Receta de Cheesecake de Café Frío
¡Hola! Hoy vamos a preparar un postre que une dos de mis grandes pasiones: el aroma intenso del café y la textura sedosa de un buen pastel de queso. Este Cheesecake de Café Frío es la fusión perfecta para despertar los sentidos y endulzar el paladar, ideal para quienes buscan ese equilibrio entre lo cremoso y el toque tostado del café. En este 2026, donde buscamos sabores reconfortantes pero sofisticados en casa, esta receta se convertirá en tu favorita para cerrar cualquier comida con broche de oro.
- Receta de Cheesecake de Café Frío
- Tiempo de preparación
- Ingredientes
- Utensilios que usaremos
- Preparación
- Preparando la base crujiente
- Elaboración de la crema de café
- Horneado y enfriado
- Para terminar y servir
- Información Nutricional
- 5 claves para que quede perfecto
- ¿Cuándo es ideal disfrutarlo?
- Tabla comparativa
- Preguntas frecuentes (FAQ)
- Comparte tu experiencia
- Glosario culinario
Tiempo de preparación
Para organizarnos bien en la cocina, aquí tienes los tiempos estimados. Recuerda que la paciencia es clave para que la textura sea perfecta.
- Preparación: 20 minutos
- Cocción: 45 minutos
- Total: 65 minutos (más 4 horas de refrigerado)
- Porciones: 8 personas
- Dificultad: Intermedia
Ingredientes
Aquí tienes la lista exacta de lo que necesitaremos. He seleccionado ingredientes sencillos que seguramente ya tienes o son muy fáciles de conseguir en el supermercado.
Para la base
- 200 gramos de galletas de chocolate
- 100 gramos de mantequilla derretida
Para el relleno de café
- 500 gramos de queso crema
- 200 gramos de azúcar
- 3 huevos grandes
- 2 cucharadas de café soluble
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
- 200 ml de crema para batir
Si en algún momento no encuentras galletas de chocolate específicas, puedes sustituirlas por galletas tipo María y añadir dos cucharadas de cacao en polvo a la mezcla, o incluso inspirarte en la base de unas galletas de cacao caseras si tienes tiempo. En caso de no tener crema para batir, el yogur griego natural puede funcionar, aunque cambiará ligeramente la acidez, similar a lo que hacemos en un cheesecake ligero de yogur.
Utensilios que usaremos
No necesitas equipo profesional, con estos básicos de tu cocina nos quedará de maravilla.
- Procesador de alimentos (o una bolsa hermética y un rodillo)
- Molde desmontable (de unos 20-22 cm de diámetro)
- Bol grande para mezclar
- Batidora de mano o eléctrica
- Espátula de silicona (miserable)
- Cuchara sopera
Preparación
Sigue este paso a paso con calma. Vamos a construir capas de sabor y textura. ¡Manos a la obra!
Preparando la base crujiente
- Triturado de galletas. Coloca las galletas de chocolate en el procesador de alimentos y pulsa hasta obtener un polvo fino, como arena de mar oscura. Si no tienes procesador, mételas en una bolsa y dales golpecitos con un rodillo.
- Mezcla con mantequilla. Vierte la mantequilla derretida sobre las migas de galleta. Mezcla bien hasta que se sienta como arena mojada y todas las migas estén impregnadas.
- Formado de la costra. Vuelca esta mezcla en tu molde desmontable. Con la parte trasera de la cuchara, presiona firmemente hacia el fondo para compactar bien la base. Llévalo al refrigerador por 30 minutos para que endurezca.
Elaboración de la crema de café
- Acremado del queso. En un bol amplio, bate el queso crema a velocidad media. Buscamos que pierda el frío y se vuelva untuoso y suave, sin grumos.
- Integración de sabores. Añade el azúcar, los huevos uno a uno, el café soluble (puedes disolverlo en una cucharadita de agua caliente si prefieres, pero directo también funciona si bates bien) y el extracto de vainilla. Continúa batiendo hasta que la mezcla sea homogénea y de un color café con leche precioso.
- El toque de aire. En otro recipiente frío, bate la crema para batir hasta obtener picos suaves (no necesita estar montada como chantilly dura). Incorpórala a la mezcla de queso con movimientos envolventes usando tu espátula, para mantener la ligereza.
