Croquetas de espinaca al horno

Gina Whitley
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Gina Whitley
Gina Whitley, chef privada con 25+ años de experiencia, creadora de "Sabores de mi Cocina", madre y emprendedora gastronómica. Especialista en cocina mexicana tradicional y contemporánea,...
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Receta de Croquetas de Espinaca al Horno

¡Hola! Vamos a preparar unas croquetas de espinaca al horno que te van a encantar por lo sencillas y ligeras que quedan. Es una forma fantástica de comer verdura sin la pesadez de la fritura tradicional, logrando un bocado crujiente por fuera y tierno por dentro.

Tiempo de preparación

Para organizarnos bien en la cocina, ten en cuenta estos tiempos estimados. Es una receta rápida comparada con las que requieren enfriar masa de bechamel durante horas.

  • Preparación: 20 minutos
  • Cocción: 20 minutos
  • Total: 40 minutos
  • Porciones: 4 personas (aprox. 15-20 unidades)
  • Dificultad: Sencilla

Ingredientes

Aquí tienes la lista exacta de lo que necesitamos. He respetado las cantidades para que la textura sea la adecuada, ni muy seca ni muy húmeda.

  • 1 atado de espinaca fresca
  • 2 huevos grandes
  • 1 taza de harina de trigo común
  • 1 diente de ajo
  • 1 morrón rojo (pimiento rojo) picado
  • 1 cucharadita de polvo de hornear (levadura química tipo Royal)
  • 2 cucharadas de queso magro rallado
  • 2 cucharadas de aceite de girasol o maíz
  • Sal a gusto
  • Pimienta negra molida a gusto

Opciones de sustitución

Si no consigues espinaca fresca, puedes usar congelada, pero asegúrate de descongelarla y exprimirla al máximo; el agua es el enemigo de esta receta. En caso de no tener queso magro, un parmesano le dará un toque más intenso, similar a lo que hacemos con los bollitos de espinaca y champiñones, aunque aumentará un poco las calorías. Si buscas una versión sin gluten, puedes cambiar la harina de trigo por una premezcla apta para celíacos, ajustando la cantidad según veas la consistencia de la masa.


Utensilios que usaremos

No necesitamos equipo sofisticado de chef, con lo básico que tienes en los cajones de casa nos apañamos perfectamente.

  • Olla mediana (para hervir la espinaca)
  • Colador o escurridor (fundamental)
  • Sartén pequeña (para el sofrito)
  • Tabla de cortar
  • Cuchillo afilado
  • Bol amplio o ensaladera
  • Batidor de mano o tenedor
  • Cuchara de madera o espátula
  • Asadera o bandeja de horno
  • Pincel de cocina (opcional, para aceitar)

Preparación paso a paso

Sigue este orden para trabajar de forma limpia y eficiente. Lo más importante aquí es controlar la humedad de la verdura.

  1. Cocción de la espinaca.
    Lava muy bien las hojas de espinaca bajo el grifo para quitar cualquier resto de tierra. Pon agua a hervir en la olla y, cuando rompa el hervor, introduce la espinaca. Cocínala solo durante 2 minutos. Queremos que esté tierna pero no deshecha.
  2. Escurrido y corte.
    Pasa la espinaca al colador inmediatamente. Presiona con una cuchara o con la mano (cuando no queme) para retirar absolutamente toda el agua posible. Pícala finamente sobre la tabla. Este paso es similar a cuando preparamos tortitas de espinacas; si dejamos agua, la masa quedará chiclosa.
  3. Sofrito de aromáticos.
    Pela y pica el diente de ajo muy pequeño. Haz lo mismo con el morrón rojo (pimiento), córtalo en cubitos diminutos (brunoise). En la sartén con un hilo de aceite, saltea ambos ingredientes a fuego medio hasta que estén blanditos y fragantes. No dejes que el ajo se queme.
  4. Mezcla de la base.
    En el bol amplio, coloca la espinaca picada y añade el sofrito de ajo y morrón. Incorpora el queso magro rallado, la sal y la pimienta. Mezcla todo bien para que los sabores se integren.
  5. Formación de la masa.
    En un recipiente aparte, bate ligeramente los 2 huevos e incorpóralos a la mezcla de espinacas. Comienza a añadir la taza de harina poco a poco mientras remueves. Cuando veas que se forma una pasta espesa y homogénea, añade la cucharadita de polvo de hornear y mezcla por última vez.
  6. Horneado.
    Precalienta el horno a fuego fuerte (unos 200°C o 220°C). Aceita ligeramente la asadera o fórrala con papel vegetal. Con la ayuda de dos cucharas, toma porciones de la mezcla y colócalas en la bandeja, dándoles forma redondeada u ovalada. Lleva al horno y cocina hasta que veas que están doradas por fuera y firmes al tacto.

