Pechuga de pollo rellena de espinacas, queso de cabra y nuez en salsa de frutos secos

Gina Whitley
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Gina Whitley
Gina Whitley, chef privada con 25+ años de experiencia, creadora de "Sabores de mi Cocina", madre y emprendedora gastronómica. Especialista en cocina mexicana tradicional y contemporánea,...
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Receta de Pechuga de pollo rellena de espinacas, queso de cabra y nuez en salsa de frutos secos: Una delicia cremosa

¡Hola! Hoy vamos a preparar un plato que siempre triunfa en mi mesa y que combina texturas increíbles. La pechuga de pollo rellena es un clásico, pero al añadirle la intensidad del queso de cabra, el toque crujiente de la nuez y bañarlo todo en una salsa de frutos secos, lo elevamos a otro nivel. Es una receta reconfortante, llena de sabor y perfecta para demostrarte que la cocina elegante también puede hacerse en casa sin complicaciones. ¡Manos a la obra!

Tiempo de preparación

Organizarse es clave en la cocina. Aquí tienes el desglose para que planifiques tu tiempo y disfrutes del proceso sin prisas.

  • Preparación: 25 minutos
  • Cocción: 30 minutos
  • Total: 55 minutos
  • Porciones: 4 personas
  • Dificultad: Intermedia

Ingredientes

Para conseguir ese sabor auténtico y equilibrado, necesitamos ingredientes de calidad. No te preocupes, son fáciles de encontrar.

Para el pollo y el relleno

  • 4 pechugas de pollo deshuesadas y sin piel (aprox. 180g cada una)
  • 200g de espinacas frescas (lavadas y secas)
  • 150g de queso de cabra (rulo o suave)
  • 50g de nueces peladas y picadas toscamente
  • 1 diente de ajo picado finamente
  • Sal al gusto
  • Pimienta negra recién molida
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra

Para la salsa de frutos secos

  • 200ml de crema para batir (nata líquida para cocinar)
  • 100ml de caldo de pollo (casero o de calidad)
  • 50g de nueces
  • 30g de almendras peladas (sin sal)
  • 1 cebolla blanca pequeña picada
  • 1 chorrito de vino blanco (opcional)
  • 1 cucharada de mantequilla
  • Nuez moscada (una pizca)

Si te interesa ver otras variantes clásicas antes de empezar con esta versión gourmet, puedes revisar esta receta base de pechugas de pollo rellenas para inspirarte con rellenos alternativos.

Opciones de sustitución: Si no encuentras queso de cabra, puedes usar queso crema tipo Philadelphia o queso feta, aunque el sabor será menos intenso. Para la salsa, si alguien es alérgico a las nueces, puedes usar anacardos (castañas de cajú) previamente remojados para dar cremosidad, aunque cambiará el perfil de sabor a «frutos secos» original.


Utensilios que usaremos

No necesitas equipo profesional, con tus básicos de cocina es suficiente.

  • Cuchillo afilado (tipo cebollero o deshuesador)
  • Tabla de cortar (preferiblemente de plástico para el pollo)
  • Sartén amplia antiadherente
  • Olla pequeña o cazo (para la salsa)
  • Licuadora o procesador de alimentos de mano
  • Palillos de madera (mondadientes) o hilo de cocina
  • Pinzas de cocina

Preparación paso a paso

Vamos a cocinar con calma. Sigue estos pasos y verás que el resultado es espectacular.

  1. Preparación del relleno (Mise en place)

    Lo primero es tener el relleno listo. En una sartén con un poco de aceite a fuego medio, dora ligeramente el diente de ajo. Añade las espinacas frescas. Al principio parecerán muchas, pero en dos minutos reducirán su volumen drásticamente. Cocina solo hasta que se marchiten. Retira del fuego y escurre bien cualquier exceso de líquido (esto es vital para que el relleno no quede aguado).

