Receta de Ensalada de pasta mediterránea con garbanzos y vinagreta de limón
¡Hola! Vamos a preparar una ensalada con pasta mediterránea con garbanzos y vinagreta de limón que equilibra frescura, sabor y nutrición. Esta receta combina la textura suave de la pasta con el toque crocante de los garbanzos y una vinagreta cítrica que la hace irresistible, perfecta para esos días donde quieres algo ligero pero completo.
- Receta de Ensalada de pasta mediterránea con garbanzos y vinagreta de limón
- Tiempo de preparación
- Ingredientes
- Utensilios que usaremos
- Preparación
- Cocción de la pasta
- Enfriado de la pasta
- Preparación de los vegetales
- Tratamiento de la cebolla y hierbas
- Elaboración de la vinagreta
- Ensamblaje final
- Mezcla y marinado
- Para terminar y servir
- Información Nutricional
- 5 claves para que quede perfecto
- ¿Cuándo es ideal disfrutarlo?
- Tabla comparativa
- Preguntas frecuentes (FAQ)
- Comparte tu experiencia
- Glosario culinario
Tiempo de preparación
Para organizarnos bien en la cocina, es fundamental tener claro cuánto tiempo nos llevará este proceso. Esta es una receta ideal para quienes buscan eficiencia sin sacrificar calidad.
- Preparación: 20 minutos
- Cocción: 12 minutos
- Total: 35 minutos (más tiempo de refrigerado opcional)
- Porciones: 6 personas
- Dificultad: Sencilla
Ingredientes
La clave de esta receta de ensalada de pasta mediterránea reside en la calidad de los productos frescos. Aquí tienes la lista exacta para conseguir ese sabor auténtico que buscamos.
Para la base de la ensalada
- 454 g (1 libra) de pasta corta seca (tipo farfalle o lazos)
- 400 g de garbanzos cocidos (pueden ser de bote, bien lavados y escurridos)
- 473 ml (1 pinta) de tomates cherry
- 1 pepino grande
- 1 pimiento rojo mediano
- 75 g (½ taza) de aceitunas Kalamata (sin hueso)
- 113 g (4 onzas) de queso feta en bloque
- ½ taza de hojas de albahaca fresca
- ¼ taza de perejil fresco
- ¼ taza de cebolla roja (Opcional)
Para la vinagreta de limón
- 60 ml (¼ taza) de aceite de oliva virgen extra
- 45 ml (3 cucharadas) de zumo de limón recién exprimido
- 15 ml (1 cucharada) de vinagre de vino tinto
- 1 diente de ajo mediano
- 1 cucharadita de orégano seco
- ½ cucharadita de albahaca seca
- Sal fina (al gusto)
- Pimienta negra recién molida (al gusto)
En caso de no contar con aceitunas Kalamata, puedes sustituirlas por aceitunas negras convencionales, aunque el sabor será un poco menos intenso. Si prefieres evitar el gluten, utiliza una pasta hecha de legumbres o arroz, similar a la que usarías en una ensalada de pasta y garbanzos alternativa.
Utensilios que usaremos
No necesitas equipo profesional para este plato, pero tener las herramientas adecuadas facilitará mucho el trabajo.
- Olla grande para cocer la pasta
- Colador grande
- Tabla de picar estable
- Cuchillo de chef bien afilado
- Bol o ensaladera muy amplia (para mezclar cómodamente)
- Tazón pequeño o frasco con tapa (para la vinagreta)
- Batidor de mano pequeño o tenedor
- Cuchara grande o espátula de silicona
Preparación
Seguir el orden correcto es vital para que la pasta no se pase y las verduras se mantengan crujientes. Vamos paso a paso para lograr esa textura perfecta.
Cocción de la pasta
Ponemos la olla grande con abundante agua a fuego alto. Cuando rompa a hervir vigorosamente, añadimos un puñado generoso de sal. Incorporamos los 454 g de pasta farfalle. Cocinamos siguiendo las instrucciones del paquete, generalmente entre 10 y 12 minutos, buscando el punto al dente.
Enfriado de la pasta
Una vez cocida, vertemos la pasta inmediatamente en el colador dentro del fregadero. La enfriamos bajo el chorro de agua fría del grifo para detener la cocción de golpe y lavar el exceso de almidón. Escurrimos muy bien, sacudiendo el colador, para que no quede agua que pueda aguar la salsa.
