Ají de gallina con parmesano y nueces

Gina Whitley
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Gina Whitley
Gina Whitley, chef privada con 25+ años de experiencia, creadora de "Sabores de mi Cocina", madre y emprendedora gastronómica. Especialista en cocina mexicana tradicional y contemporánea,...
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Receta de Ají de gallina con parmesano y nueces

¡Hola! Vamos a preparar uno de los platos más queridos de la comida peruana. Este guiso es un abrazo al corazón: una salsa cremosa, reconfortante y con el punto justo de picante que conquista a cualquiera. Es ideal para esos días en los que necesitas comer algo que se sienta como hogar, combinando la textura suave del pollo con el toque crocante de la nuez y el sabor profundo del queso.

Tiempo de preparación

Organizarse es clave para disfrutar el proceso. Aquí tienes el desglose del tiempo para que sepas exactamente cuánto nos tomará tener este manjar en la mesa:

  • Preparación: 25 minutos
  • Cocción: 45 minutos
  • Total: 70 minutos
  • Porciones: 4 personas
  • Dificultad: Intermedia

Ingredientes

Para lograr ese sabor auténtico del plato tradicional, respetaremos la base clásica pero asegurándonos de usar insumos de calidad. No te preocupes, son elementos sencillos de encontrar.

Para la base del pollo

  • 500 gramos de pechuga de gallina (o pollo si prefieres algo más rápido)
  • 1 litro de agua
  • 1 zanahoria mediana
  • 1 rama de apio (opcional, pero aporta mucho aroma)
  • Sal al gusto
  • Pimienta al gusto

Para la salsa cremosa

  • 2 cucharadas colmadas de pasta de ají amarillo
  • 1 cucharada de pasta de ají panca
  • 6 rebanadas de pan de molde (sin corteza preferiblemente) o 8 galletas de soda
  • 350 ml de leche fresca (puedes usar evaporada para más cremosidad)
  • 1 cebolla grande roja o blanca
  • 3 dientes de ajo
  • 1/4 de taza de aceite vegetal
  • 1/2 taza de nueces o pecanas
  • 1/2 taza de parmesano rallado
  • Comino al gusto

Para servir y acompañar

  • 3 papas blancas medianas (o amarillas si consigues)
  • 2 tazas de arroz blanco cocido
  • 3 huevos duros
  • 10 aceitunas negras (tipo botija si es posible)
  • Hojas de perejil fresco para decorar

Nota sobre sustituciones: Si en tu zona es complicado encontrar la pasta de ají amarillo, puedes intentar una mezcla de pimiento amarillo licuado con una pizca de cúrcuma y un toque de chile suave para imitar el color y el picor, aunque el sabor original es único. En caso de alergia a las nueces, puedes omitirlas o usar almendras tostadas si las toleras, pero el espesor te lo dará principalmente el pan.


Utensilios que usaremos

No necesitas equipo profesional de restaurante, con lo básico de tu cocina basta y sobra. Lo importante es tener todo a mano antes de empezar.

  • Olla grande (para sancochar el pollo)
  • Olla o sartén honda y amplia (para el aderezo y la mezcla final)
  • Licuadora (o procesador de alimentos)
  • Colador
  • Tabla de picar
  • Cuchillo afilado
  • Cuchara de madera o espátula de silicona
  • 2 tenedores (para deshilachar)
  • Rallador (para el queso)

Preparación paso a paso

Aquí es donde ocurre la magia. Sigue cada paso con calma, cocinando con cariño, porque este ají de gallina requiere paciencia en el sofrito para liberar todos sus aromas.

  1. Cocción de la proteína

    Comenzamos dando sabor a la carne. Coloca la pechuga en la olla grande con el litro de agua fría. Añade la zanahoria pelada y cortada en trozos grandes, la rama de apio, sal y pimienta. Llévalo a fuego medio-alto hasta que rompa el hervor. Una vez hirviendo, baja el fuego a nivel medio. Si usas gallina, cocínala por 45-50 minutos; si es pollo, con 25-30 minutos bastará. Sabrás que está listo cuando al pinchar con un tenedor la carne ceda suavemente. Un consejo importante: deja enfriar la pechuga dentro de su propio caldo. Esto evita que la carne se reseque y quede fibrosa.

  2. Deshilachado y reserva

    Cuando la carne esté tibia, retírala del caldo. Con la ayuda de dos tenedores (o tus manos bien limpias), deshilacha la pechuga en tiras medianas. No la piques con cuchillo, necesitamos esas hebras para que la salsa se impregne bien. Cuela el caldo donde cocinaste el pollo y reserva al menos 2 tazas. ¡No lo botes! Es oro líquido lleno de sabor.