    En un bol, mezcla las espinacas ya tibias con el queso de cabra desmenuzado y las nueces picadas. Añade una pizca de pimienta. No añadas mucha sal aquí, ya que el queso de cabra suele ser salado. Reserva.

  2. Corte y rellenado del pollo

    Coloca la pechuga sobre la tabla. Con el cuchillo paralelo a la tabla, haz un corte longitudinal en la parte más gruesa sin llegar al final, abriéndola como si fuera un libro (corte mariposa). Salpimienta el interior y el exterior de la carne.

    Coloca una porción generosa de la mezcla de espinacas, queso y nuez en el centro. Cierra la pechuga y asegura la apertura con palillos de madera cruzados o átala con hilo de cocina para que el relleno no se escape durante la cocción.

  3. Sellado de la carne

    Calienta la sartén amplia con aceite de oliva a fuego medio-alto. Cuando esté caliente, coloca las pechugas. Deja que se doren bien por cada lado, unos 4 o 5 minutos por cara. Buscamos un color dorado apetecible y crear una costra de sabor. No te preocupes si no están cocidas del todo por dentro todavía, se terminarán de hacer en la salsa.

  4. Elaboración de la salsa de frutos secos

    Mientras el pollo descansa un momento, usaremos otra olla (o la misma sartén limpia si prefieres aprovechar los jugos, aunque cuidado con los restos quemados). Derrite la mantequilla y sofríe la cebolla picada hasta que esté transparente. Añade las nueces y almendras para tostarlas ligeramente (esto libera sus aceites esenciales).

    Vierte el chorrito de vino blanco y deja que evapore el alcohol unos segundos. Luego, incorpora el caldo de pollo y la crema para batir. Deja cocinar a fuego suave por 5 minutos.

    Pasa esta mezcla al vaso de la licuadora y tritura hasta obtener una textura fina y cremosa. Si te gusta más rústica, licúa menos tiempo. Devuelve la salsa de frutos secos a la sartén a fuego bajo y sazona con sal, pimienta y la pizca de nuez moscada.

  5. Cocción final

    Introduce las pechugas selladas dentro de la salsa caliente. Tapa la sartén y deja cocinar a fuego bajo durante unos 10-12 minutos. El tiempo dependerá del grosor del pollo. La salsa espesará y el pollo absorberá esos aromas a nuez y crema.

Para terminar y servir

Una vez que el pollo esté cocido (debe sentirse firme al tacto pero jugoso), retíralo del fuego. Es fundamental quitar los palillos o el hilo de cocina antes de servir para evitar accidentes. Corta cada pechuga en rodajas diagonales para mostrar el hermoso relleno verde y blanco. Sirve inmediatamente bañando generosamente con la salsa de frutos secos caliente. Para equilibrar la cremosidad del plato, te sugiero acompañarlo con algo fresco y crujiente, como una ensalada de escarola e hinojo, que limpia el paladar maravillosamente.


Información Nutricional

Estos valores son estimaciones por porción para que tengas una referencia de lo que estás consumiendo.

  • Calorías: 580 kcal
  • Proteínas: 42 g
  • Grasas: 45 g
  • Carbohidratos: 8 g
  • Fibra: 3 g

Nota: Los valores pueden variar según la marca de los lácteos y el tamaño de las pechugas utilizadas.


5 claves para que quede perfecto

A veces, pequeños detalles marcan la diferencia entre un plato bueno y uno inolvidable. Aquí mis secretos:

  1. Seca bien las espinacas: Si dejas agua en las espinacas salteadas, el relleno soltará líquido dentro del pollo, aguando la salsa y hirviendo la carne desde dentro en lugar de mantenerla jugosa.
  2. Tuesta los frutos secos: Antes de hacer la salsa o el relleno, pasar las nueces por la sartén caliente sin aceite unos segundos intensifica su sabor a nuez. Si te gustan los sabores intensos, te recomiendo probar esta técnica también si haces un acompañamiento como el risotto de calabaza con nuez.
  3. Temperatura ambiente: Saca el queso de cabra de la nevera unos 20 minutos antes. Será mucho más fácil de mezclar con las espinacas y quedará una pasta más homogénea.
  4. No te pases con la cocción: La pechuga se seca rápido. Si tienes termómetro, busca los 74°C internos. Si no, confía en los tiempos y el fuego suave final en la salsa.
  5. Equilibrio de la salsa: Si la salsa te queda muy espesa al reducir, añade un chorrito más de caldo o leche. Si está muy líquida, déjala hervir un par de minutos más destapada.

