Vasitos de cheesecake de Mango

Gina Whitley
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Gina Whitley
Gina Whitley, chef privada con 25+ años de experiencia, creadora de "Sabores de mi Cocina", madre y emprendedora gastronómica. Especialista en cocina mexicana tradicional y contemporánea,...
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Receta de Vasitos de cheesecake de Mango

¡Hola! Vamos a preparar unos vasitos de cheesecake de mango que son una auténtica maravilla. Es un postre fresco, vibrante y con esa textura cremosa que tanto nos gusta, pero con la ventaja de presentarse en porciones individuales, lo que facilita muchísimo el servicio y evita peleas por el trozo más grande. La combinación del mango dulce con el toque ácido del queso y el crujiente del coco tostado es simplemente espectacular. Además, al usar azúcar mascabado, le damos una profundidad de sabor a caramelo que contrasta genial con la fruta fresca.

Esta receta está pensada para disfrutar sin complicaciones, ideal para esos días en los que queremos algo dulce pero no queremos encender el horno. Es una opción fantástica para aprovechar la temporada de mangos y presentar algo elegante en la mesa sin haber pasado horas en la cocina. La frescura de los ingredientes es la clave aquí, así que prepárate para elegir la mejor fruta.

Tiempo de preparación

Aquí tienes el desglose del tiempo para que te organices mejor. Recuerda que, aunque la preparación es rápida, el reposo en frío siempre ayuda a asentar los sabores y las texturas.

  • Preparación: 25 minutos
  • Cocción: 0 minutos (solo el tostado del coco si no lo compraste hecho)
  • Total: 25 minutos (más el tiempo de refrigeración recomendado)
  • Porciones: 4 vasos individuales generosos
  • Dificultad: Sencilla

Ingredientes

Para que estos vasitos queden de diez, la calidad de los ingredientes es fundamental. El mango debe estar en su punto justo de madurez: ni muy verde porque sería ácido y duro, ni pasado porque perdería frescura.

Para la base crujiente

  • 200 g de Galletas María Doradas
  • 60 g de mantequilla derretida

Para el relleno cremoso

  • 250 g de Queso crema (preferiblemente a temperatura ambiente)
  • 300 ml de Crema para batir (bien fría)
  • 150 g de Azúcar mascabado
  • 2 Mangos (para integrar en la mezcla)
  • 2 Limones amarillos (necesitaremos tanto la ralladura como el jugo)

Para el montaje y decoración

  • 2 Mangos (picados en cubos para las capas y decoración)
  • 150 g de Coco rallado y tostado

Si en tu zona es complicado conseguir azúcar mascabado, puedes sustituirlo por azúcar moreno estándar o incluso panela rallada, aunque el mascabado aporta una humedad y sabor a melaza únicos. En caso de no encontrar limones amarillos (que son más aromáticos y menos ácidos), puedes usar limón verde, pero reduce la cantidad a la mitad para que no sea demasiado agresivo. Si te gustan los postres con frutas tropicales, esta combinación te recordará a la frescura de una tarta fría de coco y limón.


Utensilios que usaremos

No necesitas equipo profesional para lograr un resultado de pastelería en casa. Con herramientas básicas que seguro tienes en tus cajones, vamos a lograr unos vasitos increíbles.

  • Una batidora eléctrica de mano (o de pedestal si prefieres comodidad).
  • Un bol amplio para mezclar el relleno.
  • Un procesador de alimentos o una bolsa con cierre hermético y un rodillo (para triturar las galletas).
  • Un cuchillo afilado y una tabla de cortar para la fruta.
  • Una espátula de silicona (o miserable) para aprovechar toda la mezcla.
  • Vasos de cristal, tarros o copas para servir (de unos 250ml de capacidad es ideal).
  • Un rallador fino para el limón (zester).

Preparación

El secreto de este postre radica en el orden y en el cuidado de las texturas. Vamos a construir capas de sabor y consistencia. Sigue estos pasos con calma y disfruta del proceso.

