Receta de Crema fría de pepino y aguacate
¡Hola! Vamos a preparar una crema que es puro frescor para el cuerpo. Esta receta une la suavidad del aguacate con la ligereza del pepino, ideal para cuando el calor aprieta y no quieres encender los fogones. Es nutritiva, rápida y te dejará como una reina (o rey) de la cocina con el mínimo esfuerzo.
- Receta de Crema fría de pepino y aguacate
- Tiempo de preparación
- Ingredientes
- Utensilios que usaremos
- Preparación
- Preparación de los vegetales (Mise en place)
- Licuado de la base
- Ajuste de textura y sabor
- Refrigeración
- Para terminar y servir
- Información Nutricional
- 5 claves para que quede perfecto
- ¿Cuándo es ideal disfrutarlo?
- Tabla comparativa
- Preguntas frecuentes (FAQ)
- Comparte tu experiencia
- Glosario culinario
Tiempo de preparación
Organizarse es la clave en la cocina. Aquí tienes los tiempos estimados para que calcules tu día:
- Preparación: 15 minutos
- Cocción: 0 minutos
- Total: 15 minutos (más tiempo de refrigerado)
- Porciones: 2 a 3 personas
- Dificultad: Sencilla
Ingredientes
Para conseguir ese sabor equilibrado y esa textura de terciopelo, necesitamos respetar la calidad de la materia prima. No te preocupes, son cosas que sueles tener a mano o encuentras fácil en la frutería.
- Pepinos ingleses grandes: 2 unidades (unos 400g). Son esos largos y finos, tienen menos semillas y la piel es más fina.
- Aguacate Hass: 1/2 unidad (si es pequeño) o unos 100g de pulpa. Debe estar en su punto, ni verde ni negro por dentro.
- Puerro: 55 g (solo la parte blanca, unos 5 cm). Aporta un sabor a cebolla muy sutil pero elegante.
- Yogur de soya: 235 ml (aprox 1 taza). Nos da cremosidad y acidez sin lácteos, aunque puedes usar otras bases si prefieres.
- Albahaca fresca: 6 hojas grandes. Es el aroma que levanta todo el plato.
- Zumo de limón: 1 ½ cucharadas. Fundamental para que el aguacate no se oxide y para realzar sabores.
- Ajo: 1 diente pequeño. Quítale el germen central para que no repita.
- Sal: ½ cucharadita (o al gusto).
- Tomates cherry: 2 unidades (Opcional, para decorar).
Si algún día no encuentras pepino inglés, puedes usar el pepino tradicional de ensalada, pero te recomiendo pelarlo bien y quitarle las semillas centrales con una cuchara para que no agüe la crema. Si te gusta experimentar con este ingrediente, la sopa de pepino y yogur es otra variante fantástica. En caso de no tener yogur de soya, el yogur griego natural sin azúcar funciona de maravilla, o incluso tofu sedoso para una textura más densa. Si no tienes puerro, una cebolleta tierna (la parte blanca) es un sustituto más que digno.
Utensilios que usaremos
No necesitas un laboratorio espacial, con lo básico de casa nos apañamos perfectamente. Lo importante es que todo esté bien limpio.
- Licuadora o vaso batidor potente: Necesitamos potencia para que quede fino.
- Cuchillo de chef: Para trocear las verduras.
- Tabla de cortar: Imprescindible para trabajar seguro.
- Cucharas medidoras: Para el limón y la sal, así no nos pasamos.
- Espátula de silicona (miserable): Para aprovechar hasta la última gota del vaso de la licuadora.
- Bol o recipiente con tapa: Para enfriar la mezcla en la nevera.
Preparación
Vamos al lío. Sigue este paso a paso y verás qué fácil es montar este plato. Lo importante aquí es el orden y la paciencia al triturar.
Preparación de los vegetales (Mise en place)
Lo primero es la higiene. Lava bajo el grifo los pepinos, el trozo de puerro y las hojas de albahaca. Seca con papel de cocina o un paño limpio. Si el pepino es inglés y tiene la piel fina, puedes dejarla para dar color, pero si prefieres una textura ultra fina, pela los pepinos. Córtalos en rodajas gruesas o cubos medianos (no hace falta precisión, la máquina hará el trabajo duro). Trocea el puerro en rodajas. Abre el aguacate, retira el hueso y saca la carne con una cuchara.