Horneado y enfriado
- Montaje final. Saca el molde de la nevera. Vierte la mezcla cremosa sobre la base de galleta fría. Alisa la superficie con la espátula para que quede bonita.
- Horneado suave. Con el horno precalentado a 180°C, introduce el cheesecake y hornea durante 45 minutos. Sabrás que está listo cuando los bordes se vean firmes y dorados, pero el centro aún tiemble ligeramente como una gelatina.
- Reposo y frío. Apaga el horno y deja la puerta entreabierta unos minutos. Luego, retíralo y deja enfriar a temperatura ambiente. Una vez tibio, refrigera por al menos 4 horas (toda la noche es mejor). Este paso es vital para la consistencia y para que sea un verdadero cheesecake frío.
Para terminar y servir
Una vez que el cheesecake ha reposado y está bien frío, desmolda con cuidado pasando un cuchillo fino por el borde. Para la presentación, puedes decorar con un poco de cacao en polvo espolvoreado, granos de café cubiertos de chocolate o un poco de crema batida extra. Si te sientes creativa, unos hilos de caramelo recordarían a un cheesecake de caramelo salado. Sírvelo directo de la nevera para disfrutar esa textura densa y fundente. Acompáñalo con un espresso o, curiosamente, con un té chai especiado para contrastar.
Información Nutricional
Aquí tienes una estimación de los valores nutricionales por porción para que lo tengas en cuenta dentro de tu dieta.
- Calorías: 450 kcal
- Proteínas: 8 g
- Grasas: 32 g
- Carbohidratos: 38 g
- Fibra: 1 g
Nota: Los valores son aproximados y pueden variar según las marcas de los ingredientes utilizados.
5 claves para que quede perfecto
A lo largo de mis años cocinando, he notado que los pequeños detalles hacen la diferencia entre un postre bueno y uno memorable. Aquí te dejo mis secretos para este cheesecake.
1. Temperatura ambiente de los ingredientes: Es fundamental que el queso crema y los huevos no estén recién salidos de la nevera al momento de batir. Si están fríos, costará mucho más integrarlos y pueden quedar pequeños grumos de queso blanco en la mezcla oscura de café. Sácalos una hora antes; la emulsión será mucho más sedosa, similar a cuando preparamos un pay de queso clásico.
2. El café soluble de calidad: Como es el protagonista aromático, usa un café soluble que realmente te guste beber. Si usas uno muy ácido o quemado, ese sabor se intensificará en la crema. Si prefieres un sabor más sutil, reduce la cantidad, pero te animo a que el café brille.
3. No sobrebatir después de añadir los huevos: Una vez que agregues los huevos, bate solo lo justo para integrarlos. Si incorporamos demasiado aire en esta etapa, el cheesecake puede inflarse mucho en el horno y luego colapsar o agrietarse en la superficie. Queremos una textura densa, no un suflé.
4. El enfriado gradual es ley: Los cambios bruscos de temperatura son enemigos del cheesecake. Del calor del horno a la encimera, y de la encimera a la nevera. Este proceso evita que la superficie se rompa. La paciencia se recompensa con una estética de pastelería.
5. El corte limpio: Para obtener esas rebanadas perfectas que ves en las fotos, sumerge tu cuchillo en agua caliente, sécalo con un paño y haz el corte. Repite la operación (mojar y secar) para cada rebanada. Así la crema no se pega y el corte se ve profesional.
¿Cuándo es ideal disfrutarlo?
Este Cheesecake de Café Frío es un camaleón de las celebraciones. Por su naturaleza fría y refrescante, es absolutamente divino en las tardes de verano, cuando queremos algo dulce pero que no nos sofoque. Sin embargo, su sabor tostado y acogedor lo hace perfecto también para las fiestas de fin de año o cenas familiares elegantes.
Personalmente, me encanta servirlo como postre después de una comida copiosa, ya que el café actúa como un digestivo natural al paladar. Es una alternativa sofisticada a la típica tarta de cumpleaños para adultos; imagina sorprender al homenajeado con esto en lugar del clásico pastel de chocolate. Además, si tienes invitados que aman los postres en formato individual, podrías adaptarlo inspirándote en unos vasitos de postre, reduciendo el tiempo de horno.