Para terminar y servir

Una vez que las croquetas tengan ese color dorado apetecible, retíralas del horno y déjalas reposar un par de minutos en la bandeja. Esto ayuda a que la miga interior se asiente y no se rompan al pasarlas al plato. Sírvelas bien calientes. Son un aperitivo fantástico por sí solas, pero si quieres convertirlas en un plato principal ligero, acompáñalas de una ensalada fresca de tomate o un poco de arroz blanco. Si te gustan las salsas, un poco de yogur con hierbas les va de maravilla.


Información Nutricional

Estos valores son estimaciones aproximadas por porción (calculando unas 4 o 5 croquetas por persona), ideales para quienes buscan algo más ligero que la fritura profunda.

  • Calorías: 280 kcal
  • Proteínas: 12 g
  • Grasas: 9 g
  • Carbohidratos: 35 g
  • Fibra: 4 g

Nota: Los valores pueden variar dependiendo del tamaño exacto de los huevos, el tipo de harina y la marca del queso utilizado.


5 claves para que quede perfecto

A veces seguimos la receta al pie de la letra y el resultado no es el esperado. Aquí te dejo mis secretos para que te salgan de diez a la primera.

1. El enemigo es el agua.
Insisto mucho en esto porque es el error número uno. Si la espinaca suelta agua durante el horneado, la harina se aglutina y queda una textura gomosa desagradable. Tómate tu tiempo para escurrirla muy bien, incluso puedes usar un paño de cocina limpio para estrujarla.

2. El tamaño del corte.
Pica el morrón y la espinaca lo más pequeño posible. Si dejas trozos grandes de pimiento, estos pueden quedar duros en el tiempo corto de horno, y trozos grandes de espinaca hacen que la croqueta se desarme al morderla. La uniformidad es clave para una cocción pareja.

3. La temperatura del horno.
Necesitamos un golpe de calor fuerte (fuego fuerte) para que se forme esa costra exterior rápidamente y el interior quede húmedo. Si el horno está bajo, las croquetas se «secarán» lentamente en lugar de dorarse, quedando duras como piedras. Es una técnica similar a la que usamos para lograr el dorado en las tortitas de papa al horno.

4. No sobre-batir la harina.
Una vez que añadas la harina, mezcla solo hasta integrar. Si bates demasiado, desarrollarás el gluten de la harina y las croquetas quedarán elásticas y pesadas en lugar de tiernas y esponjosas.

5. El toque de queso.
Aunque la receta pide queso magro para ser más saludable, asegúrate de que sea un queso con algo de sabor. Si usas uno muy insípido, tendrás que compensar con más sal. El queso ayuda a dorar y aporta esa nota umami necesaria en los platos vegetarianos.


¿Cuándo es ideal disfrutarlo?

Estas croquetas son increíblemente versátiles. Me encanta prepararlas para una cena ligera de lunes a jueves, cuando queremos comer bien pero sin complicarnos demasiado. Al hacerse en el horno, evitamos el olor a fritura en la casa, lo cual se agradece mucho en el día a día. También son perfectas como aperitivo frío o templado si tienes invitados; puedes hacerlas más pequeñitas, tipo «bocados», como si fueran unas bolitas de espinaca de cóctel.

Además, funcionan de maravilla en la fiambrera (tupper) para el trabajo o el colegio. A diferencia de las croquetas de bechamel líquida que pueden desparramarse o ablandarse demasiado, estas mantienen muy bien su estructura. Es una manera inteligente de que los niños coman verdura sin protestar, ya que el sabor del queso y el morrón suaviza la espinaca.