Preparación de los vegetales
Mientras la pasta escurre, lavamos y secamos bien las verduras. Cortamos los tomates cherry por la mitad. Pelamos el pepino (si la piel es gruesa), le quitamos las semillas centrales con una cuchara y lo cortamos en cubos medianos (aprox. 1 cm). Lavamos el pimiento rojo, retiramos las semillas y nervios blancos, y lo cortamos también en cubos del mismo tamaño.
Tratamiento de la cebolla y hierbas
Si usamos la cebolla roja opcional, la cortamos en juliana fina o cubitos muy pequeños. Un truco: sumérgela 5 minutos en agua fría con hielo para suavizar su sabor picante, luego escúrrela. Picamos finamente la albahaca fresca y el perejil. Cortamos las aceitunas Kalamata en mitades o rodajas.
Elaboración de la vinagreta
En el tazón pequeño, picamos o prensamos el diente de ajo muy fino. Añadimos los 45 ml de zumo de limón, los 15 ml de vinagre de vino tinto, el orégano seco, la albahaca seca, la sal y la pimienta. Mientras batimos enérgicamente con el tenedor o batidor, vamos añadiendo los 60 ml de aceite de oliva en hilo para crear una emulsión estable.
Ensamblaje final
En el bol grande, colocamos la pasta ya fría y seca. Añadimos los garbanzos cocidos y escurridos. Incorporamos los tomates, el pepino, el pimiento, las aceitunas y la cebolla. Desmenuzamos el bloque de 113 g de queso feta con las manos directamente sobre la mezcla para obtener trozos irregulares.
Mezcla y marinado
Vertemos la vinagreta sobre la ensalada. Espolvoreamos las hierbas frescas picadas (albahaca y perejil). Removemos todo con suavidad usando la espátula o cuchara grande, haciendo movimientos envolventes para no romper la pasta ni el queso, asegurando que cada ingrediente se impregne del aderezo.
Para terminar y servir
Aunque se puede comer de inmediato, lo ideal es cubrir el bol y refrigerar durante al menos 15 a 20 minutos. Esto permite que la pasta absorba los sabores cítricos y herbáceos. Justo antes de llevar a la mesa, damos una última vuelta suave a la mezcla. Sirve en platos hondos o cuencos individuales. Puedes acompañar este plato con unas tostadas de pan integral o disfrutarlo como plato único gracias a la proteína de los garbanzos. Si te gusta experimentar, esta base es tan versátil como una ensalada de pasta con burrata, pero con un perfil más ligero.
Información Nutricional
Aquí tienes una estimación de los valores nutricionales por porción para que puedas integrarla en tu planificación semanal.
- Calorías: 450 kcal
- Proteínas: 14 g
- Grasas: 18 g
- Carbohidratos: 58 g
- Fibra: 6 g
Nota: Los valores porcentuales diarios se basan en una dieta de 2000 calorías. Los valores pueden variar ligeramente según las marcas específicas de los ingredientes utilizados.
5 claves para que quede perfecto
A veces, pequeños detalles marcan la diferencia entre una ensalada correcta y una memorable. Aquí te comparto mis secretos de chef privada.
1. El punto de la pasta es sagrado
Nunca cocines la pasta de más. Al ser una ensalada fría, si la pasta está muy blanda, se romperá al mezclarla y la textura será pastosa. Debe estar firme al mordisco. El choque térmico con agua fría es obligatorio aquí, a diferencia de los platos de pasta caliente.
2. Secado de los vegetales
El agua es enemiga del sabor en las ensaladas con base de aceite. Después de lavar los tomates, el pimiento y el pepino, asegúrate de secarlos bien con papel de cocina. Si el pepino suelta mucha agua, puedes ponerlo sobre papel absorbente unos minutos antes de añadirlo.
3. La calidad del Feta
Evita el queso feta que viene ya cortado en cubos en salmuera o aceite de baja calidad; suele ser muy seco. Compra el bloque entero y desmenúzalo tú mismo. La textura será mucho más cremosa y se integrará mejor con la vinagreta, similar a la técnica que usaríamos en una ensalada mediterránea de quinoa.
