Receta de Ensalada Tibia de Farfalle con Espárragos, Prosciutto y Parmesano Irresistible
¡Hola! Vamos a preparar una ensalada que combina la calidez de la pasta recién hecha con la frescura de los vegetales de primavera. Esta receta equilibra lo salado del jamón curado con el toque crujiente de los espárragos, ideal para salir de la rutina con un plato que parece de restaurante pero se hace en casa muy fácil.
- Receta de Ensalada Tibia de Farfalle con Espárragos, Prosciutto y Parmesano Irresistible
- Tiempo de preparación
- Ingredientes
- Utensilios que usaremos
- Preparación
- Preparación de los espárragos
- Cocción de la pasta al punto
- Salteado de los vegetales
- Unificación de temperaturas y sabores
- Incorporación de los elementos frescos
- Para terminar y servir
- Información Nutricional
- 5 claves para que quede perfecto
- 1. El punto exacto de la pasta
- 2. La emulsión del aderezo
- 3. Calidad del aceite de oliva
- 4. El corte de los espárragos
- 5. Temperatura de servicio
- ¿Cuándo es ideal disfrutarlo?
- Tabla comparativa
- Preguntas frecuentes (FAQ)
- Comparte tu experiencia
- Glosario culinario
Tiempo de preparación
Organizar nuestros tiempos es vital para que la pasta no se pase y los vegetales mantengan su color vivo.
- Preparación: 15 minutos
- Cocción: 15 minutos
- Total: 30 minutos
- Porciones: 4 personas
- Dificultad: Sencilla
Ingredientes
- 300 g de pasta Farfalle (pasta de moño o corbatitas)
- 1 manojo de espárragos verdes frescos (aproximadamente 250 g)
- 100 g de Prosciutto (jamón curado italiano en lonchas finas)
- 80 g de queso Parmesano (en bloque para sacar lascas)
- 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- 1 limón amarillo (solo el jugo y un poco de ralladura)
- Sal de mar (al gusto)
- Pimienta negra recién molida
- 1 diente de ajo (Opcional)
En caso de no contar con Prosciutto, puedes reemplazarlo por jamón serrano de buena calidad o incluso panceta crujiente, aunque el sabor será más ahumado. Si no encuentras Farfalle, busca fusilli o penne rigate, ya que necesitamos una pasta corta que atrape el aderezo. Si te interesa probar otras combinaciones con pasta corta, puedes ver cómo queda la ensalada de farfalle y espárragos en su versión fría clásica.
Utensilios que usaremos
- Olla grande para hervir la pasta
- Sartén amplia antiadherente
- Colador de pasta
- Tabla de cortar
- Cuchillo de chef bien afilado
- Rallador o pelador de vegetales (para las lascas de queso)
- Exprimidor manual de limón
- Pinzas de cocina o espátula de madera
- Tazón grande o ensaladera para mezclar
Preparación
Preparación de los espárragos
Lavamos los espárragos bajo el chorro de agua fría para retirar cualquier resto de tierra, especialmente en las puntas. Secamos bien con papel de cocina o un paño limpio. Para quitar la parte dura, tomamos cada espárrago por los extremos y doblamos hasta que se rompa naturalmente; el tallo nos indicará dónde termina la parte leñosa. Desechamos la parte dura inferior. Cortamos los tallos tiernos en trozos diagonales de unos 3 centímetros, dejando las puntas intactas para decorar.
Cocción de la pasta al punto
Llenamos la olla grande con abundante agua y la llevamos a fuego alto. Cuando rompa a hervir vigorosamente, añadimos un puñado generoso de sal (debe saber a agua de mar). Incorporamos la pasta farfalle y removemos suavemente los primeros segundos para que no se pegue. Cocinamos según el tiempo del paquete, pero probamos un minuto antes; buscamos que esté «al dente», es decir, cocida pero con una ligera resistencia al morder. Antes de colar, reservamos media taza del agua de cocción (esto es oro líquido para la salsa). Colamos la pasta y la pasamos directamente al tazón grande.