Tabla comparativa

A veces confundimos este tipo de preparación con otras similares. Aquí te muestro en qué se diferencian estas croquetas al horno de otras recetas populares.

RecetaIngredientes claveDiferencia/ventaja
Croquetas de espinaca al horno (Esta receta)Espinaca, harina, huevo, polvo de hornearMás ligeras y rápidas, sin bechamel previa.
Croquetas tradicionales (Bechamel)Leche, mantequilla, harina, pan ralladoInterior cremoso y fluido, se suelen freír.
Croquetas de bacalao y papaBacalao desmigado, puré de papaLa base es patata, textura más densa y sabor marino.
Buñuelos de verduraVerdura, masa líquida de freírSe fríen en aceite profundo, forma irregular.
FalafelGarbanzos crudos triturados, especiasTextura granulosa, base de legumbre, vegano.
Croquetas de atúnAtún en conserva, papa o bechamelSabor intenso a pescado, ideal para despensa.
Hamburguesas vegetalesSoja texturizada o legumbres, avenaMás grandes y planas, para comer entre panes.

Preguntas frecuentes (FAQ)

Sí, puedes sustituir la harina común por integral. Ten en cuenta que la harina integral absorbe un poco más de líquido y las croquetas quedarán un poco más densas y rústicas. Quizás necesites ajustar la cantidad o agregar una cucharadita extra de huevo batido si la masa se siente muy seca.
En esta receta específica, que lleva polvo de hornear, lo ideal es hornearlas primero. El polvo de hornear empieza a actuar con la humedad. Te recomiendo hornearlas, dejar que se enfríen y entonces congelarlas. Para comerlas, las sacas del congelador y les das un golpe de horno fuerte para regenerar la textura.
Probablemente la masa estaba demasiado líquida. Esto suele pasar si no escurriste bien la espinaca o si los huevos eran muy grandes. La próxima vez, asegúrate de secar bien la verdura o añade un poquito más de harina hasta que la masa mantenga su forma en la cuchara.
¡Totalmente! Son ideales para la freidora de aire. Precaliéntala y cocínalas a 190°C durante unos 10-12 minutos. Recuerda rociarlas con un poco de aceite en spray para que doren bonito y queden crujientes, de lo contrario pueden quedar con aspecto pálido y seco.
El morrón le da un dulzor especial, pero puedes probar con cebolla caramelizada, champiñones picados muy finos (previamente salteados para quitar agua) o incluso un poco de maíz dulce si te gusta el contraste. Evita vegetales que suelten mucha agua como el calabacín crudo.
El huevo actúa como ligante estructural aquí. Para una versión vegana o sin huevo, podrías usar «huevo de lino» (semillas de lino hidratadas) o harina de garbanzo con agua, aunque la textura cambiará y será menos esponjosa. El queso también deberías sustituirlo por una alternativa vegetal.
Una vez cocinadas, aguantan bien en un recipiente hermético en la nevera durante 3 días. Como llevan huevo y queso, no recomiendo dejarlas más tiempo. Para recalentarlas, mejor usa el horno o una sartén sin aceite; el microondas las dejará blandas.

Comparte tu experiencia

La cocina es para experimentar y compartir. ¿Te animaste a ponerles un queso diferente o probaste con acelgas en lugar de espinacas? ¡Deja tu comentario y comparte tus propios truquitos! Me encantaría saber cómo te quedaron y si a tu familia les gustaron tanto como a la mía.


Glosario culinario

Para que no te pierdas con ningún término, aquí te explico brevemente qué significan algunas palabras que usamos en la receta.

