser similar a una crema ligera o un atole espeso. Si te quedó muy líquida, déjala reducir más tiempo al fuego; si está muy espesa, un chorrito de caldo de pollo o agua lo soluciona. Aprender a hacer una buena salsa de chile guajillo es una habilidad básica que te servirá para muchas recetas.
3. Las verduras crujientes: Muchas personas solo hierven la papa y la zanahoria y las ponen encima. ¡Error! El secreto de las mineras es freír esos cubitos después de cocerlos. Ese dorado exterior carameliza los azúcares naturales de la zanahoria y crea una capa deliciosa en la papa que contrasta maravillosamente con la tortilla suave.
4. El queso correcto: No uses quesos que se fundan y se hagan «hilo» tipo mozzarella para el relleno principal, porque se perdería la textura tradicional. El queso ranchero o cotija se mantiene firme y aporta ese toque salado que corta la grasa del plato. Es el equilibrio perfecto.
5. Servir al momento: Este no es un plato para preparar con mucha antelación («meal prep»). Las enchiladas absorben la salsa con el tiempo y pueden volverse una masa si esperan demasiado. Coordina todo para que, en cuanto termines de montar el último plato, todos se sienten a comer. La frescura es innegociable.
¿Cuándo es ideal disfrutarlo?
Las enchiladas mineras tienen ese carácter festivo y familiar que las hace perfectas para un almuerzo de domingo. Son ideales cuando quieres consentir a la familia con algo contundente y lleno de sabor, pero que se siente muy hogareño. No es un plato de «entrada», es un señor plato fuerte.
También son excelentes para las fiestas patrias o celebraciones temáticas mexicanas. Su color rojo vibrante y su origen histórico las convierten en protagonistas de la mesa. Imagina servirlas en una reunión donde también ofrezcas otros antojitos; aunque si prefieres algo más ligero para la cena, quizás te convenga mirar opciones como unas fajitas de pollo, pero para el almuerzo fuerte, las mineras son las reinas indiscutibles.
Tabla comparativa
Es común confundir los tipos de enchiladas en México porque hay muchísimas variedades. Aquí te ayudo a distinguir las mineras de otras primas hermanas deliciosas para que sepas exactamente qué esperar.
| Receta | Ingredientes clave | Diferencia/ventaja |
|---|---|---|
| Enchiladas Mineras | Chile guajillo, papa, zanahoria, queso ranchero | Guarnición de verduras fritas y salsa roja suave |
| Enchiladas Potosinas | Masa con chile ancho, queso fresco | La masa se mezcla con chile antes de hacer la tortilla, son tipo empanada |
| Enchiladas Queretanas | Chile ancho, pollo, lechuga | Suelen ir rellenas de pollo y la salsa es más densa y oscura |
| Enchiladas Suizas | Salsa verde con crema, queso gratinado | Son cremosas, menos picantes y se gratinan al horno |
| Enchiladas Verdes | Tomatillo, chile serrano, pollo | Salsa ácida y fresca, muy diferente al sabor del chile seco |
| Enchiladas de Mole | Mole poblano, pollo, ajonjolí | Sabor dulce-picante muy complejo por las especias del mole |
| Enchiladas de Camarón | Camarón, salsa cremosa o de chipotle | Relleno de mariscos, perfil de sabor costero |
Frequently asked questions
Comparte tu experiencia
La cocina es para experimentar y compartir. Me encantaría saber cómo te quedaron tus enchiladas mineras. ¿Te animaste a ponerle pollo o las hiciste tradicionales solo con queso? ¿Lograste el punto crujiente de las papitas? ¡Deja tu comentario y comparte tus propios truquitos! Si te interesan opciones con rellenos diferentes, tal vez quieras probar después el aguacate relleno de cangrejo para algo más fresco.
Glosario culinario
- Queso ranchero: Queso fresco típico de México, de sabor suave y ligeramente salado, textura grumosa ideal para desmoronar sobre antojitos.
- Chile guajillo: Chile seco de piel tersa y color rojizo oscuro, muy usado en la cocina mexicana para dar color y sabor sin aportar excesivo picante.
- Salsa roja: Preparación líquida o semilíquida a base de chiles rojos secos o frescos, tomates y especias, fundamental en las enchiladas.
- Freír: Método de cocción que consiste en sumergir un alimento en materia grasa caliente (aceite o manteca) para cocinarlo y dorarlo.
- Desmenuzar: Acción de separar un ingrediente en trozos pequeños o hebras con las manos, comúnmente usado para el queso o el pollo.
Enchiladas Mineras

Enchiladas Mineras: receta paso a paso cremoso y muy suave. Ideal para compartir. Sirve al momento y ajusta picor y sal a tu gusto.
Tipo: Recipe
Cocina: Mexicana
Palabras clave: enchiladas, mineras, mexicana, sopas, receta, fácil, casera
Rendimiento de la receta: 12 porciones
Calorías: 250 kcal
Tiempo de preparación: PT30M
Tiempo de cocción: PT20M
Tiempo total: PT50M
Ingredientes de la receta:
- 15 guajillo chiles, sin tallo ni semillas
- 1 diente de ajo pelado
- 1 cucharadita de orégano seco
- 1/2 cucharadita de sal kosher
- 2 cucharadas de aceite vegetal
- 1 1/2 tazas de caldo de pollo o vegetal
- 12 tortillas de maíz, suaves pero resistentes
- 250 gramos de queso fresco rallado o desmenuzado
- 1 cebolla blanca finamente picada
- 1 libra de papas peladas y cortadas en cubos pequeños
- 1 libra de zanahorias peladas y cortadas en cubos pequeños
- Radish (rábano) en rodajas finas para decorar
- Hojas de lechuga picadas para acompañar
- Sal y pimienta al gusto
Instrucciones de la receta:
Preparar la salsa guajillo: :
Cocinar las verduras: :
Freír las tortillas: :
Armar las enchiladas: :
Decorar y servir: :
Remojar los chiles correctamente: :
No sobrecocer las verduras: :
Evitar que la salsa quede amarga::
4.3


La preparé tal cual esta de ‘Enchiladas Mineras’. quedó muy rendidora y perfecta para compartir.
Nos encantó el resultado esta de ‘Enchiladas Mineras’ ✨.
¡Qué delicia! esta de ‘Enchiladas Mineras’ . la llevé a una reunión y voló de la mesa.