Licuado de la base
En el vaso de la licuadora, coloca primero los ingredientes más húmedos o blandos para ayudar a las cuchillas. Añade los trozos de pepino, el puerro, la pulpa del aguacate, el diente de ajo (sin el germen) y las hojas de albahaca. Vierte el yogur de soya y el zumo de limón. Añade la sal. Procesa a velocidad media-alta. Debes tener paciencia; licúa durante al menos 1 o 2 minutos hasta que veas que la mezcla es totalmente homogénea y de un color verde pastel precioso.
Ajuste de textura y sabor
Para la máquina y prueba con una cuchara limpia. Aquí es donde entra tu gusto personal. Si la notas muy densa (como un puré), puedes añadir un chorrito de agua muy fría o un poco más de yogur. Si le falta «alegría», ajusta el punto de sal o pon unas gotas más de limón. Recuerda que al enfriarse, los sabores se apagan un poco, así que déjala un pelín sabrosa. Si te gustan las texturas líquidas como en el agua fresca de sandía y pepino, añade agua sin miedo.
Refrigeración
Pasa la crema a un recipiente hermético o un bol. Si usas un bol, tapa con film transparente «a piel» (que el plástico toque la superficie de la crema) para evitar que se oxide y se ponga oscura por el aire. Lleva a la nevera por lo menos 1 hora. Este paso es crucial para que coja cuerpo y esté refrescante.
Para terminar y servir
Justo antes de llevar a la mesa, saca la crema de la nevera y remuévela bien con unas varillas o una cuchara, ya que a veces el agua del pepino se separa un poco de la grasa del aguacate. Sirve en cuencos individuales o vasos chatos bien fríos. Decora con los tomates cherry cortados en cuartos, un hilo de buen aceite de oliva virgen extra y, si quieres, unas hojitas pequeñas de albahaca o incluso unos costrones de pan tostado para darle el toque crujiente. Es un plato que entra por los ojos, así que mima la presentación.
Información Nutricional
Esta crema es una bomba de nutrientes saludables. Aquí te dejo los valores aproximados por ración para que veas lo bien que te cuidas.
- Calorías: 226 kcal
- Proteínas: 7 g
- Grasas: 10 g
- Carbohidratos: 32 g
- Fibra: 6 g
Nota: Los valores son estimaciones basadas en los ingredientes estándar. Pueden variar según la marca del yogur o el tamaño exacto de los aguacates que uses.
5 claves para que quede perfecto
A veces los detalles más pequeños hacen la gran diferencia entre una crema «buena» y una «espectacular». Como chef, he aprendido que el diablo está en los detalles.
1. La temperatura es sagrada.
No hay nada peor que una sopa fría que está «del tiempo». Si tienes prisa, puedes meter los ingredientes en el congelador 10 minutos antes de triturar (sin que lleguen a congelarse). Incluso puedes enfriar los platos donde vas a servir. El choque térmico en boca es parte de la experiencia.
2. El punto del aguacate.
Necesitamos que esté cremoso, como mantequilla. Si está duro, dejará grumos y sabor a hierba. Si está pasado, dará un sabor rancio. Toca el aguacate: debe ceder levemente a la presión del dedo. Es la grasa natural que nos dará la emulsión perfecta, similar a lo que buscamos en una crema de pepino y aguacate de restaurante.
3. Cuidado con el ajo.
Al ser una preparación en crudo, el ajo pica más y repite. Si eres sensible, puedes escaldar el diente de ajo (meterlo 10 segundos en agua hirviendo) antes de usarlo. Esto suaviza su potencia sin perder su aroma, una técnica que también uso en el gazpacho de piña y pepino.
4. La textura sedosa.
Si tu licuadora no es muy potente, es posible que queden pieles o fibras del puerro. No tengas miedo de pasar la crema por un colador fino o «chino» antes de enfriar. Perderás un poco de fibra, pero ganarás una textura de terciopelo increíble.
5. El equilibrio ácido.
El pepino y el aguacate son sabores muy planos y grasos. El limón no es opcional, es el contrapunto necesario para «limpiar» el paladar en cada cucharada. Pruébalo siempre al final; debe tener un punto alegre, chispeante.
¿Cuándo es ideal disfrutarlo?
Esta crema es la reina del verano, sin duda. Es perfecta como primer plato en un almuerzo de agosto cuando vienes de la playa y no quieres comer nada pesado. También funciona de maravilla como una cena ligera y rápida entre semana, ya que te ayuda a hidratarte y a dormir bien al no ser una digestión pesada.