  • Picar: Cortar un alimento en trozos muy pequeños usando un cuchillo. En este caso, la espinaca y el morrón deben ir muy picaditos para integrarse en la masa.
  • Rehogar (o Saltear): Cocinar un alimento en una sartén con poca grasa (aceite) a fuego medio-alto, removiendo constantemente para que se cocine ligeramente sin llegar a dorarse en exceso.
  • Escurrir: Retirar el líquido de un alimento. Para la espinaca, es vital presionar fuerte para que suelte toda el agua de cocción.
  • Precalentar: Encender el horno unos minutos antes de meter la comida para que, al introducirla, ya esté a la temperatura correcta. Es crucial para que la masa suba y dore.
  • Punto tierno: Se refiere a cocinar la verdura (como al hervir la espinaca) solo hasta que esté blanda al morder, pero no desecha ni hecha puré.
Croquetas de espinaca al horno
Croquetas de espinaca al horno

Croquetas De Espinaca Al Horno: receta paso a paso horneado a punto con textura perfecta. Ideal para compartir. Sirve al momento y ajusta picor y sal a tu gusto.

Tipo: Recipe

Cocina: Mexicana

Palabras clave: croquetas, espinaca, horno, mexicana, postres, receta, fácil, casera

Rendimiento de la receta: 4 porciones

Calorías: 200 kcal

Tiempo de preparación: PT15M

Tiempo de cocción: PT20M

Tiempo total: PT35M

Ingredientes de la receta:

  • 1 taza de espinaca cocida y escurrida
  • 1 papa cocida y machacada
  • 1 huevo
  • 1/2 taza de pan molido
  • 1/4 de cebolla picada finamente
  • 1 diente de ajo picado o machacado
  • 2 cucharadas de queso rallado
  • Sal y pimienta al gusto

Instrucciones de la receta:

Preparación: :

Preparación: 15 minutos

Croquetas de espinaca al horno

Cocción: :

Cocción: 20 minutos

Croquetas de espinaca al horno

Total: :

Total: 35 minutos

Croquetas de espinaca al horno

Porciones: :

Porciones: 4-6 unidades

Croquetas de espinaca al horno

Dificultad: :

Dificultad: Sencilla

Croquetas de espinaca al horno

Mezclar los ingredientes: :

Mezclar los ingredientes: En un recipiente grande, combina la espinaca picada, la papa machacada, el huevo, la cebolla, el ajo, el queso rallado, sal y pimienta. La clave es que todos queden bien integrados, formando una masa homogénea y manejable.

Croquetas de espinaca al horno

Formar las croquetas: :

Formar las croquetas: Toma porciones de la mezcla y forma cilindros o bolitas, según prefieras. Mi consejo es que las enrolle suavemente para que queden uniformes, lo que facilitará el horneado y garantizará el acabado crujiente.

Croquetas de espinaca al horno

Preparar para hornear: :

Preparar para hornear: Coloca las croquetas sobre una bandeja de horno forrada con papel de hornear, dejando espacio entre ellas para que no se peguen durante el proceso.

Croquetas de espinaca al horno

Hornear: :

Hornear: Lleva al horno precalentado a 180ºC y hornea durante 20 minutos. A mitad del tiempo, voltea las croquetas para que se doren de manera uniforme y obtengan ese color dorado característico.

Croquetas de espinaca al horno

Servir: :

Servir: Una vez listas, déjalas enfriar unos minutos y acompaña con una salsa ligera o una vinagreta de tu preferencia. La textura será ligera, casi como una cocción tradicional de la Cocina del Bosque, pero mucho más saludable.

Croquetas de espinaca al horno

Escurrir bien la espinaca :

Escurrir bien la espinaca : El exceso de agua puede afectar la textura. Asegúrate de escurrirla completamente después de cocerla o descongelarla.

Croquetas de espinaca al horno

Mezclar en el orden correcto :

Mezclar en el orden correcto : Añade los ingredientes de forma gradual y mezcla bien para que la masa quede homogénea y fácil de manejar.

Croquetas de espinaca al horno

No sobrehornear:

No sobrehornear : Vigila la croqueta, el dorado debe ser justo. De lo contrario, podrían secarse o perder la textura ligera perfecta.

Croquetas de espinaca al horno
Puntuación del editor:
4.8
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Gina Whitley, chef privada con 25+ años de experiencia, creadora de "Sabores de mi Cocina", madre y emprendedora gastronómica. Especialista en cocina mexicana tradicional y contemporánea, con reconocimientos internacionales.
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