Alcachofas en Vino Blanco

Gina Whitley
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Gina Whitley
Gina Whitley, chef privada con 25+ años de experiencia, creadora de "Sabores de mi Cocina", madre y emprendedora gastronómica. Especialista en cocina mexicana tradicional y contemporánea,...
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Receta de Alcachofas en Vino Blanco

¡Hola! Vamos a preparar una de esas recetas que te hacen quedar bien sin complicarte la vida. Esta receta de alcachofas con vino blanco es pura cocina española: sencilla, llena de sabor y perfecta para aprovechar las verduras de temporada. El resultado es un plato tierno y aromático que reconforta el cuerpo.

Tiempo de preparación

Organizarse es clave en la cocina, y para este guiso lo más importante es la limpieza de la verdura. Aquí tienes los tiempos estimados:

  • Preparación: 20 minutos
  • Cocción: 25 minutos
  • Total: 45 minutos
  • Porciones: 4 personas
  • Dificultad: Intermedia (por la limpieza de la alcachofa)

Ingredientes

Para que este plato brille, necesitamos productos frescos. No te compliques, son cosas que solemos tener en la despensa para lograr ese sabor auténtico y tradicional.

  • 8 alcachofas frescas (medianas o grandes)
  • 3 dientes de ajo
  • 150 ml de vino blanco seco
  • 1 limón (jugo y mitad para frotar)
  • 1 cucharada de harina de trigo (opcional, para espesar)
  • 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 1 ramita de perejil fresco
  • Sal al gusto
  • Pimienta negra molida
  • Agua (cantidad necesaria)

Si no encuentras alcachofas frescas, puedes usar corazones de alcachofa en conserva o congelados, aunque el tiempo de cocción será mucho menor (unos 10 minutos). Si eres amante de este vegetal, seguro te encantará probar también este dip de espinaca y alcachofa que es una delicia.


Utensilios que usaremos

No necesitamos equipo sofisticado, solo lo básico que tienes en tu cocina diaria.

  • Tabla de cortar
  • Cuchillo de cocina bien afilado (tipo puntilla o cebollero)
  • Bol grande (para el agua con limón)
  • Cazuela ancha o sartén profunda con tapa
  • Cuchara de madera o espátula
  • Exprimidor manual (o tus propias manos para el limón)

Preparación

El secreto de unas buenas alcachofas está en limpiarlas sin miedo. Vamos paso a paso para que te queden perfectas y sin hojas duras.

  1. Preparar el baño ácido
    • Llena el bol grande con agua fría.
    • Exprime el jugo del limón en el agua y echa también las cáscaras exprimidas. Añade una rama de perejil (truco de abuela para potenciar el antioxidante). Esto evitará que las alcachofas se pongan negras al cortarlas.
  2. Llena el bol grande con agua fría.
  3. Exprime el jugo del limón en el agua y echa también las cáscaras exprimidas. Añade una rama de perejil (truco de abuela para potenciar el antioxidante). Esto evitará que las alcachofas se pongan negras al cortarlas.
  4. Limpiar las alcachofas
    • Retira las hojas exteriores con las manos. Debes ser generosa quitando hojas hasta que veas que la base tiene un color amarillo pálido y tierno.
    • Corta la punta de la alcachofa (aproximadamente 2-3 cm) para eliminar las partes espinosas o duras de las hojas restantes.
    • Pela el tallo con el cuchillo, quitando la capa verde fibrosa hasta dejar el centro blanco. No lo cortes, el tallo es delicioso.
    • Corta la alcachofa por la mitad o en cuartos, según el tamaño, y retira la pelusilla central si la tuviera.
    • Inmediatamente, sumerge los trozos en el bol con agua y limón.
  5. Retira las hojas exteriores con las manos. Debes ser generosa quitando hojas hasta que veas que la base tiene un color amarillo pálido y tierno.
  6. Corta la punta de la alcachofa (aproximadamente 2-3 cm) para eliminar las partes espinosas o duras de las hojas restantes.
  7. Pela el tallo con el cuchillo, quitando la capa verde fibrosa hasta dejar el centro blanco. No lo cortes, el tallo es delicioso.
  8. Corta la alcachofa por la mitad o en cuartos, según el tamaño, y retira la pelusilla central si la tuviera.
  9. Inmediatamente, sumerge los trozos en el bol con agua y limón.
  10. Sofreír los aromáticos
    • Pela y pica los dientes de ajo en láminas finas o trocitos muy pequeños, según tu gusto.
    • Pon la cazuela a fuego medio con el aceite de oliva.
    • Añade los ajos y deja que bailen y se doren suavemente sin quemarse (si se queman, amargan).
  11. Pela y pica los dientes de ajo en láminas finas o trocitos muy pequeños, según tu gusto.
  12. Pon la cazuela a fuego medio con el aceite de oliva.
  13. Añade los ajos y deja que bailen y se doren suavemente sin quemarse (si se queman, amargan).
  14. Cocinar la base vegetal
    • Escurre bien las alcachofas del agua y sécalas un poco con papel de cocina para que no salpiquen.
    • Incorpóralas a la cazuela con el ajo. Sube un poco el fuego y saltea durante 3-4 minutos para que se doren ligeramente y cojan sabor.
    • Añade sal y pimienta al gusto.
  15. Escurre bien las alcachofas del agua y sécalas un poco con papel de cocina para que no salpiquen.
  16. Incorpóralas a la cazuela con el ajo. Sube un poco el fuego y saltea durante 3-4 minutos para que se doren ligeramente y cojan sabor.
  17. Añade sal y pimienta al gusto.
  18. Crear la salsa de vino blanco
    • Si decides usar harina para una salsa más espesa, espolvoréala ahora sobre las alcachofas y remueve durante 1 minuto para que la harina se cocine y pierda el sabor a crudo.
    • Vierte el vino blanco. Sube el fuego al máximo durante 2 minutos para que el alcohol se evapore y solo quede la esencia aromática.
    • Añade un chorrito de agua (o caldo de verduras si tienes) hasta cubrir la mitad de las alcachofas.
  19. Si decides usar harina para una salsa más espesa, espolvoréala ahora sobre las alcachofas y remueve durante 1 minuto para que la harina se cocine y pierda el sabor a crudo.
  20. Vierte el vino blanco. Sube el fuego al máximo durante 2 minutos para que el alcohol se evapore y solo quede la esencia aromática.
  21. Añade un chorrito de agua (o caldo de verduras si tienes) hasta cubrir la mitad de las alcachofas.
  22. Cocción lenta
    • Baja el fuego a medio-bajo, tapa la cazuela y deja cocinar entre 15 y 20 minutos.
    • El tiempo exacto dependerá del tamaño y frescura de la verdura. Estarán listas cuando al pinchar el corazón con la punta del cuchillo, este entre suavemente como si fuera mantequilla.
  23. Baja el fuego a medio-bajo, tapa la cazuela y deja cocinar entre 15 y 20 minutos.
  24. El tiempo exacto dependerá del tamaño y frescura de la verdura. Estarán listas cuando al pinchar el corazón con la punta del cuchillo, este entre suavemente como si fuera mantequilla.