Salteado de los vegetales
Mientras la pasta se cocina, ponemos la sartén amplia a fuego medio-alto con una cucharada de aceite de oliva. Si decidiste usar el ajo opcional, pélalo y aplástalo ligeramente, añádelo al aceite para perfumar un minuto y luego retíralo. Agregamos los trozos de espárragos (incluyendo las puntas) a la sartén. Salteamos moviendo constantemente durante 3 a 4 minutos. Buscamos que cambien a un color verde brillante y se doren ligeramente por fuera, pero que sigan crujientes por dentro. Retiramos del fuego. Si te gustan los vegetales con textura en tus platos, esta técnica es similar a la que usamos en la ensalada de ejotes con avellanas y queso.
Unificación de temperaturas y sabores
Vertemos los espárragos calientes sobre la pasta en el tazón. Inmediatamente, añadimos el resto del aceite de oliva virgen extra y dos cucharadas del agua de cocción que reservamos. Removemos con energía; el calor de la pasta y el almidón del agua crearán una emulsión ligera con el aceite que cubrirá cada lazo de pasta. Agregamos el jugo de medio limón y su ralladura.
Incorporación de los elementos frescos
Tomamos las lonchas de prosciutto y las rasgamos con las manos en trozos irregulares; no hace falta cuchillo, el aspecto rústico es mejor. Las incorporamos a la mezcla tibia; el calor residual hará que la grasa del jamón se funda ligeramente, liberando su aroma. Añadimos pimienta negra recién molida al gusto.
Para terminar y servir
Verificamos el punto de sal (cuidado, el jamón y el queso ya aportan bastante salinidad). Con el pelador de vegetales, sacamos lascas generosas del bloque de parmesano y las dejamos caer sobre la ensalada justo antes de llevar a la mesa. Servir tibia para apreciar mejor los contrastes. Acompáñalo con una copa de vino blanco seco o agua con gas. Si te sobra preparación, ten en cuenta que aunque es una ensalada tibia, se puede comer fría al día siguiente, similar a como disfrutamos una ensalada de pasta con pollo y yogur.
Información Nutricional
- Calorías: 480 kcal
- Proteínas: 18 g
- Grasas: 22 g
- Carbohidratos: 55 g
- Fibra: 4 g
Los valores nutricionales son estimaciones aproximadas por porción y pueden variar según las marcas de los productos utilizados.
5 claves para que quede perfecto
1. El punto exacto de la pasta
La diferencia entre una ensalada mediocre y una excelente está en la textura del farfalle. Al ser una ensalada «tibia», la pasta seguirá cocinándose muy ligeramente con su propio calor una vez fuera del agua. Por eso, es vital sacarla estrictamente «al dente». Si la cocinas demasiado, al mezclarla con los espárragos y el aceite se romperá y quedará pastosa. Queremos que cada corbatita mantenga su forma íntegra.
2. La emulsión del aderezo
No tires toda el agua de la cocción por el desagüe. Ese líquido blanquecino está lleno de almidón que la pasta soltó. Al mezclar un poco de esa agua caliente con el aceite de oliva y agitarlo con la pasta, creamos una «salsita» invisible que hace que el plato no se sienta seco ni aceitoso, sino sedoso. Es el secreto de los restaurantes italianos.
3. Calidad del aceite de oliva
Al ser una receta con pocos ingredientes, la calidad de cada uno brilla. Usa tu mejor aceite de oliva virgen extra aquí. Buscamos uno con notas frutales o picantes que realce los espárragos. Evita aceites refinados o de semillas, ya que perderíamos gran parte de la personalidad del plato mediterráneo.
4. El corte de los espárragos
Cortar los espárragos en diagonal (al bies) no es solo estética. Al hacerlo así, exponemos más superficie del vegetal al calor de la sartén, permitiendo una cocción más rápida y uniforme, manteniendo el centro crujiente. Además, visualmente se mezcla mejor con la forma geométrica del farfalle.