  1. Preparamos la tierra de galleta

    Comenzamos creando la base que aportará el contraste crujiente. Tritura las 200 g de Galletas María Doradas hasta que parezcan arena fina. Puedes hacerlo en un procesador o metiéndolas en una bolsa y pasando un rodillo por encima. Luego, en un bol, mezcla este polvo de galleta con los 60 g de mantequilla derretida (en la referencia se menciona como «crema derretida», pero nos referimos a la materia grasa para compactar). Remueve bien hasta que toda la galleta esté humedecida y tenga una textura similar a la arena mojada. Reserva esta mezcla.

  2. Acremado del queso y el azúcar

    En un bol grande, coloca los 250 g de queso crema. Es vital que el queso no esté recién sacado del refrigerador para evitar grumos. Bate el queso con los 150 g de azúcar mascabado usando la batidora eléctrica. Debes batir hasta obtener una textura de pomada suave, homogénea y brillante. El azúcar mascabado puede tener terrones, asegúrate de que se disuelvan bien en el queso. En este punto, incorporamos también los 300 ml de crema para batir y continuamos batiendo para integrar y dar cuerpo a la mezcla. Buscamos cremosidad, no necesariamente un montado firme tipo chantilly, sino una crema untuosa y aireada.

  3. Integramos el sabor tropical

    Toma 2 de los mangos, pélalos y córtalos en cuadritos pequeños. Agrégalos a la mezcla de queso y crema que acabamos de batir. Bate nuevamente hasta mezclar muy bien. La intención no es hacer un puré totalmente liso, sino que queden pequeños «tropiezos» o pedacitos de mango que exploten en la boca al comer. Esto le da un carácter rústico y natural delicioso.

  4. El toque cítrico aromático

    Ahora, añade el jugo y la ralladura de los 2 limones amarillos a la mezcla. La ralladura aporta los aceites esenciales perfumados y el jugo ayuda a equilibrar la grasa del queso y el dulzor del mango. Mezcla suavemente con la espátula para distribuir el limón de forma envolvente sin bajar demasiado la mezcla.

  5. Preparación de la fruta fresca

    Pela y pica los otros 2 mangos restantes en cuadritos bonitos y uniformes. Estos serán para las capas intermedias y la decoración final, así que intenta que tengan un tamaño agradable para comer con cuchara.

  6. Montaje de las capas

    Para armar el vaso, el orden es clave para que se vea apetitoso. Comienza con una capa generosa de la tierra de galleta en el fondo; puedes presionar ligeramente con una cuchara para compactar. Luego, vierte un poco de la mezcla cremosa de cheesecake de mango sobre la galleta.

  7. Creando texturas intermedias

    Sobre esa primera capa de crema, coloca una capa de mango fresco en cuadritos. A continuación, añade una buena capa de 150 g de coco rallado y tostado. El coco tostado aporta un crujiente seco muy interesante que contrasta con la humedad de la fruta. Cubre todo esto con otra capa final de la mezcla de cheesecake de mango, dejando un pequeño espacio en el borde del vaso para la decoración.

  8. Decoración final

    Para terminar, decora la superficie con más cubitos de mango fresco y una lluvia de coco tostado. Esto no solo hace que el postre se vea profesional, sino que anticipa los sabores que vamos a encontrar dentro.

Para terminar y servir

Una vez que tengas tus vasitos montados, lo ideal es refrigerarlos al menos durante 2 horas antes de servir. Esto permite que la galleta absorba un poco de la humedad y se asiente, y que la crema tome una consistencia más firme y fresca.

Justo antes de llevarlos a la mesa, puedes añadir una hojita de menta fresca para dar color. Sirve bien frío. Este postre es perfecto para cerrar una comida copiosa porque el limón y el mango limpian el paladar. Acompáñalo con un café o una infusión suave. Si te sobran ingredientes o quieres probar otra versión frutal en el futuro, la técnica es muy similar a la de un cheesecake de fresas, donde solo cambiarías la fruta principal.

TIP: Haz tus postres en vasos con cierre hermético (tipo frascos de conserva), de esta forma podrás guardarlos en refrigeración por mucho más tiempo sin que absorban olores de la nevera y tenerlos listos para cualquier momento de antojo o para llevar de picnic.


Información Nutricional

A continuación, te presento los valores estimados por cada vasito. Recuerda que es un postre indulgente, rico en energía gracias al queso crema y el azúcar mascabado.

  • Calorías: 520 kcal
  • Proteínas: 6 g
  • Grasas: 32 g
  • Carbohidratos: 54 g
  • Fibra: 3 g

Nota: Los valores son aproximados y pueden variar según las marcas de los lácteos y el tamaño de los mangos utilizados.


