Crema de coliflor y almendra

Gina Whitley
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Gina Whitley
Gina Whitley, chef privada con 25+ años de experiencia, creadora de "Sabores de mi Cocina", madre y emprendedora gastronómica. Especialista en cocina mexicana tradicional y contemporánea,...
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Receta de Crema de coliflor y almendra

¡Hola! Hoy vamos a preparar una crema de coliflor y almendra, un plato cremoso y saludable que combina lo mejor de las verduras con un toque suave de frutos secos. Esta sopa es perfecta para quienes buscan una opción vegetariana, llena de sabor y fácil de hacer en casa.

Tiempo de preparación

Conocer los tiempos para esta receta te ayudará a organizarte mejor en la cocina:

  • Preparación: 20 minutos (sin incluir hidratación)
  • Cocción: 40 minutos
  • Total: 1 hora
  • Porciones: 4
  • Dificultad: Sencilla

Para aprovechar al máximo el sabor y textura de las almendras y tomates secos, conviene tener en cuenta los tiempos de hidratación previos que explicaremos.

Ingredientes

Para la crema

  • 1 coliflor mediana
  • 100 g de almendras crudas (hidratadas previamente)
  • 1 patata mediana, pelada y en dados
  • 1 puerro, lavado y troceado
  • 1 cebolla picada
  • 1 manojo pequeño de perejil picado
  • 1 chorrito de vino blanco
  • Agua suficiente para cubrir las verduras
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal y pimienta al gusto

Para los toppings

  • 50 g de tomates secos, hidratados y picados
  • Lonchas finas de coliflor y puerro para dorar
  • Pimentón dulce para espolvorear
  • Hojas de romero fresco

Si no consigues almendras crudas, puedes usar almendras tostadas sin sal y remojarlas brevemente; aunque lo ideal es hidratarlas por al menos 8 horas para evitar que queden duras en la mezcla. Para un toque diferente, mira esta receta de cazuela de verduras asadas, que complementa muy bien la suavidad de la coliflor.

Utensilios que usaremos

  • Olla grande o cazuela
  • Cuchillo afilado
  • Tabla de cortar
  • Batidora de mano (o licuadora)
  • Sartén pequeña
  • Colador
  • Cuchara de madera o espátula
  • Recipientes para remojo de almendras y tomates secos

Si no tienes batidora de mano, puedes usar una licuadora común o un procesador de alimentos. Lo importante es lograr una textura suave y cremosa para la sopa.

Cómo hacer crema de coliflor y almendra

Preparación de almendras y tomates secos

  1. Hidratación de almendras: Pon las almendras en un recipiente hermético y cúbrelas con agua purificada. Cambia el agua 2-3 veces durante la noche y déjalas en remojo unas 8 horas para que se ablanden. Esto ayudará a que la crema quede totalmente suave y evitará grumos. Si tienes prisa, puedes usarlas sin hidratar, pero la textura cambiará.
  2. Cuidado con los tomates secos: Ponlos a remojo en agua durante al menos 2 a 3 horas hasta que doblen su tamaño. Luego escúrrelos bien. Para intensificar su sabor y mantener la buena textura, rocíalos con aceite de oliva y déjalos reposar 60 minutos antes de añadirlos a la preparación final.

Sofrito base para la crema

  1. Pochado de ingredientes: En la cazuela, calienta una cucharada de aceite de oliva a fuego bajo. Añade el puerro troceado, la cebolla picada y el perejil. Tapa la cazuela y cocina 10-15 minutos hasta que estén tiernos y translucidos. Esta base suave es fundamental para que el sabor de la crema sea delicado y equilibrado.
  2. Incorpora el vino blanco: Agrega un chorrito de vino blanco y deja que reduzca unos 5-7 minutos más. Así se potencia el sabor y se elimina el alcohol. El aroma que aporta hace que la crema quede más rica sin dominar el plato.

Cocción de la crema

  1. Preparar la coliflor y patata: Lava bien la coliflor y desmenúzala en ramilletes pequeños para que se cocinen más rápido. Pela y corta la patata en dados medianos para mantener una textura cremosa y que no queden grumos.
  2. Añadir las verduras y almendras: Incorpora la coliflor, la patata y las almendras hidratadas al sofrito. Salpimenta al gusto y mezcla bien para que se integren los ingredientes.
  3. Cubrir con agua y cocer: Agrega agua suficiente para cubrir las verduras y sube el fuego hasta que hierva. Prueba la sal y corrige si es necesario. Reduce el fuego a medio-bajo, tapa la cazuela y deja que se cocine durante 30-40 minutos, hasta que la patata y la coliflor estén blandas. Cocinar a fuego medio-bajo evita que se rompa demasiado la textura y ayuda a mantener un sabor limpio.

Textura y acabado final

  1. Triturar la sopa: Usando una batidora de mano, procesa la mezcla hasta obtener una consistencia cremosa y homogénea. Si ves que está muy espesa, añade un poco más de agua hasta alcanzar el punto deseado. La textura debe ser densa pero suave, sin restos de trozos grandes.
  2. Dorar los tomates secos y verduras para topping: Calienta unas gotas de aceite de oliva en sartén y sofríe los tomates secos picados 5-6 minutos, salpimenta y reserva. En la misma sartén, dora lonchas finas de coliflor y puerro por ambas caras hasta que estén crujientes y con un color ligeramente dorado, aporta textura y contraste.

Para terminar y servir

Sirve la crema de coliflor y almendra bien caliente. Al emplatar, añade los tomates secos y la mezcla crujiente de coliflor y puerro por encima para dar un toque textura y sabor. Espolvorea un poco de pimentón dulce y unas hojas frescas de romero para un aroma extra. Este plato queda perfecto acompañado de pan casero o una ensalada ligera, como la ensalada de brócoli y zanahoria, que aporta un contraste fresco.