¿Cuándo es ideal disfrutarlo?

Esta pechuga de pollo rellena es un camaleón gastronómico. Por su presentación elegante al corte, es ideal para una cena de aniversario o una celebración navideña donde no quieres esclavizarte en la cocina todo el día. Sin embargo, al usar ingredientes accesibles, también encaja perfecto en un domingo familiar donde quieres darles un mimo extra. Es un plato contundente, así que en verano quizás prefieras servirlo solo con una ensalada ligera, mientras que en invierno va de maravilla con puré o arroz.


Tabla comparativa

A menudo confundimos recetas similares. Aquí te muestro cómo se distingue nuestra receta de hoy de otras opciones populares para que elijas la que más se te antoje.

RecetaIngredientes claveDiferencia/ventaja
Pollo relleno (Nuestra receta)Espinacas, Queso de cabra, NuezSabor intenso y textura crujiente por la nuez
Pollo Cordón BleuJamón, Queso suizo, EmpanizadoSe fríe y es empanizado, más crujiente por fuera
Pollo a la FlorentinaEspinacas, Salsa blanca, ParmesanoEl pollo no suele ir relleno, sino cubierto en salsa
Pechuga CapreseTomate, Mozzarella, AlbahacaMás fresca y ligera, sin salsas pesadas
Pollo KievMantequilla de hierbas, AjoRelleno líquido de mantequilla que explota al corte
Pollo relleno de frutos secosOrejones, Ciruelas, PiñonesPerfil dulce-salado, muy típico de Navidad
Rollitos de pollo con verdurasZanahoria, Calabacín, PimientoOpción más ligera y colorida para diario

Si te gusta la combinación de ingredientes dulces y salados como en las opciones navideñas, tal vez te interese probar esta ensalada de peras caramelizadas y queso azul como entrante.


Frequently asked questions


Comparte tu experiencia

La cocina es para experimentar y compartir. Me encantaría saber cómo te quedó esta pechuga rellena. ¿Te animaste con el queso de cabra o usaste una variante más suave? ¿Con qué acompañaste la salsa? ¡Deja tu comentario abajo y comparte tus propios truquitos para que todos aprendamos juntos! Y si te quedaste con ganas de algo dulce para cerrar esta comida especial, unas galletas de cacao podrían ser el broche de oro.


Glosario culinario

A veces usamos términos que suenan raros pero son acciones sencillas. Aquí te explico los de hoy:

  • Corte mariposa: Técnica de corte para abrir una pieza de carne gruesa (como la pechuga) por la mitad sin separarla del todo, logrando que quede plana y con el doble de superficie, parecida a una mariposa abierta.
  • Sellar: Cocinar la carne a fuego alto brevemente por fuera para dorarla y crear sabor, sin pretender cocinarla por dentro en ese momento.
  • Reducir: Dejar hervir una salsa o líquido destapado para que el agua se evapore, el sabor se concentre y la textura se espese.
  • Emplatar: La acción de colocar la comida en el plato de forma estética y ordenada antes de llevarla a la mesa.
  • Mise en place: Término francés que significa «puesto en su lugar». Se refiere a tener todos los ingredientes medidos, cortados y listos antes de empezar a cocinar.
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Gina Whitley, chef privada con 25+ años de experiencia, creadora de "Sabores de mi Cocina", madre y emprendedora gastronómica. Especialista en cocina mexicana tradicional y contemporánea, con reconocimientos internacionales.
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