5. Temperatura de servicio
El nombre lo dice: tibia. No es caliente humeante como un plato de invierno, ni fría de nevera como una ensalada de pasta con camarones veraniega. El punto ideal es esperar unos 3 o 4 minutos después de mezclar todo antes de servir. Esto permite que los sabores se asienten.
¿Cuándo es ideal disfrutarlo?
Esta ensalada tibia brilla especialmente en las temporadas de transición, como el inicio de la primavera o los primeros días del otoño. Es el plato perfecto para un «brunch» elegante de domingo o una cena ligera entre semana cuando quieres mimarte sin sentir pesadez. Al no tener salsas pesadas a base de crema, es excelente para comidas al aire libre donde la temperatura ambiente no estropeará la textura. También funciona de maravilla como primer plato en una cena romántica, ya que es ligera y deja espacio para un segundo plato, o como opción principal si buscas algo similar a una ensalada tibia de quinoa pero con el confort de la pasta.
Tabla comparativa
| Receta | Ingredientes clave | Diferencia/ventaja |
|---|---|---|
| Ensalada Tibia de Farfalle (Esta receta) | Espárragos, Prosciutto, Parmesano | Equilibrio perfecto entre temperatura tibia, salado y crujiente. |
| Ensalada César con Pasta | Lechuga romana, aderezo César, crutones | Sabor más cremoso y textura más blanda por el aderezo. |
| Ensalada Caprese de Pasta | Tomate, mozzarella fresca, albahaca | Perfil mucho más fresco, se sirve totalmente fría. |
| Ensalada de Pasta con Atún | Atún en lata, mayonesa, elote | Opción más económica y de despensa, menos «gourmet». |
| Pasta Primavera | Variedad de verduras hervidas o al vapor | Suele llevar salsa de crema o mantequilla, es más plato fuerte. |
| Ensalada de Peras y Queso Azul | Peras, nuez, queso azul, hojas verdes | Sin pasta, enfoque en contraste dulce-salado intenso. |
| Ensalada de Coditos con Jamón | Pasta codito, jamón cocido, crema | Clásico infantil y familiar, textura muy suave y cremosa. |
Preguntas frecuentes (FAQ)
Comparte tu experiencia
La cocina es para experimentar y compartir. Me encantaría saber si te animaste a preparar esta ensalada tibia. ¿Le pusiste algún toque personal? ¿Quizás un poco de chile para darle picante o cambiaste el queso? ¡Deja tu comentario y comparte tus propios truquitos para que todos aprendamos nuevas formas de disfrutarla!
Glosario culinario
- Al dente: Expresión italiana que se refiere al punto de cocción de la pasta donde está cocida pero firme al morder, no blanda.
- Emulsión: Mezcla de dos líquidos que normalmente no se unen (como agua y aceite) logrando una salsa cremosa y unificada al batirlos.
- Curado: Proceso de conservación de alimentos (como el jamón) mediante sal y tiempo, que intensifica el sabor y cambia la textura sin necesidad de cocción al fuego.
- Juliana: Técnica de corte en tiras finas y alargadas. Aunque aquí usamos trozos diagonales, es un término básico para vegetales.
- Sellar: Cocinar un alimento rápidamente a fuego fuerte para dorar la superficie y conservar sus jugos y textura interior.
Ensalada Tibia de Farfalle con Espárragos, Prosciutto y Parmesano

Receta completa de ensalada tibia de pasta farfalle con espárragos frescos, prosciutto italiano y parmesano rallado. Plato italiano reconfortante y lleno de sabor.
