Receta de Salsa Marinara Auténtica e Irresistible
¡Hola! Vamos a preparar juntos una salsa marinara que transformará por completo tus platos de pasta. Esta receta captura la esencia del sur de Italia: vibrante, roja y con un sabor intenso a tomate fresco, sin complicaciones innecesarias. Es mucho más rápida que pedir comida a domicilio y el resultado es infinitamente superior a cualquier opción de supermercado.
Tiempo de preparación
Organizarse es clave en la cocina. Aquí tienes el desglose para que sepas exactamente cuánto tiempo necesitas reservar para esta delicia.
- Preparación: 5 minutos
- Cocción: 20 minutos
- Total: 25 minutos
- Porciones: 3.5 tazas (suficiente para 500g de pasta)
- Dificultad: Sencilla
Ingredientes
Para esta receta, la calidad de los insumos es el 90% del éxito. Al ser pocos elementos, cada uno debe brillar.
- 1 lata (28 onzas / 800g) de tomates enteros pelados (preferiblemente San Marzano D.O.P.)
- 1/4 de taza de aceite de oliva virgen extra
- 7 dientes de ajo, pelados y cortados en láminas finas
- 1 chile seco pequeño entero o una pizca de hojuelas de pimiento rojo (peperoncino)
- 1 cucharadita de sal kosher (o al gusto)
- 1 rama grande de albahaca fresca (con tallo)
- 1/4 de cucharadita de orégano seco (Opcional)
Sustituciones
Si no encuentras tomates San Marzano certificados, busca tomates tipo pera o ciruela en lata de buena calidad; son más carnosos y tienen menos agua. En caso de no tener albahaca fresca, puedes apoyarte solo en el orégano, aunque el aroma fresco es insustituible.
Utensilios que usaremos
No necesitas equipo sofisticado, pero la elección del recipiente es un truco técnico importante aquí.
- Sartén grande y amplia (no una olla profunda)
- Bol mediano
- Cuchillo afilado y tabla de cortar
- Cuchara de madera o espátula
- Tus propias manos (limpias) para triturar
Preparación
Sigue estos pasos con atención. La magia de esta salsa radica en el manejo de la temperatura y el tiempo exacto para que el ajo perfume el aceite sin quemarse.
- Preparación de los tomates. Vierte los tomates enlatados en un bol mediano. Con tus manos limpias, aplástalos hasta obtener trozos irregulares pero pequeños. Vierte 1 taza de agua dentro de la lata vacía, agítala para recoger todos los jugos residuales del tomate y reserva ese líquido.
- Infusión del aceite. Coloca la sartén grande sobre fuego medio. Añade el aceite de oliva y calienta. Cuando el aceite esté caliente, incorpora las láminas de ajo.
- El punto del ajo. Este momento es crítico: en cuanto el ajo empiece a chisporrotear y bailar en el aceite, sin dejar que se dore (si se quema, amarga la salsa), añade con cuidado los tomates triturados. Acto seguido, incorpora el agua de tomate que reservaste.
- Sazonado. Añade el chile seco (o las hojuelas), el orégano (si decides usarlo) y la sal. Remueve suavemente para integrar todo.
- La técnica de la hierba. Coloca la rama de albahaca entera (tallo y hojas) sobre la superficie de la salsa, como si fuera una flor flotando. Deja que se marchite ligeramente con el vapor y luego empújala para sumergirla en la salsa.
- Cocción y reducción. Mantén la cocción a fuego lento pero constante. La salsa debe burbujear alegremente. Cocina hasta que la salsa haya espesado y veas que el aceite en la superficie adquiere un color naranja intenso. Esto tomará aproximadamente 15 minutos. Si usas orégano, prueba la salsa a los 10 minutos y ajusta la sal si es necesario.
Para terminar y servir
Una vez que la salsa tiene esa consistencia espesa y brillante, retira la sartén del fuego. Es fundamental pescar y desechar la rama de albahaca y el chile entero (si lo usaste), ya que han cumplido su misión de aromatizar. Ahora tu salsa está lista para cubrir una buena pechuga de pollo a la parmesana o simplemente mezclarla con tu pasta favorita recién cocida. Sírvela caliente y disfruta del aroma inmediato.
Información Nutricional
Aquí tienes los valores estimados por porción para que tengas una referencia clara de lo que estás consumiendo.
- Calorías: 94 kcal
- Proteínas: 1 g
- Grasas: 8 g
- Carbohidratos: 6 g
- Fibra: 2 g
Nota: Los valores mostrados son estimaciones basadas en los ingredientes disponibles y la preparación estándar. No deben considerarse un sustituto del consejo de un nutricionista profesional.
5 claves para que quede perfecta
Como chef privada, he notado que los pequeños detalles hacen la diferencia entre una salsa roja y una gran marinara. Aquí te comparto mis secretos.
1. Usa una sartén, no una olla alta.
Muchos cometen el error de usar una olla profunda. Para esta receta rápida, queremos que el agua se evapore velozmente para concentrar el sabor del tomate mientras se cocina. La superficie amplia de la sartén facilita esta evaporación rápida, logrando una textura espesa en menos tiempo.
2. Tritura a mano.
Olvídate de la licuadora o el procesador de alimentos. Al romper los tomates con las manos, consigues una textura rústica inigualable. La licuadora introduce aire y puede volver la salsa de un color naranja pálido y textura espumosa que no deseamos aquí.
