Receta de Pannacotta con Mango Cremosa y Tropical
¡Hola! Vamos a preparar juntos un postre que es la definición absoluta de suavidad y frescura. Esta pannacotta combina la textura sedosa de la nata cocida con la vibrante acidez de la fruta fresca, creando un equilibrio perfecto. Es una receta ideal para dejar lista con antelación y disfrutar de algo cremoso y frío sin complicaciones.
- Receta de Pannacotta con Mango Cremosa y Tropical
- Tiempo de preparación
- Ingredientes
- Utensilios que usaremos
- Preparación paso a paso de la Pannacotta
- Hidratar la gelatina
- Calentar la base cremosa
- Controlar el punto de calor
- Incorporar la gelatina y vainilla
- Repartir y atemperar
- Cuajado en frío
- Preparar el coulis de mango
- Para terminar y servir
- Información Nutricional
- 5 claves para que quede perfecto
- ¿Cuándo es ideal disfrutarlo?
- Tabla comparativa de postres cremosos
- Preguntas frecuentes (FAQ)
- Comparte tu experiencia
- Glosario culinario
Tiempo de preparación
Organizarse en la cocina es la mitad del éxito. Aquí tienes el desglose de tiempos para que planifiques tu día sin estrés, teniendo en cuenta que el reposo es clave para que la gelatina haga su magia.
- Preparación: 20 minutos
- Cocción: 10 minutos
- Reposo en frío: 4 horas (mínimo)
- Total: 4 horas y 30 minutos
- Porciones: 4 vasos o ramekines
- Dificultad: Sencilla
Ingredientes
Para lograr esa textura que se deshace en la boca, necesitamos respetar las cantidades exactas. La calidad de la nata influirá directamente en lo cremoso del resultado final.
Para la Panna Cotta
- 1/4 taza de leche (fría)
- 2 cucharaditas de gelatina en polvo (sin sabor)
- 2 tazas de nata para montar (crema de leche, mínimo 35% materia grasa)
- 3 cucharadas de azúcar blanca granulada
- 1 cucharadita de pasta de vainilla (o extracto de vainilla)
Para la salsa de mango
- 1 y 1/2 taza de mango fresco en trozos
- 2 cucharadas de jugo de lima (o limón verde)
- 2 cucharadas de azúcar blanca (Opcional, solo si el mango no está muy dulce)
Nota sobre sustituciones: Si tienes dificultades para encontrar gelatina en polvo o prefieres una opción vegetal, puedes sustituirla por agar-agar. Ten en cuenta que el agar-agar debe hervir para activarse (a diferencia de la gelatina que no debe hervir) y la textura será un poco más firme y menos «temblorosa». Si te gusta probar variantes de texturas lácteas, como en una panna cotta de vainilla con frutos rojos, el principio es el mismo.
Utensilios que usaremos
No necesitas equipo sofisticado, con lo que tienes en casa es suficiente. Lo importante es tener todo a mano antes de encender el fuego.
- Olla mediana o cacerola
- Bol pequeño (para hidratar la gelatina)
- Batidor de varillas manual
- Licuadora o procesador de alimentos pequeño
- 4 vasos, copas o ramekines para servir
- Espátula de silicona (miserable)
Preparación paso a paso de la Pannacotta
Sigue estos pasos con calma. El secreto de este dulce italiano está en tratar la nata y la gelatina con delicadeza, controlando la temperatura para evitar que la mezcla se corte o que la gelatina pierda su poder gelificante.
Hidratar la gelatina
Vierte el 1/4 de taza de leche fría en un bol pequeño. Esparce las 2 cucharaditas de gelatina en polvo sobre la superficie de la leche como si fuera lluvia fina. No lo vuelques todo de golpe para evitar grumos. Deja reposar durante 10 minutos. Verás que se «hincha» y la superficie se arruga; esto significa que está absorbiendo el líquido correctamente.
Calentar la base cremosa
En una olla mediana, vierte las 2 tazas de nata (crema de leche) y las 3 cucharadas de azúcar. Lleva la olla a fuego medio. Remueve constantemente con el batidor de varillas para que el azúcar se disuelva bien y la nata no se pegue al fondo.