4. Emulsión de la vinagreta
No tires simplemente el aceite y el limón sobre la pasta. Mézclalos aparte hasta que se vea una salsa ligada y algo espesa. Esto garantiza que el sabor ácido y graso se distribuya equitativamente en cada bocado, cubriendo bien la superficie rugosa de los garbanzos y la pasta.
5. El tamaño del corte importa
Intenta que los cubos de pimiento y pepino sean de un tamaño similar a los garbanzos o un poco más grandes. Esto facilita comer la ensalada, ya que podrás coger un poco de todo en cada tenedorada sin tener que hacer malabares.
¿Cuándo es ideal disfrutarlo?
Esta ensalada con pasta mediterránea con garbanzos y vinagreta de limón es la reina indiscutible del verano y la primavera. Su frescura la convierte en el plato principal perfecto para los días de calor intenso donde no apetece comer caliente. Es ideal para llevar en un táper a la oficina porque no necesita recalentarse (de hecho, no debe recalentarse) y aguanta muy bien el transporte.
También funciona de maravilla como guarnición en barbacoas familiares, acompañando carnes o pescados a la parrilla. Al no llevar mayonesa ni lácteos frescos delicados (el feta curado es resistente), es segura para picnics al aire libre o días de playa, siempre que se mantenga en una neverita portátil. Si buscas algo para una celebración más festiva y colorida, podrías alternarla con una ensalada de pasta tricolor.
Tabla comparativa
Para que veas cómo se posiciona nuestra receta frente a otras opciones similares, he preparado esta tabla. La primera fila destaca nuestra receta estrella.
| Receta | Ingredientes clave | Diferencia/ventaja |
|---|---|---|
| Ensalada Pasta Mediterránea (Nuestra Receta) | Pasta, Garbanzos, Feta, Limón | Proteína vegetal completa y aderezo cítrico muy fresco. |
| Ensalada de garbanzos y pepino | Garbanzos, Pepino, Yogurt | Sin pasta, más ligera y baja en carbohidratos. |
| Ensalada de pasta con pollo | Pasta, Pollo, Salsa de yogur | Proteína animal y aderezo cremoso, no vinagreta. |
| Ensalada Caprese de Pasta | Pasta, Mozzarella, Tomate, Albahaca | Sabor más suave, menos ingredientes vegetales crujientes. |
| Ensalada de pasta con espinacas | Pasta, Espinacas crudas, Nueces | Textura más frondosa y sabor a frutos secos. |
| Tabulé tradicional | Trigo bulgur, mucho perejil, tomate | Base de grano fino, sabor herbáceo muy intenso. |
| Ensalada César con Pasta | Pasta, Lechuga, Parmesano, Crutones | Aderezo más pesado y graso, incluye lechuga que se mustia rápido. |
Preguntas frecuentes (FAQ)
Comparte tu experiencia
La cocina es para experimentar y compartir. Me encantaría saber cómo te ha quedado esta ensalada. ¿Te animaste a ponerle un toque de picante o cambiaste las hierbas? ¡Deja tu comentario y comparte tus propios truquitos! Ver cómo adaptáis las recetas en vuestras casas es lo que más me motiva a seguir compartiendo.
Glosario culinario
Para que no te quede ninguna duda mientras cocinas, aquí te explico algunos términos que hemos usado hoy.
- Al dente: Término italiano que describe el punto de cocción de la pasta cuando está cocida pero aún firme al morderla, no blanda ni pastosa.
- Emulsión: Mezcla de dos líquidos que normalmente no se juntan bien, como el aceite y el vinagre. Al batir rápido, logramos una salsa cremosa y unificada.
- Juliana: Técnica de corte que consiste en cortar las verduras en tiras alargadas y muy finas.
- Reservar: Dejar un ingrediente o preparación a un lado para utilizarlo en un paso posterior de la receta.
- Baño María Inverso: (O enfriar con hielo) Técnica usada para la cebolla o la pasta, sumergiendo el producto en agua muy fría para cambiar su temperatura o sabor rápidamente.
Ensalada con pasta mediterránea con garbanzos y vinagreta de limón

Receta completa de ensalada de pasta mediterránea con garbanzos cremosos, aceitunas, queso feta y vinagreta casera de limón. Plato saludable lleno de sabor.