Para terminar y servir

Una vez que las alcachofas estén tiernas y la salsa haya reducido a tu gusto, retira del fuego. Espolvorea perejil fresco picado por encima para dar color y frescura. Sirve inmediatamente, bien calientes. Puedes acompañarlas con unos tacos de jamón serrano por encima si quieres un contraste salado, o simplemente con un buen trozo de pan para mojar en esa salsa maravillosa. Si te sobra perejil o buscas ideas frescas para acompañar, una ensalada de orzo, pollo y alcachofas puede ser una excelente inspiración para usar ingredientes similares.


Información Nutricional

Este plato es un excelente ejemplo de saludable y ligero, ideal para mantener el equilibrio en nuestra alimentación diaria.

  • Calorías: 180 kcal
  • Proteínas: 4 g
  • Grasas: 10 g
  • Carbohidratos: 12 g
  • Fibra: 6 g

Nota: Los valores son estimaciones aproximadas por porción y pueden variar según el tamaño de las alcachofas o la cantidad de aceite utilizado.


5 claves para que quede perfecto

A veces, pequeños detalles marcan la diferencia entre un plato normal y uno espectacular. Aquí te dejo mis secretos para este guiso.

  1. La frescura manda: Al comprar, aprieta la alcachofa. Si las hojas crujen o «cantan» al presionarlas, está fresca. Si está blanda, el resultado no será el mismo.
  2. No tires los tallos: Mucha gente los corta y los tira, pero el interior del tallo es la parte más dulce y tierna de la planta. Solo asegúrate de pelarlos bien.
  3. El punto de harina: Usar una cucharadita de harina (técnica llamada velouté rápida) ayuda a ligar la salsa del vino y el aceite, evitando que queden separados en el plato.
  4. Evita la oxidación: No tardes entre pelar y meter en agua con limón. Las alcachofas se oxidan (se ponen negras) en cuestión de minutos en contacto con el aire.
  5. Vino de calidad: No uses un vino «para cocinar» que no te beberías en una copa. Si el vino es malo, el guiso tendrá un regusto ácido o plano. Un verdejo o un sauvignon blanc van genial.

Si te interesa aprender más sobre cómo el vino transforma los platos, te recomiendo echar un vistazo a esta receta italiana auténtica donde el vino juega un papel fundamental.


¿Cuándo es ideal disfrutarlo?

Las alcachofas en salsa de vino son increíblemente versátiles. En este 2026, donde buscamos volver a lo natural, este plato encaja perfecto como una cena ligera entre semana porque es digestivo y reconfortante. También funciona de maravilla como primer plato en una comida familiar de domingo o incluso como una guarnición elegante para un pescado al horno.

Al ser un guiso vegetal, no resulta pesado. Es ideal para las temporadas de transición, como el otoño o la primavera, cuando el cuerpo pide algo caliente pero no excesivamente calórico. Si estás planeando un menú completo y buscas un entrante frío para contrastar, podrías considerar unos rollitos de jamón, mango y rúcula antes de servir este plato caliente.


