Receta de Carpaccio de calabacita con parmesano y limón
¡Hola! Vamos a preparar juntos un plato que es pura frescura y elegancia: un carpaccio vegetal que sorprende por su sencillez. Es la opción perfecta para iniciar una comida sin sentir pesadez, resaltando la textura natural de la verdura con un toque cítrico vibrante. Te guiaré paso a paso para que consigas ese resultado de restaurante en tu propia casa.
Tiempo de preparación
Organizarse es clave en la cocina, y aunque este plato es rápido, requiere un breve reposo para asentar sabores.
- Preparación: 15 minutos
- Cocción: 0 minutos
- Total: 25 minutos (incluye reposo)
- Porciones: 4 personas
- Dificultad: Sencilla
Ingredientes
La calidad de la materia prima es vital en preparaciones crudas; busca los productos más frescos posibles.
- 2 calabacines medianos (firmes y sin golpes)
- 50 g de queso parmesano (en bloque para hacer lascas)
- 2 cucharadas de jugo de limón recién exprimido
- 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- Sal (preferiblemente en escamas) y pimienta negra al gusto
- Hojas de albahaca fresca (Opcional)
- Piñones tostados (Opcional)
Si no encuentras queso parmesano en bloque, puedes sustituirlo por queso Pecorino para un toque más salado o incluso queso feta desmenuzado si prefieres una textura más suave y cremosa. En caso de no tener piñones, las almendras laminadas o las nueces picadas funcionan muy bien, solo asegúrate de tostarlas ligeramente en una sartén sin aceite para despertar sus aceites esenciales antes de usarlas.
Utensilios que usaremos
No necesitas equipo sofisticado, pero un buen corte es la diferencia entre una ensalada común y un carpaccio delicado.
- Mandolina (ideal) o cuchillo muy afilado
- Tabla de cortar
- Tazón pequeño para la emulsión
- Cuchara o batidor de mano pequeño
- Plato amplio y plano para la presentación
- Pelador de verduras (para las lascas de queso)
Preparación
Sigue este proceso con calma; la delicadeza en el trato del ingrediente principal es lo que define el éxito de este plato vegetariano.
- Lavado y corte del calabacín. Lava muy bien los calabacines bajo el grifo y sécalos completamente con papel de cocina o un paño limpio. Con la ayuda de una mandolina, corta rodajas finísimas, casi translúcidas (aproximadamente 1-2 mm de grosor). Si usas cuchillo, tómate tu tiempo para que queden lo más uniformes posible.
- Preparación del aderezo base. En un tazón pequeño, vierte el jugo de limón, el aceite de oliva virgen extra, una pizca generosa de pimienta negra recién molida y un poco de sal. Bate enérgicamente con una cuchara o un tenedor hasta que la mezcla emulsione ligeramente y se vea un poco más espesa.
- Montaje en el plato. Coloca las rodajas de calabacita sobre el plato grande. Empieza desde el borde exterior hacia el centro, superponiendo ligeramente cada rodaja sobre la anterior, creando un patrón circular o de escamas que cubra toda la superficie sin dejar huecos grandes.
- Aplicación del aliño. Con una cuchara, reparte el aderezo que preparaste en el paso 2 sobre todas las rodajas de calabacín. Asegúrate de que cada pieza reciba un poco de esta mezcla cítrica y brillante.
- Agregado de texturas y finalización. Con el pelador de verduras, saca lascas finas del bloque de parmesano y distribúyelas de forma aleatoria pero equilibrada sobre el carpaccio. Si vas a usar piñones o albahaca, espárcelos ahora por encima para dar color y crujiente.
- Reposo estratégico. Lleva el plato a la nevera durante unos 10 minutos. Este paso es crucial para que el ácido del limón «cocine» levemente la fibra del vegetal y los sabores se integren.
Para terminar y servir
Justo antes de llevar a la mesa, prueba una esquina pequeña para verificar el punto de sal; si hace falta, añade unas escamas de sal marina por encima para potenciar el sabor. Este plato se debe servir bien frío para mantener su carácter de entrada refrescante. Acompáñalo con unas tostadas de pan crujiente o grisines. Si estás armando una mesa de picoteo completa, este plato combina maravillosamente con un hummus casero cremoso, creando un contraste delicioso de texturas.
Información Nutricional
Estos valores son estimaciones por porción, ideales para quienes buscan algo ligero y nutritivo.
- Calorías: 120 kcal
- Proteínas: 5 g
- Grasas: 9 g
- Carbohidratos: 6 g
- Fibra: 2 g
Nota: Los valores porcentuales diarios se basan en una dieta de 2000 calorías. El contenido de sodio dependerá de la cantidad de sal y queso añadidos.
5 claves para que quede perfecto
Como experta, he notado que los pequeños detalles transforman este plato sencillo en una experiencia gourmet. Aquí te dejo mis secretos:
1. El grosor del corte lo es todo.
Un carpaccio debe fundirse en la boca. Si las láminas son muy gruesas, se sentirá como una ensalada tosca. La mandolina es tu mejor amiga aquí, pero úsala con protector para evitar accidentes. Si te gusta esta técnica de láminas finas, te encantará probar también el carpaccio de betabel, que tiene una textura terrosa fascinante.