Tipo: Recipe
Cocina: Italiana
Palabras clave: ensalada, con, pasta, mediterránea, garbanzos, vinagreta, limón, italiana, ensaladas, receta, fácil, casera
Rendimiento de la receta: 4 porciones
Calorías: 200 kcal
Tiempo de preparación: PT20M
Tiempo de cocción: PT10M
Tiempo total: PT30M
Ingredientes de la receta:
- Preparación: 20 minutos
- Cocción de pasta: 10 minutos
- Preparación de vinagreta: 5 minutos
- Ensamblaje: 10 minutos
- Reposo: 60 minutos
- Total: 1 hora 45 minutos
- Porciones: 4-6 personas
- Dificultad: Fácil
- 250 g de pasta corta (rotini o penne que retienen bien la vinagreta)
- 1 taza de garbanzos cocidos (400g de lata, escurridos y enjuagados)
- ½ taza de pepino en cubos pequeños y uniformes
- ¼ taza de aceitunas negras kalamata en rodajas
- ¼ taza de queso feta auténtico desmoronado en trozos medianos
- Jugo de 1 limón grande y jugoso (aproximadamente 4 cucharadas)
- ¼ taza de aceite de oliva extra virgen de primera calidad
- 1 cucharadita de orégano seco griego
- ½ cucharadita de sal marina gruesa
- ¼ cucharadita de pimienta negra recién molida
- 1 diente de ajo finamente picado (opcional)
- Aceitunas kalamata enteras para decorar
- Trozos adicionales de queso feta
- Orégano fresco o perejil picado
- Gajos de limón para servir
- Un chorrito extra de aceite de oliva
- Prepara la pasta con técnica mediterránea: Cocina la pasta en agua hirviendo con sal abundante hasta que esté al dente. Es importante no sobrecocinarla porque absorberá la vinagreta después. Escurre y enjuaga con agua fría hasta que esté completamente fría. Reserva en un bowl grande.
- Prepara los garbanzos perfectos: Si usas garbanzos de lata, escúrrelos y enjuágalos muy bien bajo agua fría para eliminar el exceso de sodio. Si usas garbanzos cocidos en casa, asegúrate de que estén tiernos pero no deshechos. Sécalos ligeramente con papel absorbente.
- Corta el pepino con precisión: Pela el pepino solo si la cáscara está muy gruesa, córtalo por la mitad a lo largo y retira las semillas si son muy grandes. Córtalo en cubos pequeños y uniformes para que se integren bien con la pasta.
- Prepara las aceitunas kalamata: Si las aceitunas tienen hueso, deshuésalas con cuidado. Córtalas en rodajas no muy finas para mantener su presencia en cada bocado. Reserva algunas enteras para decorar.
- Crea la vinagreta mediterránea auténtica: En un frasco con tapa, combina el jugo de limón fresco, aceite de oliva, orégano, sal, pimienta y ajo si lo usas. Cierra y agita vigorosamente por 30 segundos hasta que esté bien emulsificada. Prueba y ajusta sal y limón según tu preferencia.
- Ensambla todos los componentes: En el bowl con la pasta fría, añade los garbanzos, cubos de pepino y aceitunas. Mezcla suavemente. Añade el queso feta desmoronado con cuidado para que no se rompa demasiado.
- Viste con vinagreta y deja madurar: Vierte la vinagreta sobre la ensalada y mezcla delicadamente con movimientos envolventes. Cubre con papel film y refrigera por al menos 1 hora para que todos los sabores se integren y la pasta absorba parte de la vinagreta.
- Aceite de oliva de calidad suprema: Usa aceite de oliva extra virgen de primera presión en frío. El sabor del aceite es fundamental en la cocina mediterránea, así que invierte en uno bueno que puedas saborear.
- Aceitunas kalamata auténticas: Las aceitunas kalamata griegas tienen un sabor único, intenso pero equilibrado. Evita sustituirlas por aceitunas negras comunes; la diferencia es notable en el resultado final.
- Queso feta verdadero: Busca queso feta griego auténtico, que tiene una textura cremosa pero firme y un sabor salado equilibrado. El feta comercial procesado no tiene la misma calidad ni sabor.
- Orégano griego seco: El orégano griego tiene un aroma y sabor más intenso que el común. Si no lo encuentras, usa la mitad de la cantidad de orégano regular para no dominar otros sabores.