Tipo: Recipe
Cocina: Italiana
Palabras clave: ensalada, tibia, farfalle, con, espárragos, prosciutto, parmesano, italiana, postres, receta, fácil, casera
Rendimiento de la receta: 3 porciones
Calorías: 200 kcal
Tiempo de preparación: PT10M
Tiempo de cocción: PT12M
Tiempo total: PT33M
Ingredientes de la receta:
- Preparación: 10 minutos
- Cocción de pasta: 12 minutos
- Salteado de espárragos: 6 minutos
- Ensamblaje: 5 minutos
- Total: 33 minutos
- Porciones: 3-4 personas
- Dificultad: Intermedio
- 250 g de farfalle de buena calidad (pasta en forma de moño)
- 8 espárragos verdes medianos y frescos
- 4 rebanadas de prosciutto di Parma en trozos generosos
- ¼ taza de queso parmesano Parmigiano-Reggiano recién rallado
- 2 cucharadas de mantequilla italiana sin sal
- Pimienta negra recién molida al gusto
- Sal marina fina para la pasta
- 1 diente de ajo finamente picado
- 1 cucharada de aceite de oliva extra virgen
- Zeste de limón para decorar
- Hojas de albahaca fresca
- Parmesano adicional para servir
- Prepara la pasta con técnica italiana: Hierve agua abundante con sal generosa en una olla grande. Cocina la farfalle según las instrucciones del paquete hasta que esté al dente. Es crucial que mantenga un poco de firmeza porque seguirá cocinándose ligeramente al mezclarse. Reserva ½ taza del agua de cocción antes de escurrir.
- Prepara los espárragos con cuidado: Lava los espárragos y corta la parte dura del tallo (aproximadamente 2-3 cm de la base). Córtalos en trozos de 3-4 cm en diagonal para mayor superficie de cocción y presentación atractiva.
- Salta los espárragos a la perfección: En una sartén grande a fuego medio-alto, derrite la mantequilla hasta que esté espumosa pero no dorada. Añade los espárragos y saltea por 4-5 minutos hasta que estén tiernos pero mantengan su color verde vibrante y un ligero crunch.
- Incorpora el prosciutto con técnica: Añade los trozos de prosciutto a la sartén con los espárragos y saltea por 1-2 minutos solo hasta que se caliente y libere sus aromas. El prosciutto no debe cocinarse demasiado para mantener su textura sedosa.
- Une todos los elementos con maestría: Añade la pasta escurrida pero aún caliente a la sartén con los espárragos y prosciutto. Mezcla suavemente con movimientos envolventes. Si la mezcla se ve seca, añade un poco del agua de cocción reservada para crear una ligera cremosidad.
- Finaliza con el toque parmesano: Retira la sartén del fuego y añade inmediatamente el parmesano rallado. Mezcla rápidamente para que se derrita parcialmente creando hilos dorados. Sazona con pimienta negra recién molida y prueba para ajustar sal si es necesario.
- Sirve inmediatamente para máximo disfrute: Transfiere a platos tibios y sirve de inmediato mientras la pasta está caliente y el queso ligeramente derretido. Ofrece parmesano adicional y un molinillo de pimienta en la mesa.
- Prosciutto de calidad auténtica: Usa prosciutto di Parma o San Daniele verdadero. La diferencia en sabor y textura es abismal comparado con jamones procesados. Debe ser rosado, con vetas blancas de grasa y aroma dulce.
- Parmesano recién rallado: Nunca uses parmesano pre-rallado. El Parmigiano-Reggiano auténtico de al menos 24 meses tiene esos cristales crujientes y sabor complejo que hacen la diferencia. Rálla justo antes de usar.
- Espárragos en su punto perfecto: Deben quedar al dente, con color verde brillante. Si se sobrecocinan se vuelven marchitos y pierden su textura característica. El tiempo exacto depende del grosor.
- Temperatura de servicio crucial: Esta ensalada debe servirse tibia, no caliente ni fría. El calor residual derrite ligeramente el parmesano y realza todos los aromas sin crear un plato pesado.
- Agua de pasta como agente unificador: El agua de cocción con almidón ayuda a que todos los ingredientes se adhieran naturalmente sin necesidad de aceites adicionales. Úsala gradualmente hasta lograr la consistencia perfecta.