3. El respeto al ajo.
El ajo quemado es el enemigo número uno de la salsa marinara. No busques dorarlo; solo queremos que «sude» su sabor en el aceite. Si ves que se pone marrón oscuro, es mejor empezar de nuevo con aceite fresco, o tu salsa tendrá un fondo amargo difícil de corregir.
4. La albahaca al final o en superficie.
Las hierbas frescas como la albahaca son delicadas. Al poner la rama entera y dejar que se infusione suavemente en lugar de picarla y hervirla desde el inicio, extraemos sus aceites esenciales sin «cocinar» el sabor a clorofila. Es como hacer un té dentro de la salsa.
5. Aceite de calidad.
Dado que usamos una cantidad generosa (1/4 de taza), el sabor del aceite de oliva estará muy presente. Usa uno que te guste probar crudo; aportará untuosidad y unificará la acidez del tomate.
¿Cuándo es ideal disfrutarlo?
La salsa marinara es el «vestido negro» de la cocina: combina con casi todo y es perfecta para cualquier ocasión. Es ideal para esas noches entre semana donde el tiempo apremia pero no quieres sacrificar calidad, ya que se hace en el tiempo que tarda el agua de la pasta en hervir y cocerse. También es fantástica para comidas familiares de domingo, sirviendo de base para platos más elaborados como una lasagna clásica, aportando frescura entre capas de queso y pasta.
Tabla comparativa
Es común confundir las salsas rojas italianas. Aquí te muestro cómo se distingue nuestra marinara de otras opciones populares.
| Receta | Ingredientes clave | Diferencia/ventaja |
|---|---|---|
| Salsa Marinara (Esta receta) | Tomate, ajo, aceite de oliva, albahaca | Cocción rápida, sin carne, sabor fresco a tomate. |
| Salsa Boloñesa (Ragú) | Carne molida, sofrito (apio/zanahoria), vino, leche | Cocción muy larga (horas), textura carnosa y pesada. |
| Salsa Pomodoro | Tomate, cebolla, albahaca, cocción media | Más suave y espesa, el tomate se deshace más. |
| Salsa Arrabbiata | Tomate, mucho ajo, peperoncino (chile) | Picante intenso, es la versión «enfadada» de la marinara. |
| Salsa Puttanesca | Tomate, aceitunas, alcaparras, anchoas | Sabor salado, potente y umami, sin queso. |
| Salsa Vodka | Tomate, crema espesa, vodka, cebolla | Cremosa, rosada y más calórica. |
| Salsa Amatriciana | Guanciale (cerdo), tomate, queso pecorino | Sabor ahumado y graso por la curación del cerdo. |
Preguntas frecuentes (FAQ)
Comparte tu experiencia
La cocina es para experimentar y compartir. Me encantaría saber cómo te quedó esta receta, si decidiste añadirle tu toque personal o con qué plato la acompañaste. ¡Deja tu comentario y comparte tus propios truquitos para inspirar a otros cocineros de casa!
Glosario culinario
Para que te muevas como pez en el agua en la cocina, aquí te aclaro algunos términos que usamos hoy.
- San Marzano: Una variedad de tomate italiana famosa por su forma alargada, sabor dulce y baja acidez, considerada el estándar de oro para salsas.
- Reducir: Cocinar una preparación líquida a fuego lento para que el agua se evapore, espesando la salsa y concentrando sus sabores.
- Sellar: Aunque hoy no sellamos carne, se refiere a cocinar rápidamente la superficie de un alimento a alta temperatura para crear una costra.
- Kosher (sal): Un tipo de sal de grano más grueso y sin aditivos como el yodo, preferida por los chefs porque es más fácil de controlar con los dedos al sazonar.
- D.O.P.: Denominación de Origen Protegida. Certifica que un producto (como los tomates) viene realmente de una región específica y sigue métodos tradicionales.
Salsa Marinara

Salsa Marinara: receta paso a paso cremoso y muy suave. Ideal para compartir. Sirve al momento y ajusta picor y sal a tu gusto.
Tipo: Recipe
Cocina: Mexicana
Palabras clave: salsa, marinara, mexicana, ensaladas, receta, fácil, casera
Rendimiento de la receta: 4 porciones
Calorías: 200 kcal
Tiempo de preparación: PT10M
Tiempo de cocción: PT40M
Tiempo total: PT50M
Ingredientes de la receta:
- 2 tazas de tomates San Remo o La Española, pelados y triturados
- 1/4 taza de aceite de oliva extra virgen, preferiblemente La Costeña
- 4 dientes de ajo, pelados y machacados
- Un puñado de hojas frescas de basilico de Herdez
- Sal y pimienta al gusto, preferiblemente de La Huerta
- 1 cebolla mediana, picada finamente
- 1 cucharadita de azúcar (opcional, para equilibrar acidez)
- Una pizca de hojuelas de chile rojo para un toque picante (opcional)
- 2 cucharadas de perejil fresco picado
Instrucciones de la receta:
Sé preciso con la calidad de los ingredientes :
No apresures la cocción :
Controla el nivel de acidez :
Conserva la textura:
4.5


Quedó mejor de lo que esperaba esta de ‘Salsa Marinara’ . quedó muy rendidora y perfecta para compartir.
Quedó riquísimo en casa .
Lo probé hoy . la haré de nuevo el fin de semana. de verdad vale la pena .