  3. Preparación de la panada (el espesante)

    Trocea el pan de molde con las manos y colócalo en un bol. Vierte la leche (tibia o caliente ayuda a que absorba más rápido) sobre el pan. Deja reposar unos 3 o 4 minutos hasta que esté bien empapado. Luego, lleva esta mezcla a la licuadora y procesa hasta obtener una crema suave y homogénea. Reserva esta mezcla, será la base de nuestra salsa cremosa.

  4. El sofrito base

    Pica la cebolla en cuadraditos muy pequeños (brunoise) y machaca los ajos. En la olla o sartén honda, calienta el aceite vegetal a fuego medio. Agrega la cebolla con una pizca de sal y sofríe removiendo ocasionalmente durante unos 5 o 6 minutos, hasta que la cebolla esté transparente y suave. Agrega el ajo y cocina 1 minuto más, cuidando muchísimo que no se queme, pues amargaría todo el plato.

  5. Cocción de los ajíes

    Este es el paso crítico para un buen ají de gallina. Incorpora la pasta de ají amarillo y el ají panca al sofrito. Cocina a fuego medio-bajo, moviendo constantemente. Debes tener paciencia aquí: buscamos que el aceite se separe de la pasta de ají y el color se intensifique. Esto puede tomar unos 3 o 4 minutos. Si no cocinas bien el ají, el plato puede caer pesado al estómago.

  6. Formación de la crema

    Una vez listo el aderezo, vierte la mezcla de pan licuado (la panada) a la olla. Mueve bien con la cuchara de madera para integrar. Notarás que espesa rápido. Baja el fuego y agrega poco a poco, aproximadamente 1 a 1.5 tazas del caldo de pollo que reservaste. Busca una textura untuosa, que cubra la cuchara (napar), ni muy bloque ni muy aguada. Cocina removiendo unos 5 minutos.

  7. Integración final

    Es momento de añadir textura. Muele las nueces (puedes dejarlas tan finas o troceadas como te guste encontrarlas) y agrégalas a la salsa. Incorpora el comino y rectifica la sal. Finalmente, agrega el pollo deshilachado y mezcla todo suavemente para que la carne se bañe en la salsa. Deja cocinar todo junto por unos 5 minutos más a fuego bajo para que los sabores se casen.

  8. El toque maestro

    Justo antes de apagar el fuego, añade el parmesano rallado. El calor residual lo derretirá y aportará ese toque umami saladito delicioso. Si sientes que la mezcla está muy espesa, añade un chorrito más de caldo o leche.

Para terminar y servir

Retira la olla del fuego. Ajusta la sazón final si es necesario (el queso aporta sal, así que cuidado). Para emplatar de forma clásica, sirve una porción generosa de arroz blanco graneado. Coloca al lado unas rodajas de papa sancochada y cubre las papas (y parte del arroz si gustas) con nuestro ají de gallina caliente. Decora con medio huevo duro, unas aceitunas negras para contraste de color y sabor, y espolvorea perejil picado o unas nueces extra por encima. ¡Listo para disfrutar!


Información Nutricional

Aunque es un plato contundente, aporta nutrientes valiosos. Aquí tienes una estimación aproximada por cada porción servida:

  • Calorías: 450-520 kcal
  • Proteínas: 32-35 g
  • Grasas: 18-22 g
  • Carbohidratos: 45-50 g
  • Fibra: 3-4 g

Nota: Los valores son aproximados y pueden variar según el tipo de leche (entera o evaporada) y la cantidad de aceite o nueces que utilices en la preparación final.


5 claves para que quede perfecto

A veces los pequeños detalles hacen la diferencia entre un plato bueno y uno memorable. Aquí te dejo mis secretos:

  1. El color vibrante: Si usas pasta de ají comercial y notas que el color es muy pálido, puedes agregar media cucharadita de cúrcuma (palillo) durante el sofrito. Le dará ese amarillo dorado apetitoso sin alterar el sabor.
  2. Textura de seda: Si quieres una salsa ultra fina, licúa las nueces junto con el pan y la leche en lugar de picarlas. Esto hará la salsa más densa y suave.
  3. Control del picante: Si vas a cocinar para niños o personas sensibles, asegúrate de que la pasta de ají no tenga venas ni semillas. El objetivo es sabor, no sufrimiento. También puedes aumentar la cantidad de zanahoria en el caldo y licuar un trozo con la leche para suavizar.
  4. No desperdicies el caldo: El caldo donde cociste el pollo es el alma del sabor. Nunca uses agua sola para soltar la salsa, perderías profundidad.
  5. El reposo: Como muchos guisos, este plato sabe incluso mejor si lo dejas reposar unos 15 minutos antes de servir, o incluso al día siguiente, cuando los ingredientes se han asentado.