Beneficios nutricionales de la crema de coliflor y almendra

La combinación de ingredientes en esta receta aporta numerosos beneficios para la salud gracias a la calidad y perfil nutritivo de la coliflor y las almendras, entre otros ingredientes frescos. Aquí desglosamos algunos elementos clave:

Coliflor: Es una verdura crucífera rica en fibra, vitaminas C y K, y antioxidantes. Favorece la digestión y tiene propiedades antiinflamatorias. Aporta pocas calorías pero mucha saciedad.

Almendras: Son una excelente fuente de grasas saludables, proteínas vegetales, vitamina E y minerales como magnesio y calcio. Contribuyen a la salud cardiovascular y mantienen la piel saludable.

Patata y verduras: Añaden carbohidratos complejos para energía sostenida y un aporte equilibrado de micronutrientes. Al incluir puerro, cebolla y perejil, se potencia el aporte antioxidante y el sabor.

La textura cremosa se logra sin añadir grasas saturadas, lo que hace que esta sopa sea una opción nutritiva y ligera dentro de un plan de alimentación equilibrado. También es una alternativa adecuada para dietas vegetarianas o veganas.

Esta preparación ofrece una experiencia gustativa reconfortante y a la vez sencilla, lo que no impide que sea un plato con alto valor nutricional ideal para días fríos o cuando se desea una comida ligera y completa.


Aspectos clave para lograr una crema de coliflor y almendra perfecta

Para que esta sopa quede realmente memorable, hay varios detalles a tener en cuenta durante la preparación. Aquí se explican con ejemplos y consejos prácticos:

  1. Hidratación de las almendras: Este paso es fundamental para conseguir una textura suave, ya que las almendras sin hidratar pueden romper el procesado y dejar una crema con grumos. Si no tienes tiempo, remojarlas al menos una hora ayuda pero lo óptimo es toda la noche.
  2. Control del fuego al pochar: Pochar la cebolla, el puerro y el perejil a fuego bajo con tapa permite que se ablanden sin dorarse, manteniendo el aroma y sabor dulce natural. Evita el fuego alto para que no amargue.
  3. Salpimentar justo a tiempo: Añadir la sal antes de la cocción ayuda a potenciar los sabores, pero es importante ajustar el punto final luego de probar la sopa una vez hervida, pues puede necesitar un toque extra.
  4. Ritmo en la incorporación del agua: Cubrir las verduras con agua suficiente garantiza una cocción uniforme sin que quede ni demasiado líquida ni seca. Agregar más agua durante el triturado permite ajustar la textura a tu gusto particular.
  5. Preparar los toppings para contraste: Los tomates secos y las verduras doradas no solo añaden sabor sino que aportan textura crujiente, evitando que el plato quede monótono y ofreciendo sensación agradable en cada cucharada.

Ocasiones ideales para disfrutar la crema de coliflor y almendra

Esta receta es muy versátil y encaja bien en diferentes momentos. Por su textura reconfortante y sabor suave, es ideal como primer plato en comidas familiares, especialmente durante el otoño e invierno cuando apetece una sopa caliente. También es una buena opción para cenas ligeras y nutritivas, ayudando a liberar tensiones después de un día largo.

Además, su perfil vegetariano y el uso de ingredientes accesibles la hacen atractiva para una alimentación consciente, equilibrada y llena de sabor. No dudes en prepararla para recibir a invitados y compartir una comida saludable y casera.


Video explicativo para una crema de coliflor y almendra paso a paso

Ver un proceso visual puede ser una gran ayuda para perfeccionar la técnica. Aquí hay una demostración completa y sencilla que sigue la esencia de esta receta. Podrás observar la forma correcta de pochar, cocinar las verduras y lograr la textura cremosa que caracteriza a esta sopa.

Este apoyo audiovisual complementa muy bien el texto para quienes prefieren aprender viendo cada paso.

Cómo combinar esta crema con otros platos para un menú equilibrado

Esta crema destaca por su textura y sabor, pero puede ser el inicio perfecto para un menú variado. Al ser ligera y nutritiva, combina bien con platos más contundentes o con elementos frescos:

Con estas combinaciones aportarás variedad de texturas y sabores mientras mantienes un equilibrio entre energía y nutrientes, favoreciendo la digestión y el disfrute.


Errores comunes al preparar la crema de coliflor y almendra y cómo evitarlos

En la cocina, pequeños detalles pueden alterar un resultado excelente. Aquí se señalan los errores más frecuentes con esta receta y su solución práctica para que la crema quede perfecta:

  1. No hidratar las almendras: Puede dejar la crema granulada y dura. La solución es planificar con tiempo y dejarlas en remojo al menos 8 horas para que estén blandas y fáciles de triturar.
  2. Dorar las verduras a fuego fuerte: El sofrito puede quemarse y amargar el plato. Cocinar a fuego bajo o medio-bajo, usando tapa, asegura que las verduras queden tiernas y dulces.
  3. Agregar poca agua para cocinar: Genera una crema demasiado densa que puede ser difícil de batir o resultar pesada. Usa suficiente agua para cubrir bien y luego ajusta la textura al final.
  4. Saltarse el paso del dorado de los toppings: Pierdes un contraste fundamental de textura y sabor. Reserva un momento para tostar tomates secos y coliflor, enriquecerá la experiencia.
  5. No probar ni ajustar sal: Es fundamental aguantar hasta casi el final para corregir la sazón. Prueba antes de triturar y ajusta si hace falta.

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Gina Whitley, chef privada con 25+ años de experiencia, creadora de "Sabores de mi Cocina", madre y emprendedora gastronómica. Especialista en cocina mexicana tradicional y contemporánea, con reconocimientos internacionales.
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