2. La temperatura importa.
Este plato sufre si se sirve a temperatura ambiente en un día caluroso. El frío mantiene la calabacita crujiente. Mantén los platos en el refrigerador unos minutos antes de montar si hace mucho calor en tu cocina.
3. Calidad del aceite de oliva.
Al ser una preparación cruda, no podemos esconder un aceite de mala calidad. Usa tu mejor virgen extra; ese sabor afrutado o picante elevará el plato. Es el mismo principio que aplicamos cuando hacemos un buen tiradito de salmón, donde el ingrediente brilla por sí solo.
4. No ahogues el producto.
El limón es delicioso, pero en exceso mata el sabor sutil de la calabacita. Buscamos equilibrio, no una limonada. Añade el ácido poco a poco.
5. El toque crujiente.
Aunque opcional, los frutos secos (piñones, nueces o almendras) aportan ese contraste necesario contra la suavidad del vegetal y el queso. Es un truco que también funciona de maravilla en la ensalada de betabel.
¿Cuándo es ideal disfrutarlo?
Este plato grita «verano» y reuniones al aire libre. Es el aperitivo por excelencia cuando quieres impresionar sin pasar horas frente al fuego. Su frescura limpia el paladar, lo que lo hace ideal para servir antes de platos más pesados o carnes asadas.
También es una opción fantástica para celebraciones festivas como la Navidad, donde solemos comer en exceso. Servir algo ligero y italiano al inicio ayuda a equilibrar el menú. Imagina una mesa con este carpaccio y unas elegantes flores de salmón; tendrás un despliegue de colores y sabores sofisticados que dejarán a todos encantados.
Tabla comparativa
A veces buscamos alternativas o nos confundimos con platos similares. Aquí te muestro cómo se compara nuestra receta con otras opciones populares de láminas finas.
| Receta | Ingredientes clave | Diferencia/ventaja |
|---|---|---|
| Carpaccio de Calabacita (Esta receta) | Calabacita, parmesano, limón | Opción vegetariana, ligera y muy económica. |
| Carpaccio de Atún | Atún fresco, soja, sésamo | Aporta más proteína y un perfil de sabor marino intenso. |
| Carpaccio de Res Clásico | Solomillo de res, alcaparras, mostaza | Sabor cárnico tradicional, requiere carne de altísima calidad. |
| Tataki de Atún | Atún sellado, jengibre, ponzu | El borde está cocinado (sellado), no es totalmente crudo. |
| Ceviche de Calabacita | Calabacita en cubos, tomate, cilantro | Textura en trozos y sabor más ácido/mexicano que italiano. |
| Ensalada Caprese | Tomate, mozzarella, albahaca | Rodajas mucho más gruesas y enfoque en el queso suave. |
| Tiradito de Pescado | Pescado blanco, ají, lima | Corte similar pero con salsas picantes y peruanas. |
Preguntas frecuentes (FAQ)
Comparte tu experiencia
La cocina es para experimentar y compartir. Me encantaría saber si te animaste a probar esta versión o si le diste tu propio giro personal con algún otro ingrediente. ¡Deja tu comentario y comparte tus propios truquitos para que todos aprendamos!
Glosario culinario
Para que te muevas como pez en el agua en la cocina, aquí tienes algunos términos que usamos hoy:
- Mandolina: Utensilio de cocina con una cuchilla afilada integrada que sirve para cortar frutas y verduras en rodajas uniformes y de grosor ajustable.
- Emulsión: Mezcla de dos líquidos que normalmente no se juntan fácilmente, como el aceite y el limón, logrando una textura más cremosa al batirlos.
- Lascas: Trozos finos y planos de un alimento, en este caso queso, que se cortan generalmente rasgando la superficie con un pelador o cuchillo.
- Carpaccio: Preparación de ingredientes crudos (carne, pescado o verduras) cortados muy finos y aderezados, generalmente con aceite y limón.
- Fresco: En cocina, se refiere a ingredientes que no han sido procesados, congelados o cocinados previamente, manteniendo su textura natural.
Carpaccio de calabacita con parmesano y limón

Carpaccio De Calabacita Con Parmesano Y Limón: receta paso a paso cremoso y muy suave. Ideal para compartir. Sirve al momento y ajusta picor y sal a tu gusto.
Tipo: Recipe
Cocina: Italiana
Palabras clave: carpaccio, calabacita, con, parmesano, limón, italiana, postres, receta, fácil, casera
Rendimiento de la receta: 4 porciones
Calorías: 500 kcal
Tiempo de preparación: PT15M
Tiempo de cocción: PT0M
Tiempo total: PT15M
Ingredientes de la receta:
- 2 calabacitas en láminas finas
- Queso parmesano en lascas
- Jugo de 1 limón
- Aceite de oliva
- Sal, pimienta y albahaca fresca
Instrucciones de la receta:
El corte en láminas finas y uniformes: :
Control del tiempo en la conservación: :
Selección de ingredientes frescos::
4.2


Muy práctico y sabroso. la llevé a una reunión y voló de la mesa. qué buena guía ✨.
Perfecto para compartir. súper fácil de seguir, ideal para principiantes.