Controlar el punto de calor
Aquí está la clave: calienta la mezcla hasta que esté bien caliente y veas que empieza a salir vapor, pero nunca dejes que hierva. Si hierve, la estructura de la nata cambia y la gelatina podría fallar después. Buscamos que esté caliente al tacto (unos 80°C si tuvieras termómetro, pero a ojo es cuando humea sin burbujear).
Incorporar la gelatina y vainilla
Retira la olla del fuego inmediatamente. Agrega la cucharadita de pasta de vainilla y la mezcla de leche con gelatina (que ahora será una masa sólida). Bate con energía con las varillas hasta que la gelatina se disuelva por completo en el líquido caliente. Asegúrate de que no queden granos en el fondo.
Repartir y atemperar
Divide la mezcla líquida equitativamente entre los 4 vasos o ramekines. Deja que se enfríen a temperatura ambiente sobre la encimera antes de meterlos al refrigerador. Esto evita que se forme condensación (agua) en la superficie.
Cuajado en frío
Una vez a temperatura ambiente, lleva los vasos al refrigerador. Deben reposar allí al menos 4 horas. La paciencia es vital para lograr esa consistencia que «bailan» al mover el vaso.
Preparar el coulis de mango
Mientras la pannacotta cuaja, prepara la salsa. Coloca la 1 y 1/2 taza de trozos de mango, las 2 cucharadas de jugo de lima y el azúcar (si lo usas) en la licuadora. Procesa hasta obtener un puré fino y suave. Si lo prefieres muy liso, puedes pasarlo por un colador, pero dejar la fibra del mango le da un toque rústico delicioso.
Para terminar y servir
Justo antes de llevar a la mesa, saca los vasos del refrigerador. Vierte una capa generosa del puré de mango sobre cada pannacotta ya cuajada. Si quieres darle un toque extra de color, puedes decorar con una hojita de menta fresca o un trocito de mango entero. Sirve inmediatamente para que se mantenga bien frío. Este contraste entre la base láctea y la fruta ácida es lo que hace que este postre sea inolvidable. Es perfecto para cerrar una comida copiosa porque, aunque es rico, se siente ligero al paladar.
Información Nutricional
Estos valores son estimaciones aproximadas por porción individual, calculados para que tengas una referencia de lo que estás consumiendo.
- Calorías: 501 kcal
- Carbohidratos: 24 g
- Proteínas: 5 g
- Grasas: 44 g
- Fibra: 1 g
- Azúcar: 19 g
Nota: Los porcentajes de valores diarios pueden variar según la marca específica de nata o gelatina que utilices.
5 claves para que quede perfecto
A veces, pequeños detalles técnicos marcan la diferencia entre un postre bueno y uno espectacular. Aquí te dejo mis secretos para asegurar el éxito.
- No hervir la nata: Insisto en esto porque es el error más común. Si la mezcla hierve, la gelatina pierde fuerza de cuajado y tu postre quedará líquido o se separará en capas extrañas.
- Hidratación correcta: Dale tiempo a la gelatina en la leche fría (el «blooming»). Si la echas directamente al líquido caliente sin hidratar, se formarán grumos gomosos muy desagradables al paladar.
- Calidad de la vainilla: Al ser un postre de sabor tan suave, usa una buena pasta de vainilla o extracto puro. Se notará la diferencia comparado con las esencias artificiales. Es un detalle que eleva el plato, similar a cuando usamos buenos ingredientes en un mousse de chocolate y baileys.
- El tiempo de frío: No intentes acelerar el proceso en el congelador; esto cristalizará el agua de la leche y arruinará la textura cremosa. El frío de nevera (4-5°C) es el necesario para una red de gelatina estable.
- Mango maduro: Para el coulis, usa mangos que estén bien maduros, casi pasados. Aportarán un dulzor natural y una textura menos fibrosa que hará que no necesites añadir azúcar extra.
¿Cuándo es ideal disfrutarlo?
La pannacotta con mango es el comodín perfecto para las épocas de calor. Al ser un postre que se sirve muy frío y no requiere horno, es el rey del verano. Me encanta prepararlo para cenas con amigos porque puedes tenerlo listo en la nevera desde el día anterior, eliminando el estrés del momento del postre. También funciona de maravilla como cierre de una comida picante o muy especiada, ya que los lácteos y el mango ayudan a limpiar y refrescar el paladar. Es una opción elegante que luce mucho en la mesa sin requerir horas de trabajo técnico, a diferencia de otros postres más elaborados como unos bisquets caseros que requieren horneado.