Tabla comparativa
A veces nos confundimos entre tantas opciones deliciosas. Aquí te muestro cómo se compara nuestro cheesecake con otros postres similares para que elijas el mejor para tu ocasión.
| Receta | Ingredientes clave | Diferencia/ventaja |
|---|---|---|
| Cheesecake de Café (Esta receta) | Queso crema, Café, Galletas chocolate | Equilibrio perfecto entre cremosidad y el toque amargo del café. |
| Tiramisú | Mascarpone, Bizcochos soletilla, Cacao | Textura más aireada y húmeda, sin base crujiente. |
| Flan de Café | Leche, Huevos, Caramelo líquido | Textura gelatinosa y ligera, sin queso. |
| Cheesecake de Fresas | Queso crema, Fresas frescas, Mermelada | Sabor frutal y ácido, más clásico y dulce. |
| Mousse de Café | Nata, Clara de huevo, Café | Muy ligero y espumoso, se sirve en copa, no se corta. |
| Pastel de Ópera | Bizcocho almendra, Ganache, Crema mantequilla | Más complejo, con muchas capas finas y sabor intenso a chocolate. |
| Pay de Queso Helado | Leche condensada, Limón, Galletas Marías | Más ácido y simple, generalmente sin cocción. |
Preguntas frecuentes (FAQ)
Comparte tu experiencia
La cocina es para experimentar y compartir. Me encantaría saber cómo te quedó este cheesecake. ¿Le pusiste más café? ¿Cambiaste la base? ¡Deja tu comentario y comparte tus propios truquitos! Si te ha gustado esta textura, quizás te animes a probar después nuestra receta de pavlova para algo totalmente diferente pero igualmente espectacular.
Glosario culinario
Para que no te pierdas en ningún paso, aquí te explico algunos términos que usamos hoy:
- Acremar: Batir una grasa (como el queso crema o mantequilla) hasta que se suavice, cambie a un color más pálido y tenga una consistencia esponjosa.
- Movimientos envolventes: Técnica de mezclado suave que se hace con espátula, girando de abajo hacia arriba, para incorporar ingredientes aireados sin perder el volumen ganado.
- Baño María: Método de cocción indirecta (aunque no lo usamos obligatoriamente hoy, es común en cheesecakes) donde el molde se coloca dentro de otro recipiente con agua caliente para una cocción suave.
- Punto de letra: (Referencia al batido) Cuando al levantar las aspas de la batidora, la mezcla cae formando un dibujo que se sostiene unos segundos antes de hundirse.
- Ciego (hornear en): Cuando horneamos solo la base de masa o galleta antes de poner el relleno, para asegurar que quede crujiente.
Cheesecake de Café Frío

Cheesecake De Café Frío: receta paso a paso horneado a punto con textura perfecta. Ideal para compartir. Sirve al momento y ajusta picor y sal a tu gusto.
Tipo: Recipe
Cocina: Internacional
Palabras clave: cheesecake, café, frío, internacional, postres, receta, fácil, casera
Rendimiento de la receta: 10 porciones
Calorías: 180 kcal
Tiempo de preparación: PT30M
Tiempo total: PT30M
Ingredientes de la receta:
- Preparación: 30 minutos
- Refrigeración: 48 horas
- Total: aproximadamente 2 días y 30 minutos
- Porciones: 10 porciones
- Dificultad: Moderada
- 220 g de galletas Oreo trituradas
- ¼ taza de mantequilla sin sal, derretida
- 1 taza de nata para montar (35% M.G.)
- ⅓ taza de café instantáneo (20 g)
- 500 g de queso crema a temperatura ambiente
- 1 ⅓ taza de azúcar glas (160 g), tamizado
- 2 cucharaditas de extracto de vainilla
- Preparar la base: Tritura las galletas Oreo hasta obtener migas finas. Mezcla con la mantequilla derretida hasta obtener una consistencia similar a arena húmeda. Coloca en un molde desmontable y presiona con el fondo de un vaso para compactar. Enfría en el congelador durante 30 minutos.
- Hacer la crema de café: Dispón la nata y el café instantáneo en una olla a fuego bajo, sin que hierva, hasta que el café se disuelva por completo. Deja enfriar y reserva en la nevera hasta que esté bien fría. Puedes prepararla un día antes para mayor practicidad.