- Limón fresco siempre: Nunca uses jugo de limón embotellado. El limón fresco aporta acidez brillante y aroma que son esenciales para la vinagreta mediterránea auténtica.
- Garbanzos bien enjuagados: Enjuaga muy bien los garbanzos de lata para eliminar el exceso de sodio y ese sabor metálico. Esto hace una diferencia enorme en el sabor final.
- Tiempo de reposo esencial: La hora de reposo no es opcional. Permite que la pasta absorba los sabores de la vinagreta y que todos los ingredientes se integren armoniosamente.
- Balance perfecto de la vinagreta: La proporción de 3:1 (aceite:limón) es clásica, pero ajusta según tu gusto. Debe tener acidez brillante pero no agresiva, y el aceite debe percibirse sin ser grasoso.
- Almacenamiento inteligente: Se conserva en refrigerador hasta 3 días. La ventaja de esta ensalada es que mejora con el tiempo, ya que los sabores se intensifican. Revuelve antes de servir.
- Presentación mediterránea auténtica: Sirve en platos blancos o azules para evocar Grecia. Decora con aceitunas enteras, trozos extra de feta y un chorrito de aceite de oliva como toque final.
- Temperatura ideal: Sirve a temperatura ambiente o ligeramente fresca. Saca del refrigerador 15-20 minutos antes para que los sabores se expresen completamente.
- Acompañamientos perfectos: Excelente con pan pita tostado, focaccia, o como acompañamiento para pescados a la plancha, pollo marinado o cordero. También perfecta para picnics elegantes.
- Proteína completa de los garbanzos: Los garbanzos son una excelente fuente de proteína vegetal, fibra, hierro y folato que apoyan la salud digestiva, cardiovascular y la formación de glóbulos rojos.
- Grasas saludables del aceite de oliva: Rico en ácidos grasos monoinsaturados y antioxidantes como la vitamina E, que benefician la salud cardiovascular y tienen propiedades antiinflamatorias.
- Calcio y probióticos del queso feta: Aporta calcio para la salud ósea y proteínas de alta calidad. Al ser un queso fermentado, puede contener probióticos beneficiosos para la salud digestiva.
- Antioxidantes de las aceitunas: Ricas en vitamina E, grasas monoinsaturadas y compuestos fenólicos que tienen propiedades antioxidantes y antiinflamatorias naturales.
- Cenas mediterráneas temáticas: Perfecta para cenas donde quieres transportar a tus invitados a Grecia, combinada con otros platos mediterráneos como hummus, tzatziki y pan pita.
- Almuerzos saludables y nutritivos: Ideal como plato principal para almuerzos de trabajo, comidas familiares o cuando buscas algo sustancioso pero ligero que te mantenga satisfecho.
- Eventos y reuniones casuales: Excelente para potlucks, reuniones familiares, o celebraciones donde necesitas algo que agrade a todos y sea fácil de servir y comer.
- Comidas veraniegas al aire libre: Perfecta para picnics, barbacoas, o cenas en el jardín porque no necesita mantenerse caliente y mejora con el tiempo de reposo.
- Pasta sobrecocida: La pasta blanda absorbe demasiada vinagreta y se vuelve pastosa. Cocínala al dente porque seguirá ablandándose ligeramente con la vinagreta.
- Feta muy desmoronado: Si el queso feta se desmenuza demasiado, pierde presencia en el plato. Manéjalo con cuidado y añádelo al final para mantener trozos visibles.
- Vinagreta mal emulsificada: Si la vinagreta se separa, significa que no se agitó lo suficiente o los ingredientes estaban a diferentes temperaturas. Vuelve a agitar vigorosamente antes de usar.
- Falta de tiempo de reposo: Servir inmediatamente después de mezclar no permite que los sabores se integren. El reposo es esencial para el desarrollo completo del sabor.
Instrucciones de la receta:
Pasta sobrecocida: :
Feta muy desmoronado: :
Vinagreta mal emulsificada: :
Falta de tiempo de reposo::
4.5


Textura y sabor impecables. seguí los pasos y salió a la primera. mil gracias por la receta.
Lo probé hoy esta de ‘Ensalada con pasta mediterránea con garbanzos y vinagreta de limón’ . lo hice para la cena y todos quedaron felices.
Súper receta esta de ‘Ensalada con pasta mediterránea con garbanzos y vinagreta de limón’ .