¿Cuándo es ideal disfrutarlo?

El ají de gallina es, por excelencia, un plato familiar. En Perú, es clásico de los almuerzos de domingo, donde todos se reúnen alrededor de la mesa. Sin embargo, su calidez lo hace perfecto para los días fríos de invierno o como plato principal en celebraciones de cumpleaños. Al ser rendidor y fácil de comer (no requiere cuchillo), es muy práctico para buffets o reuniones donde quieres ofrecer algo contundente y lleno de tradición.


Tabla comparativa

La gastronomía peruana es vasta. Para que no te confundas, aquí te muestro cómo se compara nuestro plato estrella con otros clásicos que podrían parecerse o ser buenas alternativas.

RecetaIngredientes claveDiferencia/ventaja
Ají de Gallina (Principal)Ají amarillo, pollo, nueces, lecheSalsa cremosa y suave, textura deshilachada única.
Arroz con patoPato, culantro (cilantro), chicha de joraBase verde de culantro, sabor más herbáceo y carne oscura.
Ají de langostinosLangostinos, ají amarillo, crema de lecheVersión marina, cocción mucho más rápida y sabor a mar.
Caldo de gallinaGallina (presas), fideos, huevo, kionEs una sopa reparadora, no un guiso cremoso.
Rocoto rellenoRocoto, carne molida, queso, pastel de papaMucho más picante y se hornea, sabor intenso.
Escabeche de polloPollo (presas), cebolla, vinagre, ají pancaSabor avinagrado y se sirve frío o a temperatura ambiente.
Causa rellenaPapa amarilla, limón, ají amarillo, rellenoPlato frío, masa de papa suave, ideal como entrada.

Preguntas frecuentes (FAQ)


Comparte tu experiencia

La cocina es un laboratorio y cada hogar tiene su toque secreto. Me encantaría saber cómo te quedó este ají de gallina con parmesano y nueces. ¿Le pusiste tu propio ingrediente especial? ¿Quizás un toque de nuez moscada? ¡Deja tu comentario abajo, comparte tus fotos y cuéntanos tus trucos para que todos sigamos aprendiendo!


Glosario culinario

Para que no te quede ninguna duda mientras cocinas, aquí te explico algunos términos que usamos hoy:

  • Sofrito (o Aderezo): Es la base de la cocina, donde cocinamos cebolla, ajo y ajíes en aceite a fuego lento hasta que están tiernos y fragantes. Es el alma del sabor peruano.
  • Deshilachar: Acción de separar la carne cocida en hebras o tiras finas siguiendo la dirección de la fibra muscular, usando las manos o tenedores.
  • Panada: Mezcla de pan (o galletas) remojado en líquido (leche o caldo) que luego se licúa o tritura para usar como espesante en salsas.
  • Graneado: Se refiere al arroz cocido de manera que los granos queden sueltos y no pegados entre sí o masacotudos.
  • Napar: Cuando una salsa tiene la consistencia correcta para cubrir ligeramente un alimento o la parte trasera de una cuchara sin escurrirse por completo de inmediato.

Ají de gallina con parmesano y nueces
Ají de gallina con parmesano y nueces

Ají De Gallina Con Parmesano Y Nueces: receta paso a paso cremoso y muy suave. Ideal para compartir. Sirve al momento y ajusta picor y sal a tu gusto.

Tipo: Recipe

Cocina: Mexicana

Palabras clave: ají, gallina, con, parmesano, nueces, mexicana, postres, receta, fácil, casera

Rendimiento de la receta: 4 porciones

Calorías: 200 kcal

Tiempo de preparación: PT15M

Tiempo de cocción: PT25M

Tiempo total: PT40M

Ingredientes de la receta:

  • 2 pechugas de pollo cocidas y deshilachadas
  • 1/2 cebolla blanca picada
  • 2 dientes de ajo
  • 4 cucharadas de pasta de ají amarillo
  • 3 cucharadas de nuez molida
  • 4 rebanadas de pan remojado en leche evaporada
  • 1/4 taza de queso parmesano rallado
  • Sal, pimienta y aceite al gusto
  • Huevo cocido
  • Aceitunas negras
  • Arroz blanco cocido

Instrucciones de la receta:

Preparación: :

Preparación: 15 minutos

Ají de gallina con parmesano y nueces

Cocción: :

Cocción: 25 minutos

Ají de gallina con parmesano y nueces

Total: :

Total: 40 minutos

Ají de gallina con parmesano y nueces

Porciones: :

Porciones: 4-6 unidades

Ají de gallina con parmesano y nueces

Dificultad: :

Dificultad: Sencilla

Ají de gallina con parmesano y nueces

Preparación de la base: :

Preparación de la base: Licúa el pan remojado con la leche evaporada, el ají amarillo y las nueces molidas hasta obtener una mezcla homogénea y cremosa. La calidad de estos ingredientes es esencial para un sabor intenso y auténtico; opta siempre por ingredientes frescos y de buena calidad.