5 claves para que quede perfecto

Aunque es una receta sencilla, hay detalles que marcan la diferencia entre un postre bueno y uno memorable. Aquí te dejo mis secretos.

1. Temperatura de los ingredientes: El queso crema debe estar suave (pomada) para mezclarse bien, pero la crema para batir debe estar muy fría para montar un poco y dar cuerpo. Si ambos están calientes, la mezcla será muy líquida.
2. El punto del mango: Usa mangos tipo Ataúlfo o Manila si puedes, ya que tienen menos fibra (hilos) y son más cremosos. Si usas mangos muy fibrosos, la experiencia al comer no será tan suave.
3. Tostado del coco: No te saltes el paso de tostar el coco. El coco crudo es rico, pero el tostado libera aceites aromáticos y le da esa textura «crunchy» necesaria para romper la monotonía de la crema. Hazlo en una sartén seca a fuego medio, moviendo constantemente porque se quema rápido.
4. No proceses demasiado el relleno: Al agregar los primeros mangos a la mezcla, no batas en exceso. Queremos esos pequeños trozos de fruta dentro de la crema, no un batido de mango uniforme.
5. El montaje limpio: Al poner la crema en los vasos, si no tienes buen pulso, usa una manga pastelera o una bolsa de plástico con la punta cortada. Así evitarás manchar las paredes del vaso y las capas se verán perfectas desde fuera, similar a la presentación de un tiramisú en vasitos.


¿Cuándo es ideal disfrutarlo?

Estos vasitos son el comodín perfecto para las reuniones de verano o primavera. Al ser un postre frío que no requiere horno, evita que calientes la casa en los días de calor. Su formato individual los hace ideales para fiestas tipo buffet, picnics o barbacoas, ya que no necesitas cortar porciones ni usar platos extra.

También son una opción maravillosa para preparar con antelación si tienes invitados a cenar. Los dejas listos en la nevera desde la mañana y te olvidas de ellos hasta el momento del postre, dejándote libre para disfrutar de la velada. Además, el mango es una fruta que suele gustar a casi todo el mundo, desde los niños hasta los abuelos. Si buscas algo para el desayuno que siga esta línea tropical pero más ligero, podrías inspirarte en un bowl de mango con crema de coco y granola.


Tabla comparativa

A veces dudamos entre qué postre preparar. Aquí te comparo nuestros vasitos con otras opciones populares para que veas por qué esta receta es la ganadora de hoy.

RecetaIngredientes claveDiferencia/ventaja
Vasitos de cheesecake de MangoMango, queso crema, galletasSin horno, porción individual y textura cremosa con trozos.
Cheesecake New York (Horneado)Huevos, queso, hornoMás denso y requiere cocción larga y reposo.
Mousse de MangoClaras de huevo o crema, gelatinaTextura aireada, menos sustanciosa que el cheesecake.
Panna Cotta de MangoCrema, gelatina, lecheTextura gelatinosa y lisa, sin la base crujiente de galleta.
Pay de limón sin hornoLeche condensada, limón, galletasSabor cítrico intenso, suele ser más dulce y firme.
Trifle de frutasBizcocho, natillas, fruta variadaUsa trozos de pastel en vez de galleta molida, más «abizcochado».
Helado de MangoLeche/crema, fruta, congeladorSe sirve congelado, es otra experiencia térmica.

Preguntas frecuentes (FAQ)