- Timing sincronizado: Coordina los tiempos para que la pasta esté lista justo cuando termines de saltear los espárragos y prosciutto. La pasta fría no absorbe bien los sabores.
- Sartén lo suficientemente grande: Usa una sartén amplia para mezclar todo sin aplastar los ingredientes. Esto permite que cada farfalle se cubra uniformemente y mantiene la integridad visual del plato.
- Presentación italiana auténtica: Sirve en platos blancos tibios para mantener la temperatura. Decora con parmesano extra, pimienta recién molida y tal vez unas hojas de albahaca fresca para color.
- Maridaje perfecto: Acompaña con un vino blanco italiano como Pinot Grigio o Vermentino. Su acidez complementa el prosciutto y no compite con los sabores delicados de los espárragos.
- Momento ideal de consumo: Debe consumirse inmediatamente. No es un plato que se mantenga bien, ya que los espárragos pierden textura y el parmesano se solidifica al enfriarse.
- Acompañamientos complementarios: Perfecta con ensalada verde simple con vinagreta de limón, pan focaccia tibio, o como entrada para una cena italiana con osso buco o pollo parmesano.
- Ácido fólico y vitamina K de los espárragos: Los espárragos son ricos en folato esencial para la función celular, vitamina K para la salud ósea y antioxidantes que apoyan la función hepática natural.
- Proteína de alta calidad del prosciutto: Aporta proteínas completas, vitaminas del complejo B especialmente B12, y minerales como zinc y selenio importantes para el sistema inmunológico.
- Calcio y proteínas del parmesano: Fuente concentrada de calcio para la salud ósea, proteínas de alta calidad y vitamina A. Al ser curado, es más fácil de digerir que otros quesos.
- Energía sostenida de la pasta: Los carbohidratos complejos proporcionan energía gradual y duradera, especialmente importante cuando se combina con proteínas y grasas saludables.
- Cenas íntimas y románticas: Perfecta para cenas de pareja donde quieres algo sofisticado pero no demasiado pesado, que permita conversación relajada mientras se disfruta de sabores auténticos italianos.
- Almuerzos primaverales especiales: Ideal cuando los espárragos están en temporada y quieres celebrar la llegada de la primavera con un plato que honre estos vegetales frescos de la estación.
- Reuniones familiares casuales: Excelente para almuerzos dominicales o cenas familiares donde quieres ofrecer algo diferente que agrade tanto a adultos como a niños con paladares desarrollados.
- Entretenimiento sofisticado: Perfecta como primer plato en cenas temáticas italianas, o como plato principal en brunchs elegantes donde quieres impresionar sin complicarte demasiado.
- Sobrecocinar los espárragos: Espárragos blandos arruinan completamente el plato. Deben mantener un ligero crunch y color verde brillante. Si dudas, es mejor que queden ligeramente subcocidos.
- Prosciutto demasiado cocido: El prosciutto debe calentarse solo lo suficiente para liberar aromas. Cocinarlo demasiado lo vuelve chicloso y pierde su textura sedosa característica.
- Añadir el parmesano con la sartén al fuego: Si añades el queso con calor directo se puede volver gomoso. Siempre retira del fuego primero y mezcla rápidamente para que se derrita con el calor residual.
- Servir en platos fríos: Los platos fríos bajan inmediatamente la temperatura del plato. Tibia los platos en el horno bajo o con agua caliente antes de servir.
Instrucciones de la receta:
Sobrecocinar los espárragos: :
Prosciutto demasiado cocido: :
Añadir el parmesano con la sartén al fuego: :
Servir en platos fríos::
4.4


La combinación de sabores me encantó . me salió deliciosa, gracias por los tips. gracias por compartir.
Textura y sabor impecables. le agregué un toque de limón y quedó de lujo.
Quedó riquísimo en casa esta de ‘Ensalada Tibia de Farfalle con Espárragos, Prosciutto y Parmesano’ . lo hice para la cena y todos quedaron felices.