Ají de gallina con parmesano y nueces

Sofreír los aromáticos: :

Sofreír los aromáticos: En una sartén con aceite caliente, sofríe la cebolla picada y los dientes de ajo hasta que estén transparentes y aromáticos. Este paso ayuda a potenciar los sabores y eliminar el sabor crudo del ajo y cebolla.

Ají de gallina con parmesano y nueces

Cocinar la salsa: :

Cocinar la salsa: Incorpora la mezcla licuada a la sartén y cocina a fuego medio, removiendo frecuentemente, hasta que la salsa espese ligeramente. La paciencia en este proceso asegura una textura cremosa que cubre bien el pollo.

Ají de gallina con parmesano y nueces

Agregar el pollo y el queso: :

Agregar el pollo y el queso: Cuando la salsa haya espesado, añade el pollo deshilachado y el queso parmesano rallado. Mezcla bien y ajusta de sal y pimienta según sea necesario. La incorporación del queso en esta etapa aporta un sabor suave y un toque elegante.

Ají de gallina con parmesano y nueces

Servir y decorar: :

Servir y decorar: Sirve caliente acompañado de arroz blanco, huevo duro en trozos y aceitunas negras. Para un toque gourmet, puedes presentar en mini timbales de arroz, decorando con hilos de ají frito o chips de papa para un acabado vistoso y sabroso.

Ají de gallina con parmesano y nueces

Usa ingredientes frescos y de calidad: :

Usa ingredientes frescos y de calidad: La textura y sabor de la salsa dependen en gran medida de la frescura del ají amarillo, el queso y las nueces. Siempre selecciona ingredientes que hayan sido almacenados en condiciones óptimas.

Ají de gallina con parmesano y nueces

Sigue la técnica de la licuadora: :

Sigue la técnica de la licuadora: Licuar el pan con leche y ají garantiza una salsa suave y bien integrada, evitando grumos que puedan afectar la textura final del plato.

Ají de gallina con parmesano y nueces

Controla el punto de cocción: :

Controla el punto de cocción: Cocina la salsa a fuego medio y remueve continuamente para evitar que se pegue o se queme, logrando una consistencia cremosa sin que se seque demasiado.

Ají de gallina con parmesano y nueces

Personaliza el nivel de picante: :

Personaliza el nivel de picante: La pasta de ají amarillo puede variar en intensidad; ajusta la cantidad según tu preferencia. Si deseas un sabor más suave, puedes diluir con un poco más de leche evaporada.

Ají de gallina con parmesano y nueces

Presentación elegante: :

Presentación elegante: Para sorprender en una comida especial, presta atención a la decoración y presentación, usando ingredientes como chips de papa, hilos de ají frito y huevo cocido en cubos. La estética también es parte de la experiencia.

Ají de gallina con parmesano y nueces

Controla la cantidad de ají amarillo: :

Controla la cantidad de ají amarillo: Añade gradualmente y prueba para ajustar el nivel de picante, así evitarás que domine el plato.

Ají de gallina con parmesano y nueces

Evita que se queme la salsa: :

Evita que se queme la salsa: Cocina a fuego medio y remueve constantemente, esto previene que la salsa se pegue y amargue.

Ají de gallina con parmesano y nueces

Usa pollo cocido y deshilachado al punto: :

Usa pollo cocido y deshilachado al punto: La textura del pollo cocido y bien desmenuzado asegura una mejor integración en la salsa y una presentación más atractiva.

Ají de gallina con parmesano y nueces

Receta clásica: :

Receta clásica: Solo pollo, ají amarillo, pan y queso parmesano. Menor acento en las nueces y presentación sencilla.

Ají de gallina con parmesano y nueces

Ají de Gallina con pulpa de nueces y queso: :

Ají de Gallina con pulpa de nueces y queso: Incluye muchas nueces en la salsa, aportando crocancia y más fibra, con un sabor aún más sofisticado.

Ají de gallina con parmesano y nueces

Versión con verduras y pimientos::

Versión con verduras y pimientos: Añade pimientos morrones para un toque dulce, ideal para quienes prefieren sabores suaves y menos picantes.

Ají de gallina con parmesano y nueces
Puntuación del editor:
4.5
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Gina Whitley, chef privada con 25+ años de experiencia, creadora de "Sabores de mi Cocina", madre y emprendedora gastronómica. Especialista en cocina mexicana tradicional y contemporánea, con reconocimientos internacionales.
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