Sí puedes, pero ten en cuenta que el mango congelado suelta mucha más agua al descongelarse. Te recomiendo descongelarlo completamente y escurrirlo muy bien antes de usarlo en la mezcla de queso para que no te quede aguada. Para la decoración, el mango fresco siempre luce mejor y tiene mejor textura.
Si los guardas en recipientes herméticos o bien cubiertos con film plástico, pueden durar hasta 3 o 4 días en perfecto estado. Sin embargo, la galleta de la base irá perdiendo su textura crujiente con el paso de las horas al absorber la humedad del relleno. Lo ideal es consumirlos en las primeras 24-48 horas.
Técnicamente sí, puedes usar versiones bajas en grasa, pero la textura final será menos firme y cremosa. La grasa del queso crema tradicional ayuda a dar estructura al postre. Si decides usar light, asegúrate de drenar cualquier líquido extra que traiga el envase.
Claro, si no tienes mascabado o prefieres un color más pálido en la mezcla, puedes usar azúcar blanca refinada o azúcar glass. El azúcar mascabado aporta un toque acaramelado y color, pero el azúcar blanco dejará que el sabor del mango y el limón brille de forma más pura y el color será más amarillo brillante.
Esto puede pasar si el mango tenía mucho jugo o si la crema no estaba fría. No te preocupes, al no llevar cocción, la solución es el frío. Déjalos reposar más tiempo en la nevera (4-6 horas) o incluso dales un golpe de congelador de 30 minutos antes de servir para que tomen cuerpo.
Esta receta está formulada para vasitos porque la estructura es suave (al no llevar gelatina en grandes cantidades o cocción con huevo). Si quieres hacer una tarta grande para desmoldar, necesitarías agregar un agente gelificante (grenetina hidratada) a la mezcla de queso para que se sostenga al quitar el molde.
Puedes usar cualquier galleta de vainilla tipo «digestive», galletas de coco para potenciar el sabor tropical, o incluso una base hecha con granola si quieres una textura diferente. Si buscas un perfil más especiado, las galletas de canela o jengibre (tipo speculoos) quedan increíbles con el mango.

Comparte tu experiencia

La cocina es para experimentar y compartir. Me encantaría saber cómo te quedaron estos vasitos. ¿Le pusiste algún toque personal? ¿Quizás un poco de chile en polvo al mango para hacerlo estilo mexicano? ¡Deja tu comentario y comparte tus propios trucos! Me hace mucha ilusión ver cómo adaptáis las recetas en vuestras casas.


Glosario culinario

  • Acremar: Batir una grasa (como mantequilla o queso crema) sola o con azúcar hasta que su consistencia se vuelva suave, esponjosa y cambie a un color más pálido.
  • Mascabado: Tipo de azúcar de caña no refinada o parcialmente refinada que conserva un alto contenido de melaza, lo que le da un color oscuro, textura húmeda y sabor intenso.
  • Tropiezos: Término gastronómico que se refiere a los trozos sólidos de un ingrediente que se encuentran dentro de una crema, sopa o salsa, aportando textura al masticar.
  • Zeste (o Ralladura): La parte coloreada exterior de la cáscara de los cítricos, donde se concentran los aceites esenciales aromáticos, evitando la parte blanca que es amarga.
  • Emplatar: Acción de disponer los alimentos en el plato o recipiente final de presentación (en este caso, el vaso) de manera estética y ordenada antes de servir.
Vasitos de cheesecake de Mango
Vasitos de cheesecake de Mango

Vasitos De Cheesecake De Mango: receta paso a paso horneado a punto con textura perfecta. Ideal para compartir. Sirve al momento y ajusta picor y sal a tu gusto.

Tipo: Recipe

Cocina: Internacional

Palabras clave: vasitos, cheesecake, mango, internacional, postres, receta, fácil, casera

Rendimiento de la receta: 8 porciones

Calorías: 180 kcal

Tiempo de preparación: PT20M

Tiempo total: PT20M

Ingredientes de la receta:

  • Preparación: 20 minutos
  • Refrigeración: 1 hora y 30 minutos
  • Total: aproximadamente 1 hora y 50 minutos
  • Porciones: 8 vasitos individuales
  • Dificultad: Fácil
  • 3 paquetes de GALLETAS FITNESS MIEL trituradas (87 g)
  • 2 cucharadas de mantequilla (28 g)
  • 1/2 taza de queso crema (115 g)
  • 6 cucharadas de CREMA DE LECHE NESTLÉ (90 g)
  • 6 cucharadas de LECHE CONDENSADA LA LECHERA (120 g)
  • Zumo de 2 limones (96 ml)
  • 1 sobre de gelatina sin sabor disuelto en 2 cucharadas de agua tibia (7 g)
  • 2 tazas de pulpa de mango (330 g)
  • Utiliza ingredientes fríos : la crema de leche y el queso deben estar bien fríos para facilitar su mezcla y obtener una textura sedosa.
  • No sobrebatir la mezcla : una mezcla demasiado aireada puede hacer que el cheesecake pierda firmeza, así que mezcla suavemente para mantener su consistencia compacta.
  • Refrigeración previa : asegúrate que los vasitos y las mezclas estén en frío para acelerar el proceso de cuajado y lograr una presentación que aguante sin que se deshaga.
  • Supervisa la gelatina : dispersa bien para evitar grumos, y ajusta la cantidad para que la estructura quede firme sin perder ligereza.
  • Decoración con mango fresco : después de cuajado, añade trozos de mango fresco o menta para realzar el toque visual y aromático.
  • En eventos veraniegos, por su carácter refrescante y tropical, ideal para evitar el calor.
  • Durante brunch o meriendas, aportando un toque dulce y saludable gracias a las frutas naturales.
  • En reuniones familiares, para sorprender a todos con una presentación moderna y chic.
  • Como postre en cenas con amigos, por su practicidad y capacidad de atrapar a cualquier comensal.
  • En días especiales, como cumpleaños, donde se busca ofrecer algo diferente y delicioso.
  • Selecciona bien las galletas : opta por versiones trituradas finamente, como las GALLETAS FITNESS MIEL, para obtener una base lisa y compacta.
  • Usa pulpa de mango madura : marcas como Dulcesol ofrecen pulpa de excelente calidad que resalta en sabor y textura.
  • Controla la cantidad de gelatina : demasiado puede endurecer el postre, y muy poca afectar la estructura. Ajusta según la consistencia deseada.
  • Refrigera en etapas : el proceso en varias fases ayuda a que cada capa se asiente correctamente, logrando un postre optimo en presentación y sabor.
  • Decoración final : la fruta fresca, además de decorar, aporta un contraste visual y gustativo, haciendo el postre aún más apetecible.
  • Vasitos de cheesecake de mango
  • Ingredientes clave: queso crema, pulpa de mango, gelatina
  • Ventaja: cremoso y refrescante, sin horneado.
  • Pastel de oreo en vaso
  • Ingredientes: oreos triturados, queso crema, mantequilla
  • Ventaja: más crujiente y con sabor clásico.
  • Cheesecake marmoleado
  • Ingredientes: queso, fruta, chocolate
  • Ventaja: visualmente impactante con el contraste de sabores.
  • Pastel de zanahoria saludable
  • Ingredientes: zanahoria rallada, queso, nueces
  • Ventaja: más nutritivo, ideal para desayunos o meriendas.

Instrucciones de la receta:

Preparación: :

Preparación: 20 minutos

Vasitos de cheesecake de Mango

Refrigeración: :

Refrigeración: 1 hora y 30 minutos

Vasitos de cheesecake de Mango

Total: :

Total: aproximadamente 1 hora y 50 minutos

Vasitos de cheesecake de Mango

Porciones: :

Porciones: 8 vasitos individuales

Vasitos de cheesecake de Mango

Dificultad: :

Dificultad: Fácil

Vasitos de cheesecake de Mango

Selecciona bien las galletas :

Selecciona bien las galletas : opta por versiones trituradas finamente, como las GALLETAS FITNESS MIEL, para obtener una base lisa y compacta.

Vasitos de cheesecake de Mango

Usa pulpa de mango madura :

Usa pulpa de mango madura : marcas como Dulcesol ofrecen pulpa de excelente calidad que resalta en sabor y textura.

Vasitos de cheesecake de Mango

Controla la cantidad de gelatina :

Controla la cantidad de gelatina : demasiado puede endurecer el postre, y muy poca afectar la estructura. Ajusta según la consistencia deseada.

Vasitos de cheesecake de Mango

Refrigera en etapas :

Refrigera en etapas : el proceso en varias fases ayuda a que cada capa se asiente correctamente, logrando un postre optimo en presentación y sabor.

Vasitos de cheesecake de Mango

Decoración final:

Decoración final : la fruta fresca, además de decorar, aporta un contraste visual y gustativo, haciendo el postre aún más apetecible.

Vasitos de cheesecake de Mango
Puntuación del editor:
4.7
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Gina Whitley, chef privada con 25+ años de experiencia, creadora de "Sabores de mi Cocina", madre y emprendedora gastronómica. Especialista en cocina mexicana tradicional y contemporánea, con reconocimientos internacionales.
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