- Mezclar el relleno: Bate el queso crema hasta que esté suave. Añade el azúcar glas y la vainilla, y mezcla hasta integrar. Incorpora la crema de café fría y bate hasta que la mezcla espese y tenga una textura cremosa.
- Montar y enfriar: Vierte la crema sobre la base de galletas. Alisa la superficie y golpea suavemente el molde contra la encimera para eliminar burbujas. Refrigera por al menos 48 horas para que tome cuerpo y la textura sea perfecta.
- Decoración y presentación: Al momento de servir, puedes adornar con nata montada, granos de café en polvo o un toque de cacao. Despega los bordes del moldes con un cuchillo y retira con cuidado.
- Fuente de energía: Gracias a su contenido en azúcares naturales y grasas saludables, aporta energía rápida, ideal para un postre estimulante.
- Propiedades antioxidantes: El café proporciona antioxidantes que combaten radicales libres, contribuyendo a la salud celular.
- Rico en proteínas: El queso crema y la nata aportan proteínas esenciales para reparaciones corporales y mantenimiento muscular.
- Vitaminas y minerales: La vainilla y el café aportan pequeñas cantidades de vitaminas B y antioxidantes beneficiosos.
- Alto en calcio: El queso crema contribuye a la ingesta calcíca necesaria para mantener huesos fuertes.
- Usa ingredientes fríos: La nata y la crema de café deben estar bien frías para montar mejor y obtener una textura sedosa.
- No sobrebatir: Mezcla solo hasta que los ingredientes estén integrados para evitar que la crema se corte o quede demasiado líquida.
- Refrigerar adecuadamente: La paciencia en el reposo garantiza que la textura sea firme y uniforme, evitando que se derrita al servir.
- Elegir buenas galletas: Galletas de calidad, preferiblemente con sabores que combinen con café, aportan mayor aroma y textura.
- Decoración simple y elegante: Añade detalles decorativos como cacao en polvo, unos granos de café o ramitas de menta para potenciar su presentación.
- Variedad en sabores: Puedes incorporar un toque de licor de café o especias como canela para darle un matiz diferente pero complementario.
- Consistencia en la base: - Presiona bien las galletas para que quede compacta y evitar que se deshaga al cortar.
- Reuniones familiares: Un postre sofisticado que sorprende y agrada a todos, perfecto para cerrar una comida especial.
- Verano y días calurosos: Su sabor refrescante y textura cremosa hacen que sea la opción ideal en temporadas cálidas.
- Celebraciones con amigos: Acompañado de un café espresso, complementa a la perfección momentos de relax y conversación.
- Despedidas y brunch: Su presentación elegante y modo de preparación sin horno facilitan momentos de preparación previa sin estrés.
- Precaución con la temperatura: Mantén siempre la crema de café fría para evitar que se derrita y no monte correctamente.
- Tiempo de refrigeración: No apresures el proceso; la paciencia en las 48 horas garantiza textura y sabor óptimos.
- Uniformidad en la base: Presiona bien las galletas para que agarren forma y soporte la crema de manera uniforme.
- Simetría en el relleno: Distribuye la mezcla con una espátula en movimientos suaves y horizontales para evitar burbujas y obtener superficie lisa.
- Receta
- Ingredientes clave
- Diferencia/ventaja
- Cheesecake de Chocolate Blanco y Frambuesa
- Chocolate blanco, fruta
- Sabor más dulce y frutal, ideal para quienes prefieren menos café.
- Cheesecake de Miel y Nueces
- Miel, nueces
- Notas crujientes y dulzura natural, excelente para quienes optan por ingredientes más naturales.
- Postre de Moustachon
- Bizcocho suave, crema batida
- Textura más ligera, pero menos aromática y marcada en café.
Instrucciones de la receta:
Preparar la base: :
Hacer la crema de café: :
Mezclar el relleno: :
Montar y enfriar: :
Decoración y presentación: :
Precaución con la temperatura: :
Tiempo de refrigeración: :
Uniformidad en la base: :
Simetría en el relleno::
4.7


La preparé tal cual esta de ‘Cheesecake de Café Frío’. le agregué un toque de limón y quedó de lujo. añadí vinagreta de mostaza y elevó el sabor ✨.
¡Qué delicia! esta de ‘Cheesecake de Café Frío’. le agregué un toque de limón y quedó de lujo. gracias por compartir.