Si tienes invitados, sírvela en vasitos pequeños de chupito como aperitivo antes de una barbacoa. Queda muy chic y refresca el paladar antes de carnes más fuertes. Incluso en primavera, cuando empiezan los primeros calores, es una opción estupenda para variar de las ensaladas de siempre. Si te gusta esta versatilidad, te encantará probar la crema de espárragos, que también se adapta genial a diferentes ocasiones.
Tabla comparativa
A veces nos liamos con tantas sopas frías. Aquí te muestro cómo se compara nuestra crema con otras opciones populares para que elijas la que más te apetezca hoy.
| Receta | Ingredientes clave | Diferencia/ventaja |
|---|---|---|
| Crema de Pepino y Aguacate | Pepino, Aguacate, Yogur | Textura sedosa y grasa saludable, muy saciante. |
| Gazpacho Andaluz | Tomate, Pimiento, Pan | Base roja, más ácida y líquida. |
| Vichyssoise | Puerro, Patata, Nata | Se cocina y luego se enfría, sabor más lácteo. |
| Salmorejo | Tomate, Pan, Ajo | Mucho más espeso, emulsión de aceite y pan. |
| Ajo Blanco | Almendra, Ajo, Uvas | Sabor a frutos secos, sin tomate ni pepino. |
| Sopa de Melón con Jamón | Melón, Nata (opcional), Jamón | Contraste dulce-salado muy marcado. |
| Tzatziki (Salsa) | Pepino rallado, Yogur, Eneldo | No es sopa, es una salsa grumosa para dipear. |
Preguntas frecuentes (FAQ)
Comparte tu experiencia
La cocina es para experimentar y compartir. Me encantaría saber si le has dado tu toque personal, quizás añadiendo un poco de picante o cambiando las hierbas. ¿Te animaste a probarla? ¡Deja tu comentario y comparte tus propios truquitos para que todos aprendamos juntos!
Glosario culinario
Para que no te pierdas con ningún término, aquí te explico sencillamente algunas palabras que usamos en cocina:
Mise en place: Es simplemente tener todos los ingredientes preparados, medidos, pelados y cortados antes de empezar a cocinar. Te ahorra estrés y errores.
Emulsión: Es la mezcla mágica de dos líquidos que normalmente no se juntan bien, como el agua y el aceite. En esta crema, el aguacate ayuda a unirlo todo para que quede cremoso y no separado.
Oxidación: Es cuando un alimento se pone oscuro al contacto con el aire (como la manzana o el aguacate). Usamos limón (ácido) para evitar que esto pase rápido.
Rectificar: Significa probar el plato casi al final y ajustar la sal, la pimienta o el ácido hasta que esté perfecto de sabor.
Cuerpo: Nos referimos a la consistencia o espesor de la crema en la boca. Si tiene «buen cuerpo», no parece agua, sino que tiene textura.
Crema fría de pepino y aguacate

Crema Fría De Pepino Y Aguacate: receta paso a paso cremoso y muy suave. Ideal para compartir. Sirve al momento y ajusta picor y sal a tu gusto.
Tipo: Recipe
Cocina: Mexicana
Palabras clave: crema, fría, pepino, aguacate, mexicana, postres, receta, fácil, casera
Rendimiento de la receta: 4 porciones
Calorías: 200 kcal
Tiempo de preparación: PT10M
Tiempo de cocción: PT10M
Tiempo total: PT10M
Ingredientes de la receta:
- 2 aguacates maduros
- 1 taza de yogur griego natural
- ½ taza de cilantro fresco picado
- 1 chile jalapeño, sin semillas y cortado en trozos
- Jugo de 1 limón
- Sal al gusto
- Pimienta negra al gusto
- Agua fría : para ajustar la textura si se desea más ligera.
- Hojas de menta fresca : opcional, para potenciar la frescura.
- Un chorrito adicional de limón : para intensificar el sabor y evitar oxidación.
Instrucciones de la receta:
Paso 1 :
Paso 2 :
Paso 3 :
Paso 4 :
4.2


Muy práctico y sabroso esta de ‘Crema fría de pepino y aguacate’.
¡Qué delicia! esta de ‘Crema fría de pepino y aguacate’ ❤️. me encantó lo clara que está la explicación. añadí un toque de chile y elevó el sabor ❤️.
Muy práctico y sabroso . le agregué un toque de limón y quedó de lujo.