Tabla comparativa de postres cremosos
A veces confundimos la pannacotta con otros postres de cuchara. Aquí te muestro en qué se diferencian para que sepas exactamente qué esperar.
| Receta | Ingredientes clave | Diferencia/ventaja |
|---|---|---|
| Pannacotta con Mango | Nata, gelatina, mango | Se cuaja con frío, textura gelatinosa y sedosa, sin huevo. |
| Flan clásico | Huevos, leche, caramelo | Requiere horno (baño maría) y lleva huevo. |
| Crème Brûlée | Yemas, nata, azúcar quemada | Es más denso, lleva huevo y requiere soplete. |
| Mousse de Mango | Claras montadas o nata, puré | Textura aireada con burbujas, no lisa como la pannacotta. |
| Cheesecake sin horno | Queso crema, galleta | Sabor a queso marcado y textura más pesada y densa. |
| Natillas | Leche, yemas, maicena | Son semilíquidas y se espesan con huevo/almidón, no gelatina. |
| Bavaroise | Crema inglesa, gelatina, nata | Técnica más compleja que incluye crema inglesa base. |
Preguntas frecuentes (FAQ)
Comparte tu experiencia
La cocina es para experimentar y compartir, y me encantaría saber cómo te ha quedado esta receta. ¿Te animaste a cambiar el mango por otra fruta o seguiste la receta al pie de la letra? ¡Deja tu comentario y comparte tus propios truquitos o fotos de tu creación! Me hace mucha ilusión ver vuestras versiones, casi tanto como cuando veo una pavlova de frutos rojos bien montada.
Glosario culinario
Para que te muevas como pez en el agua en la cocina, aquí tienes algunos términos que usamos hoy.
- Hidratar (o Bloom): Es el proceso de remojar la gelatina en un líquido frío para que los gránulos absorban agua y se hinchen antes de disolverse en caliente.
- Coulis: Salsa espesa hecha a base de puré de frutas (o verduras) y azúcar, que a menudo se cuela para eliminar semillas y pieles.
- Cuajar: El proceso por el cual un líquido se solidifica o toma consistencia semisólida gracias a la acción de un agente gelificante (como la gelatina) o el calor (como el huevo).
- Nata para montar: Crema de leche con un contenido graso superior al 35%, lo que le permite atrapar aire o aportar una textura muy rica y densa a las preparaciones.
- Baño María Inverso: Técnica (no usada hoy, pero útil saber) de enfriar una mezcla colocando el bol sobre otro bol con hielo y agua para bajar la temperatura rápidamente.
Pannacotta con Mango

Pannacotta Con Mango: receta paso a paso cremoso y muy suave. Ideal para compartir. Sirve al momento y ajusta picor y sal a tu gusto.
Tipo: Recipe
Cocina: Italiana
Palabras clave: pannacotta, con, mango, italiana, postres, receta, fácil, casera
Rendimiento de la receta: 6 porciones
Calorías: 180 kcal
Tiempo de preparación: PT15M
Tiempo total: PT15M
Ingredientes de la receta:
- Nata para montar: 500 ml
- Leche entera: 200 ml
- Azúcar granulada: 100 g
- Vainilla (extracto o vaina): 1 cucharadita
- Gelatina en hojas o polvo: 10 g (o 6 hojas)
- Agua fría: suficiente para hidratar la gelatina
- Mangos maduros: 3 grandes (preferiblemente Alphonso o Ataulfo)
- Azúcar: 50 g (ajustar al gusto)
- Jugo de lima o limón: 1 cucharada
- Gelatina en polvo o hojas: 2 g (opcional, si se desea más firmeza)
- Agua fría: para hidratar la gelatina
Instrucciones de la receta:
Paso 1 :
Paso 2 :
Paso 3 :
Paso 5 :
Paso 2 :
Paso 3 :
Paso 4 :
Paso 1 :
Paso 2 :
Paso 3 :
Paso 4 :
Paso 5 :
Paso 1 :
Paso 2 :
Paso 3:
4.2


Nos encantó el resultado esta de ‘Pannacotta con Mango’.