Tabla comparativa

Es normal confundir ciertas preparaciones o buscar variantes. Aquí te ayudo a diferenciar esta receta de otras opciones populares.

RecetaIngredientes claveDiferencia/ventaja
Alcachofas al Vino Blanco (Esta receta)Alcachofa, vino blanco, ajoSalsa ligera y aromática, ideal para mojar pan.
Alcachofas con JamónAlcachofa, jamón serrano, cebollaMás salada y con aporte de proteína animal.
Alcachofas a la JudíaAlcachofa, patata, caldoEs un guiso más caldoso y contundente.
Alcachofas al HornoAlcachofa, aceite, pimientaTextura más seca y crujiente, sin salsa.
Alcachofas a la RomanaAlcachofa, hierbabuena, perejilTípicas de Italia, cocción larga en aceite y agua.
Crema de AlcachofasAlcachofa, nata/leche, patataTextura triturada, se come con cuchara.
Alcachofas RebozadasAlcachofa, huevo, harina, aceiteFritura crujiente, más calórica.

Para quienes disfrutan probando diferentes texturas y salsas, experimentar con un dip de yogurt griego puede ser una alternativa fresca para acompañar alcachofas si decides hacerlas al horno o fritas en lugar de guisadas.


Preguntas frecuentes (FAQ)


Comparte tu experiencia

La cocina es para experimentar y compartir. Me encantaría saber cómo te quedaron estas alcachofas. ¿Le pusiste tu propio toque? Quizás un poco de guindilla para darle picante o unos piñones tostados al final. ¡Deja tu comentario y comparte tus propios truquitos! Me hace mucha ilusión leer cómo cada casa adapta la receta.


Glosario culinario

  • Corazón: La parte central e interna de la alcachofa, la más tierna y valorada, que queda tras retirar todas las hojas duras exteriores.
  • Oxidación: Reacción química que ocurre cuando el interior de la alcachofa entra en contacto con el aire, volviéndose marrón oscuro. Se evita con ácido (limón).
  • Rehogar: Cocinar un alimento a fuego lento en grasa (aceite) sin que llegue a dorarse en exceso, para que suelte sus jugos.
  • Reducir: Hervir una salsa o líquido a fuego fuerte para que el agua se evapore, concentrando así el sabor y espesando la textura.
  • Sellar: Cocinar brevemente la superficie de un alimento a fuego fuerte para crear una costra y mantener los jugos dentro, aunque en verduras se usa para dar sabor tostado.
Alcachofas en Vino Blanco
Alcachofas en Vino Blanco

Alcachofas En Vino Blanco: receta paso a paso horneado a punto con textura perfecta. Ideal para compartir. Sirve al momento y ajusta picor y sal a tu gusto.

Tipo: Recipe

Cocina: Mexicana

Palabras clave: alcachofas, vino, blanco, mexicana, postres, receta, fácil, casera

Rendimiento de la receta: 4 porciones

Calorías: 200 kcal

Tiempo de preparación: PT15M

Tiempo de cocción: PT20M

Tiempo total: PT35M

Ingredientes de la receta:

  • 5 corazones de alcachofa frescos, preferiblemente de la Huerta de Tormantos
  • 4 dientes de ajo en láminas finas
  • 1 taza de vino blanco de buena calidad, por ejemplo, de la Denominación de Origen Navarra
  • 1 cucharadita de harina
  • 1 cucharada de curry dulce para aromatizar
  • Sal y pimienta negra recién molida al gusto
  • Aceite de oliva virgen extra, preferentemente de Conservas Pedro Luis o Gutarra

Instrucciones de la receta:

Preparación: :

Preparación: 15 minutos

Alcachofas en Vino Blanco

Cocción: :

Cocción: 20 minutos

Alcachofas en Vino Blanco

Total: :

Total: 35 minutos

Alcachofas en Vino Blanco

Porciones: :

Porciones: 4-6 unidades

Alcachofas en Vino Blanco

Dificultad: :

Dificultad: Sencilla

Alcachofas en Vino Blanco

Escoge alcachofas frescas: :

Escoge alcachofas frescas: la calidad del producto impacta directamente en el resultado final, elige ejemplares firmes y de color verde brillante.

Alcachofas en Vino Blanco

Evitar sobrecocción: :

Evitar sobrecocción: cuece las alcachofas solo hasta que estén tiernas, para que no pierdan su textura ni sus propiedades nutritivas.

Alcachofas en Vino Blanco

Control del vino: :

Control del vino: usa vino blanco de buena calidad para garantizar que el aroma y el sabor sean auténticos y equilibrados.

Alcachofas en Vino Blanco

Preparación previa::

Preparación previa: si utilizas alcachofas cocidas, escúrrelas muy bien para evitar que diluyan la salsa o se vuelvan aguadas.

Alcachofas en Vino Blanco
Puntuación del editor:
4.5
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Gina Whitley, chef privada con 25+ años de experiencia, creadora de "Sabores de mi Cocina", madre y emprendedora gastronómica. Especialista en cocina mexicana tradicional y contemporánea, con reconocimientos internacionales.
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